domingo 16 de junio de 2019 | 02:45
Columnas

Del presidente Trump a la embajadora Bárcena: AMLO es “a terrific guy”

@maloguzmanvero vie 11 ene 2019 21:19
Una diplomática de carrera que sabrá superar el reto de representar a México frente al siempre impredecible gobernante de Estados Unidos
Una diplomática de carrera que sabrá superar el reto de representar a México frente al siempre impredecible gobernante de Estados Unidos
Foto propiedad de: Internet


“La diplomacia sustituye a la fuerza.” Taine
“Que mantengamos relaciones diplomáticas con un país no significa que aceptemos cuanto allí ocurra”. Jo Nesbo

Esta ha sido una semana que, en lo relativo al quehacer del servicio exterior mexicano, se la ha llevado de punta a punta la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena.

Primero, durante la Reunión Anual de Embajadores y Cónsules ella destacó más que nadie. Después vino la gran noticia: este viernes presentó con éxito al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, las cartas credenciales que la acreditan como embajadora de México ante ese país.

Bárcena acudió a la Casa Blanca acompañada —por razones de protocolo— de su cónyuge Agustín Gutiérrez Canet, embajador también, y de los importantes durante muchos años, ahora ya en retiro.

A Martha Bárcena la avalan más de 30 años de carrera diplomática y, por supuesto, muchos más de preparación; ella ha sido, lo reconoce todo el servicio exterior, ejemplo de prudencia y sutileza. Estas, entre otras muchas cualidades, hacen de la embajadora en Estados Unidos uno de los mayores activos que tenemos hacia adentro y hacia afuera en nuestro país. Preparada, trabajadora, inteligente, de trato amable; siempre constructora de puentes y consensos, no podíamos estar mejor representados.

Empática y agradable, como se pudo evidenciar en el trato que dio a la hija del mandatario norteamericano, Ivanka Trump, en el  evento de toma de protesta del presidente López Obrador, la embajadora Bárcena sabrá superar los retos de la complicada misión que se le ha encomendado.

Nada sencillos los tiempos que le tocarán despachar como embajadora. La relación con Estados Unidos, país liderado por tan vociferante oponente de nuestro país y de la causa migrante —un hombre, Trump, que no sabe ahorrarse problemas internos: los provoca todos y los hace crecer—, luce como un rompecabezas de miles de piezas, algunas difíciles de encontrar. De hecho, la razón por la que al momento no se cuenta con una fotos de la entrega de cartas credenciales al presidente estadounidense es justamente por el paro de labores que este personaje le ha propinado a su país como modo de presión a su Congreso para obtener financiamiento para construir un muro fronterizo.

Si a eso se le agrega la tarea de impulsar la aprobación y la puesta en marcha del T-MEC, así como de una nueva visión que la administración federal mexicana desea imprimir a su quehacer en materia de relaciones exteriores, además de las funciones que prácticamente todas las misiones en el exterior tendrán que absorber en cuestión de promoción cultural, de negocios y de turismo, la responsabilidad que enfrenta la embajadora Bárcena es enorme. Sin olvidar tener que lidiar con fuego amigo en México y dolores de cabeza provocados por no pocas figuras que la quieren grillar y ver fracasar en su encomienda.

Pero solo hay misiones imposibles para quien no conoce su oficio. No es el caso de Martha Bárcena, que tiene habilidad sobrada para salir adelante, esto es, para rendir buenas cuentas al presidente de nuestra nación, Andrés Manuel López Obrador, y desde luego también al conjunto de la sociedad mexicana.

En todo caso, el de hoy ha sido un buen comienzo en la que, al parecer, será una extraordinaria relación con los poderes ejecutivo, legislativo y judicial de nuestro vecino del norte, así como con importantes grupos de interés y sociales de aquel país. Ni duda cabe, debutó con el pie derecho la embajadora Bárcena.

Por lo demás, lindo ¡y sobre todo muy digno! detalle de la recién inaugurada embajadora ante la Unión Americana trasladarse, tras la conclusión del acto protocolario, a donde se encuentra ubicada la estatua de Benito Juárez en la capital estadounidense, como una forma de rendir respetos a la memoria del prócer mexicano, tan venerado por ella, por el presidente López Obrador y por la 4T, todo un símbolo de soberanía y de patriotismo.

Sin duda, en Martha Bárcena nuestro país tiene en el servicio publico a otra extraordinaria persona: una ¡terrific lady! Es que así, en masculino, se refirió Trump sobre AMLO frente a la nueva embajadora: lo calificó como un terrific guy.

¡Enhorabuena!