domingo 21 de julio de 2019 | 11:26
Columnas

AMLO corrige… que también lo haga The Wall Street Journal

@ruizjosejaime lun 14 ene 2019 10:44
La mañanera de hoy dio cuenta del golpe de timón del presidente
La mañanera de hoy dio cuenta del golpe de timón del presidente
Foto propiedad de: Internet

No es la segunda expropiación del petróleo después de la realizada por Lázaro Cárdenas, como buscan imponer algunos incondicionales del presidente Andrés Manuel López Obrador, es, eso sí, el primer plebiscito y, según todas las encuestas, lo está aprobando mayoritariamente. En la crisis del huachicoleo Andrés Manuel no ha perdido ni legitimidad ni credibilidad… aún.

En la conferencia de la mañana de este lunes López Obrador demostró que ya aprendió y, por tanto, corrigió. Después de la improvisación llegó la estrategia y que bien que se esté trazando, más vale tarde que… etcétera. Primero, se trata de que la gente que lo apoya mayoritariamente no se canse. Segundo, para que esto suceda, la normalización de la distribución es condición sin la cual no se resuelve la crisis. Tercero, los ciudadanos comprenden que sus conciudadanos de las comunidades al margen de los ductos, no todos, en efecto, son marginados social y económicamente y, por tanto, susceptibles de ser cooptados por el crimen organizado. Cuarto, lo que la gente no tolera es que los delincuentes de cuello blanco sean intocables hasta ahora, así sean líderes sindicales, empresarios gasolineros y políticos: una guerra sin cabezas turcas no es guerra. Quinto, hizo bien Andrés Manuel en señalar el engaño de The Wall Street Journal, no se puede imponer esa percepción de un medio internacional en la percepción local.

 

La mañanera de hoy dio cuenta del golpe de timón del presidente. No se trata de sus gustos o disgustos, de que le colmen el plato, de su juego de vencidas encima de los intereses sociales de los consumidores. El cambio en la narrativa es evidente. El presidente imperial le dio paso al presidente estadista con, ahora sí, la operatividad de una estrategia que rinde cuentas y es transparente, obvio, hasta donde se puede.

 

La presentación de su gabinete acrecentará la credibilidad y, sobre todo, el apoyo de los ciudadanos-consumidores afectados por el desabasto, por la lentitud en la distribución. La estrategia debió prever lo esencial: el fenómeno del huachicoleo no puede extenderse a ser un problema social para todo tipo de consmidores. Al menos este lunes, y para bien del gobierno, la comunicación en la difusión de la estrategia dio un giro.

Lo anterior lo reflejan bien las cabezas de SDPnoticias: “Detecta el SAT inconsistencias por 3 mmdp en declaraciones fiscales de gasolineros”; “De 80 mil barriles de robo al día, se ha reducido hasta en 2 mil 500: Arturo Velázquez”; “Serán procesados 3 mandos de Pemex detenidos por robo: Gertz Manero”; “Ducto Tuxpan-Azcapotzalco ya no ha sufrido sabotaje: AMLO”.

Esta mañana se rindieron cuentas sobre la estrategia y eso ayuda porque se impone la percepción de que el gobierno está operando en contra de la corrupción. Y, sin embargo, el problema grave de la distribución debe ser solucionado no sólo con la estrategia del juego de vencidas sino con el proceso y la presentación pública de los culpables. Ahora es al revés: solucionar la distribución sin menguar la guerra contra el huachicoleo y contra los corruptos.

Por eso hay que atajar las notas como las de The Wall Street Journal que distribuyen en México diversos medios de comunicación: “Bajó la importación de gasolinas”. Lo cual es incorrecto y produce artículos incautos, como el de hoy de Jorge Castañeda en El Financiero:

 

“Circula en muchos círculos, tanto en México como en Estados Unidos, una versión alternativa de la guerra contra el huachicol. Es, sobre todo, producto de un cambio de secuencia y de factores causales. La hipótesis, que hago mía, es que primero vino la decisión presidencial de suspender las importaciones de petróleo crudo ligero, que se mezcla, sobre todo, en la refinería de Tula, con el pesado mexicano Maya. Por razones ideológicas, anímicas, históricas y ecológicas, López Obrador tomó la decisión a finales de noviembre y principios de diciembre de reducir dramáticamente, como informó The Wall Street Journal, las importaciones de crudo ligero. Se refinaba principalmente en Tula”.

 

Ya el reportero del periódico estadounidense, Robbie Whelan, aclaró: “Muchos twitters en México está retuiteando la historia (de WSJ) como una evidencia de que AMLO causó la crisis de la gasolina con el propósito de recortar las importaciones de combustible y crudo ligero usando el combate al huachicol como un pretexto. Urjo a que se suscriban al WSJ porque eso no es lo que la historia dice”.

 

¿Recortar las importaciones de combustible y crudo ligero, por lo tanto, de gasolina? La imprecisión de The Wall Street Journal es evidente. Un tuit de un reportero no anula ni la cabeza ni la nota. Si es serio, el periódico tiene que aclarar, corregir. Si no lo es, pues ni modo.