domingo 24 de marzo de 2019 | 10:20
Columnas

Y las instituciones ¿al diablo?

@diaz_manuel jue 13 dic 2018 07:06
La Cuarta Transformación, requiere de ideales y de la construcción y fortalecimiento de las instituciones, no de su destrucción.
La Cuarta Transformación, requiere de ideales y de la construcción y fortalecimiento de las instituciones, no de su destrucción.
Foto propiedad de: Internet

 

Nunca había ocurrido al inicio de un gobierno que, dicho sea de paso, fue alcanzado con una mayoría indiscutible, se presentaran tantas controversias y enfrentamientos entre los diversos grupos de interés económico y político, lo peor del caso es que ocurra como nunca, o desde los tiempos de la Revolución, un enfrentamiento entre los poderes de la nación.

Ley Taibo

 

Por ejemplo, desde caprichos como el de uno de los más controversiales personajes de AMLO, el intelectual Paco Ignacio Taibo II que por la fuerza y violando una de las leyes creadas bajo los efectos del nacionalismo cardenista, tomara posesión como director general del fondo de Cultura luego de que por instrucciones superiores el Senado de la República con 66 votos a favor, 44 en contra y 2 abstenciones, aprobó en lo general y en lo particular las modificaciones a la Ley Federal de funcionarios públicos de alto nivel.

Fiscal Carnal 

 

Lo mismo pasó con la Ley de Fiscalía General que primero fue aprobada por la Cámara de Senadores para dar la facultad al Presidente de la República para nombrar a quien será el Fiscal Especial, cosa que en el pasado fue motivo de protesta para los de Morena, que trataron de impedir que la ley pasara como fue diseñada por la Legislatura anterior, con la intención de impedir que Peña Nieto tuviera un “Fiscal Carnal”. Lo cierto es que se esperaron para que AMLO tuviera su propio “Fiscal Carnal”, luego de que la Cámara de Diputados completó el enjuague cuando El Pleno aprobó en lo general el dictamen por medio del cual se expide la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República, con la que se da un paso para que se concrete la transición de la Procuraduría General de la República (PGR), a un nuevo organismo.

 

Con una votación de 341 votos a favor, 119 en contra y una abstención, se aprobó el dictamen donde lo más discutido por la oposición, fue el hecho de que el nombramiento del titular del nuevo organismo se hará conforme al actual artículo 102 constitucional, el que los de la bancada de Morena no quisieron modificar ya que da la facultad al Presidente de la República de elegir una terna que pondrá a consideración del Senado.

Confrontación de Poderes de la Unión 

 

Quizá lo más relevante de esta dispersión y confrontación entre los Poderes de la Unión, vino a partir del recurso de inconstitucionalidad presentado por senadores del PRI, PAN, MC Y PRD, que dio pie para que la Suprema Corte de Justicia de la Nación suspendiera la Ley Federal de Remuneraciones que imponía que ningún funcionario 

público gane más que el presidente, Andrés Manuel López Obrador. 

 

La SCJN dio su dictamen conforme a términos Constitucionales, no políticos ni mucho menos, mediáticos, es decir, no mantuvieron por capricho, la idea de AMLO de que ningún funcionario gane más que el presidente de la República sin considerar, tanto aspectos Constitucionales como profesionales y económicos.

 

Este revés que el Poder Judicial dio al Poder Ejecutivo, particularmente, es un golpe democrático y legal que lamentablemente ha generado un debate impresionante, que pone en peligro el equilibrio de poderes, y básicamente el principio que dio origen a la Nación, los principios básicos de la Revolución francesa y sus ideales de libertad y los principios de la Constitución de Estados Unidos y los ideales de sus padres fundadores que organizaron una república federal bajo un régimen presidencial.

 

El presidente de la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación (PJF), el magistrado Luis Vega Ramírez, señaló que hay una campaña de desprestigio en contra del PJ y que en una democracia no caben jueces al servicio de nadie. Consideró que la prevención del Ejecutivo es “debilitar el sistema de frenos y contrapesos de nuestra democracia y vulnerar el Estado de Derecho”. Vega Ramírez expuso que el legislativo y ejecutivo no solo buscan la reducción salarial, si no “controlar la administración y disciplina interna- del PJ- se dirigen de manera frontal y sistemática a establecer mecanismos para facilitar la intromisión indebida en contra de la Judicatura”.

 

Hasta la propia secretaria de Gobernación, la ex Ministra Olga Sánchez Cordero enfrenta uno de los dilemas más grandes de su alta responsabilidad, lidiar entre caprichos e ideas totalmente inoperantes en una democracia y el deber ser. Ella reconoció que bajar los salarios del Poder Judicial es complicado, “es un tema un poco complicado porque tenemos una norma constitucional que protege a ministros y jueces. No es fácil que se les bajen los salarios, pero hay que dialogar con ellos”.

Amenazas

 

Contrario a ellos, aparecen personajes de poca monta y baja reputación como el Senador Félix Salgado Macedonio, quien advirtió que “si los ministros no aceptan ajustarse a la austeridad y quieren seguir viviendo como virreyes, habré de plantearle al presidente Andrés Manuel López Obrador que los liquide y envíe al Senado las ternas de los nuevos ministros”.

 

De la misma forma el Partido que está sirviendo del brazo “armado” de AMLO en las Cámaras, el Partido del Trabajo (PT) por medio de su bancada en la Cámara de Senadores presentó una iniciativa en la que propone que los candidatos a ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), puedan llegar al cargo por medio de un modelo de elección popular. Es decir, elegirlos como se hicieron las consultas públicas, así de vacilantes las cosas con uno de los Poderes de la Unión.

 

Así o más claro de cómo se gobernará en los tiempos de AMLO, y como lo diría en un artículo publicado en Foro Jurídico Carlos Esquivel el pasado 14 de noviembre, donde se decía que AMLO no ha engañado a nadie cuando dijo que mandaría al diablo las instituciones: “La realidad es que el presidente electo no ha engañado a nadie, para darnos cuenta solo habrá que recordar su frase de hace doce años, que hoy como presidente electo lo está cumpliendo: “al diablo con las instituciones” y con los empresarios y recordaba que el Poder Judicial es otra institución a la cual pretende desmantelar y controlar, regresarla hasta antes de la reforma que impulsó el entonces presidente Ernesto Zedillo, que le dio autonomía. Ahora trata de imponer magistrados, como ya lo advierte el magistrado José Ramón Cossío, “el derrumbe del sistema judicial”. ( https://forojuridico.mx/al-diablo-con-las-instituciones-el-regreso-al-poder-absoluto/).

 

El voto mayoritario que obtuvo AMLO en las urnas, no le da el permiso para transformar la República y sus instituciones en un sistema político personalísimo que mande al diablo todo lo bueno y lo malo, para conformar una idea de gobierno fundamentada en su mayoría en ocurrencias, caprichos o venganzas.

 

La Cuarta Transformación, requiere de ideales y de la construcción y fortalecimiento de las instituciones, no de su destrucción.