jueves 18 de abril de 2019 | 06:33
Columnas

Cuestión de debate. En el IMSS Germán Martínez contra el Doctor Pedro Zenteno

@JAG jue 17 ene 2019 19:54
Germán Martínez Cázares
Germán Martínez Cázares
Foto propiedad de: Internet

 

Sí, empieza a salir a la luz pública una guerra soterrada que ha emprendido incisivamente el flamante Director del IMSS, Germán Martínez Cázares en contra  del Doctor Pedro Zenteno Santaella, quien goza de todas las confianzas del Presidente de la República al haber  sido nombrado Director Administración en esa misma institución.   

 

En efecto, tal pareciera que a Martínez Cázares le incomoda la presencia en el IMSS del Doctor Zenteno Santaella, en virtud de que al continuar con los cambios en la estructura del gobierno federal, así como los recortes en áreas no sustantivas de las dependencias, es de señalar que en esta semana tocó el turno al IMSS donde el Director de Administración de dicha entidad, Pedro Zenteno Santaella, solicitó la liquidación de 58 mandos en las áreas administrativas de adquisiciones, recursos humanos y servicios generales en atención a la solicitud de la SHCP, a través de la Oficialía Mayor, para designar a nuevos responsables en dichos espacios.

 

Afectados en sus intereses, los responsables de la nómina y las relaciones laborales del instituto, Sandra Girón Bravo y Ramón López Gaytán, respectivamente, recurrieron a Germán Martínez, director del Instituto, y ex presidente nacional del PAN, para evitar ser removidos de sus cargos. En la misiva, que ya es pública, solicitan la intervención Martínez a efecto de evitar su despido o autorizar el pago de sus finiquitos, superiores a un millón de pesos al que se suma un seguro de separación individual por un monto equivalente.

 

Sandra Girón Bravo, coordinadora de nómina, ha hecho pública su postura en contra de las medidas de eliminación de los privilegios de la alta burocracia. Su nombre se encuentra entre los firmantes de un documento que cuestiona las políticas de austeridad y combate a la corrupción, publicado en la revista Nexos el 24 de septiembre de 2018. 

 

Los quejosos venidos al IMSS de la mano de María Elena Reyna, actual directora de finanzas designada por Mikel Arriola y cercana a José Antonio Meade y propuesta para ser ratificada por Martinez Cázares en dicho cargo, pertenecen a la llamada “burocracia dorada” pues actualmente perciben un sueldo de 140 mil pesos mensuales, según el portal de transparencia, además de contar con chofer y automóvil asignado por la institución.

 

Lo cierto es que la liquidación de los altos mandos instruida por Zenteno Santaella y la rebelión de los funcionarios para renunciar a sus privilegios coloca a Martínez Cázares frente a un momento de definición política. Respaldar la decisión de Pedro Zenteno Santaella y con ello comenzar una nueva etapa en la administración del Instituto, o mantener en sus puestos a los quejosos contraviniendo la instrucción de la SHCP, lo que tensaría relación entre el otrora abogado de Felipe Calderón y el diputado federal de Morena con licencia, de quien se sabe, cuenta con el respaldo del segundo despacho más importante en Palacio Nacional. 

 

Cambiar todo para que nada cambie…

Sin embargo, este no es el único caso en el que el Director General favorece a sus viejos correligionarios políticos, aún en contra del partido que lo llevó al Senado, y luego a la Dirección General del IMSS. Destaca el nombramiento Gisela Lara Saldaña como directora del programa IMSS-Prospera, compañera de Martínez en la LIX legislatura y diputada plurinominal de 2003 a 2006 por el PAN.

 

Otro ejemplo es el de Rosa Alicia Cárdenas Ceja, titular de Comunicación Social, se desempeño el mismo puesto en la Secretaría de la Función Pública, bajo la breve titularidad Martínez, durante el gobierno de Calderón. 

 

Durante la última sesión del Consejo Técnico del instituto se aprobó la propuesta de Germán Martínez para que Christian Servera Mondragón, abogado y militante panista, hijo de la ex legisladora federal del PAN, Lupita Mondragón, cercano dirigencia de ese partido en el Estado de México, fuera designado Secretario General, la segunda posición de mayor peso en el Instituto.

 

En fin, esta historia de desaciertos continuará, pero por el momento  Germán Martínez va por mantener a toda costa a operadores del PRI y del PAN en el IMSS, pasando por encima del Director de Administración y sin importarle también los lineamientos que en materia de depuración de personal ha dictado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Diferencias profundas e inegables que esperemos que no sigan escalando por el bien de la cuarta transfomación. Lo veremos.

 

Pálida tinta: ¿Conoceremos más sobre este tema? Me temo que sí, porque los cargos muchas veces en algunas personas despiertan la ambición desmedida.