domingo 16 de junio de 2019 | 02:52
Columnas

Las regiones ´mochas´ de México, las más huachicoleras

@ginesacapulco vie 11 ene 2019 14:59
Felipe Calderón
Felipe Calderón
Foto propiedad de: Internet

   

   Será casualidad, tal vez, que por ahí pasa una buena parte de los ductos de PEMEX, sin duda tiene que ver. Pero también está Jalisco con un problema severo de desabasto de combustible. Llama la atención una cosa, la relación entre los estados "mochos" (ultracatólicos) del país con los que padecen con mayor rigor dicha problemática, y para nadie es un secreto ya la relación existente entre desabasto y la participación de todos los sectores de una región en específico, en todos los niveles, dentro del negocio criminal del huachicoleo; tampoco el que este negocio se haya disparado de manera exponencial desde los dos sexenios panistas (2000 - 2012). El PAN, partido o secta, que nació con tales siglas como un grupo de abierta reacción a la Revolución mexicana, también es el heredero de las demás reacciones históricas en México: los realistas en el largo proceso de independencia, los conservadores (desde los moderados hasta los proimperialistas) de la época de la Reforma y la intervención francesa, de la Revolución mexicana y sus conquistas, y si se me permite una licencia, también de los grupos que se le unieron a los españoles durante la conquista. Sobra decir, que son también los enemigos de la cuarta transformación de la vida pública en México, ya en curso.

 

   Puebla, Guanajuato, parte de Michoacán, de Jalisco, por mencionar los principales, son los bastiones donde anida la hipocresía católica, donde prevalece la creencia y la superchería de que yendo a misa y a "confesarse" se borra todo el mal y el "pecado" que se pueda cometer, donde detrás de sus ídolos de yeso y madera, donde según ellos está "Dios" esconden a su única y verdadera deidad que es el dinero, conseguido este a cualquier precio, mismo con el que, por cierto, COMPRAN "el perdón" a esos seres anacrónicos vestidos con extrañas sotanas que se dicen ser representantes de la divinidad, y no son muchos más que seres de carne y hueso, que no pocas veces esconden tras de sí hechos terribles de sus propias vidas.

La iglesia católica ha sido un enorme lastre en la Historia de México, y mientras no se tome conciencia de que los Sacerdotes en cuestión CARECEN de poder alguno para otorgar perdones y dispensas, esto solo alimentará a la podredumbre del este país. Los hechos no mienten, baste ver las estadísticas, cuando esta secta blanquiazul tomó el poder con su repetido ´ad nauseaum´ voto libre, este país inició una espiral descendente de la cual no se ve nada fácil la forma de salir de él, porque además no solo se disparó el robo de combustible, sino que se inició una guerra al narco sin sentido y simulada, que dio al traste con el respeto que aún se le tenía a la ley. Muchos se preguntarán del sexenio de Peña Nieto, bien, su familia (contrario a la tradición jacobina del PRI, cuando menos en la vida pública) le dio una formación católica dogmática al niño Enrique, hecho que explica, en parte, el que Calderón y Peña se hayan entendido a las mil maravillas. 

 

   En México, una de las principales violaciones a la Constitución corre por parte del clero católico, en el tema de la educación; lo de "laica y gratuita" se lo pasan por el arco del triunfo, llegando a edificar auténticos imperios en base a dichas faltas flagrantes a nuestras Leyes fundamentales, y eso es por solo poner un ejemplo, porque el tema de los abusos sexuales a menores da para libros completos, que afortunadamente ya se han escrito. No, mexicanos, su "Dios y sus vírgenes" no les van a perdonar sus faltas, el país menos, hoy ya pagamos todos, principalmente las ya citadas regiones "mochas" sus abusos, crímenes, complicidades y corruptelas. Es necesario tomar conciencia, y minar en lo que más podamos los ciudadanos, los votantes pues, que estamos a favor de la Constitución, a esa fuerza retrógrada y mustia, que para nuestra vergüenza (así debería de ser) sigue existiendo, con el nombre de "acción nacional".

 

   Por supuesto que hay excepciones, me ha tocado estar en algunas partes de México donde la gente sí ejerce su espiritualidad de una forma sincera, con fe verdadera, por solo mencionar uno, está todo el estado de Chiapas, que con todo y su impactante sincretismo con las tradiciones y costumbres prehispánicas, asisten a sus templos a honrar y agradecer, como debiera ser por parte de todos, al poder superior, del cual los seres humanos en nuestra diminuta y casi insignificante existencia, comprendemos casi nada.