lunes 25 de marzo de 2019 | 10:59
Columnas

En México: víctimas de violación sin acceso a la justicia

@jlca007 jue 13 dic 2018 23:23
En las últimas semanas la impunidad en este tipo de delitos se ha hecho más evidente
En las últimas semanas la impunidad en este tipo de delitos se ha hecho más evidente
Foto propiedad de: Internet

La violación es uno de los delitos de alto impacto que menos se denuncian a nivel mundial, en México no es la excepción, la principal razón es que este crimen es tratado de una forma deficiente e insensible por nuestro sistema de justicia penal. 

Cuando una mujer se atreve a acudir al ministerio público a denunciar un ataque sexual, se enfrenta a la revictimización por parte de algunos servidores públicos que no están sensibilizados en la atención a este tipo de víctimas. 

El primer diagnóstico sobre violencia sexual en el país a cargo de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), detectó que la principal causa para que una víctima de violación se niegue a denunciar es por la falta de confianza en las autoridades y porque teme el maltrato de las mismas, asimismo, porque en muchas ocasiones cuando una mujer es violada es estigmatizada por algunos sectores de la sociedad. 

Otra de las causas que desincentiva la denuncia son los escasos resultados en los casos que “si se investigan”, por lo menos en teoría. De las violaciones que son denunciadas por las víctimas, ni siquiera la mitad son consignadas por las procuradurías y una mínima parte termina en una condena del agresor. 

En las últimas semanas la impunidad en este tipo de delitos se ha hecho más evidente ante la opinión pública, ya que casos significativos que han sido ampliamente difundidos en los medios de comunicación ante la inacción de las autoridades que llevaban sus procesos. 

Hemos sido testigos de la pasividad de estas autoridades según el perfil de la víctima y de los agresores, no obstante, lo más grave en estos casos ha sido el escarnio de algunas personas hacia las víctimas, que las culpabiliza, ya sea por su forma de vestir, por salir a centros nocturnos, por viajar “solas” (aunque vayan acompañadas de otra mujer), entre otros señalamientos o acusaciones. 

Resulta inconcebible que cuando una persona que se decide a denunciar (a pesar del miedo y la humillación que este tipo de delitos puede provocar o generar en las victimas), la respuesta de algunas personas, medios de comunicación y, más grave aún, de algunos servidores públicos, sea culparla por lo que le sucedió, es como si por salir a la calle, por ir a trabajar, por ir a bailar con un grupo de amigos, ya de facto se merece sufrir una agresión o ser víctima de un delito, no podemos retroceder como sociedad lo mucho que ya hemos avanzado. 

Pero además tenemos el caso de Karina en Sinaloa, quien confesó haber sido víctima de violencia sexual a los 16 años, sin embargo, ella no denunció nada por sentirse avergonzada, ahora se enfrenta a todas las barreras posibles para poder interrumpir su embarazo. 

Es decir, en México ser víctima de una violación, se hace muchas veces víctima de violaciones institucionales y sociales.