lunes 21 de enero de 2019 | 05:18
Columnas

Margarita y su encomienda en el SAT

@ruizjosejaime sáb 15 dic 2018 13:19
Foto propiedad de: Internet

Es loable el mensaje que dio la nueva jefa del Servicio de Administración Tributaria el jueves al mediodía ante la Comisión de Hacienda del Senado. En su artículo de hoy de Reforma, Margarita Ríos-Farjat comenta:

1.- “Ahí expusimos hacia dónde irá el SAT en este sexenio, derivado de la petición que me expresó el Presidente: ‘Que paguen impuestos los que no pagan porque es muy injusto que el País se sostenga a costa de los cumplidos’.”

2.- “De ahí desprendí dos ejes: 1.-Revisar todas las formas de sabotaje al principio constitucional de que todos contribuyamos al gasto público; y, 2.- Apreciar a los contribuyentes cumplidos facilitándoles la vida.”

3.- “El tamaño de la misión requiere un enfoque interinstitucional, de manera que el SAT no estará solo contra los evasores. Pero se requiere a la sociedad entera, comenzando por el sector empresarial: que sea el primer interesado en inhibir las prácticas tramposas y en aislar a quienes sepan que las llevan a cabo.”

Loables las intenciones expresadas por Ríos-Farjat en su último artículo que publica, por sus actuales funciones, en los medios del Grupo Reforma, pero ¿cómo llevarlas a cabo? ¿Cómo acabar con la colusión entre grandes y medianos empresarios con los funcionarios del SAT y de Hacienda para socavar el erario?

Andrés Manuel López Obrador va a perdonar a delincuentes y políticos corruptos, ¿también va a perdonar a los empresarios evasores o los que le deben al SAT y están en litigio? De ser así, ¿por qué a ciudadanos comunes y corrientes no los perdonan? ¿Qué hicieron mal los ciudadanos que se vieron afectados por el afán recaudatorio y no de contribuyentes durante todos estos años? ¿Por qué la amnistía para unos y la condena para otros, esa población inmensa que votó por él? ¿Hay ciudadanos de primera, protegidos, y ciudadanos de segunda, desprotegidos?

La instrucción de Andrés Manuel a Margarita es simple pero, paradójicamente, extremadamente compleja: “Que paguen impuestos los que no pagan porque es muy injusto que el país se sostenga a costa de los cumplidos”. Ríos-Fajart cuenta con un equipo de técnicos y de herramientas suficientes para desarrollar su encomienda. Dejó de publicar artículos editoriales y, sin embargo, apuesto todo contra nada, a que nunca dejará de escribir poesía. Ya lo había escrito en otra columna: un SAT sensible. Eso.