viernes 18 de enero de 2019 | 02:33
Columnas

¿Qué se espera del escenario macroeconómico 2019?

@_Hugo_Felix_C mié 12 dic 2018 15:57
Si el Ejecutivo no se abre al consenso, con el apoyo de la mayoría de Morena y la coalición, prácticamente cerraría al resto de las fuerzas legislativas, la posibilidad de incidir, modificar y mejorar a través de acuerdos entre fuerzas políticas la política de ingresos del país.
Si el Ejecutivo no se abre al consenso, con el apoyo de la mayoría de Morena y la coalición, prácticamente cerraría al resto de las fuerzas legislativas, la posibilidad de incidir, modificar y mejorar a través de acuerdos entre fuerzas políticas la política de ingresos del país.
Foto propiedad de: Internet

Se esperan estimaciones conservadoras para el marco macroeconómico: ingresos fiscales inerciales constantes en términos reales, un menor esfuerzo recaudatorio, recortes y reasignaciones muy significativas al gasto público con respecto a 2018, mantenimiento de la corrección de los balances presupuestarios y una ligera reducción del saldo de la deuda pública.

Las proyecciones de las variables macroeconómicas para 2019 de los Criterios Generales de Política Económica seguramente reflejarán el promedio de las expectativas de los analistas en economía de la encuesta de Banxico, aunque en vista de los objetivos de gasto de la administración actual pueden existir los siguientes riesgos: sobreestimación de los ingresos, subestimación de la inflación, subestimación de las tasas de interés nominales (y del costo financiero de la deuda pública) y deterioro en la calidad del gasto.

Estrategia del Ejecutivo Federal: cambios mínimos o sin cambios a lo enviado.

 

El próximo sábado 15 de diciembre el Ejecutivo Federal entregará el Paquete Económico 2019. Según palabras recientes del Subsecretario de Hacienda, las variables que determinan el marco macroeconómico estarán en línea con el consenso del mercado: “el superávit fiscal estará entre 0.5 y 0.8 % del PIB, la inflación entre 3.3 y 3.5%, el crecimiento esperado del PIB alrededor del 2 % y el precio del petróleo en un rango entre 55 y 60 dólares.”

 

A diferencia de lo ocurrido en todas las deliberaciones legislativas del paquete económico desde 1997 a la fecha, no se discutirán cambios en carátula, es decir, las variables macro no estarán sujetas a actualización y ajuste según las diferentes perspectivas de los grupos parlamentarios, durante el proceso de dictaminación de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF).

 

Esta estrategia rígida sin pluralidad ni búsqueda de equilibrio en los acuerdos, en la que la cámara de diputados prácticamente no modificaría la parte de ingresos implicaría que temas importantes y ciertos riesgos no se discutirían con suficiente amplitud, ni se moderarían.

El establecimiento de la zona franca en el norte, la más grande del mundo, a través de incentivos y reducciones fiscales y aduaneras no será incluida en el paquete enviado al legislativo, sino será decretada por el Ejecutivo Federal en enero de 2019. Si el sacrificio recaudatorio por la implementación de la zona franca norte se omite del paquete económico enviado al legislativo, se podrían sobreestimar ingresos por aproximadamente 120 mil millones de pesos -aproximadamente un 40% de los ingresos adicionales generados por la reforma fiscal de 2013-. Por otra parte, cabe también la posibilidad de que, al abrir la discusión, en la dinámica actual de polarización, algunos grupos parlamentarios pugnen por menores tasas tanto de IVA como de ISR y otras facilidades fiscales, es decir un esquema más relajado y lesivo en términos recaudatorios.

Si el Ejecutivo no se abre al consenso, con el apoyo de la mayoría de Morena y la coalición, prácticamente cerraría al resto de las fuerzas legislativas, la posibilidad de incidir, modificar y mejorar a través de acuerdos entre fuerzas políticas la política de ingresos del país. Aún más, como dejó ver la discusión sobre el fuero constitucional, la mayoría en consulta con el Ejecutivo Federal no aceptó incluir reservas razonables con cierto grado de consenso impulsadas por el PRI, el PAN y Movimiento Ciudadano, y eso es una señal preocupante rumbo a la discusión del paquete económico.

El Paquete Económico y PEMEX

 

Otros riesgos asociados a la parte de ingresos son los que tienen que ver con PEMEX: el IEPS y el nuevo esquema de actualización del precio de las gasolinas. Un aspecto sensible para la mayoría de la población de la parte de ingresos es la definición al tratamiento a los precios de las gasolinas, el cual presumiblemente se ajustaría por la inflación en vez de estar vinculado a referencias internacionales de precios, con el subsidio al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) ya retirado como variable de ajuste a la actualización por la inflación. Esto tiene el riesgo de que si los precios internacionales de referencia suben por arriba de la inflación se requeriría subsidiar la diferencia.[1] El nuevo esquema supondría un costo fiscal de 30 mil millones de pesos en 2019. Paralelamente se podría proponer bajar la excesiva carga fiscal de PEMEX, para permitirle mayor margen operativo y financiero y neutralizar de tal manera la reducción en su calificación crediticia, sin embargo, esto reduciría la aportación al gasto programable y afectaría otros ramos.

 

Si bien el marco macro del paquete económico 2019 puede ser una buena noticia, lo propuesto con respecto a PEMEX en el Plan Nacional de Refinación, con una inversión pública adicional a la ejercida en 2018 por 75 mil millones de pesos, 50 mil para la nueva refinería y 25 mil para reconfigurar 3 refinerías, será interpretado como un factor que puede agravar las finanzas del organismo y motivar el deterioro de su calificación crediticia.[2]

 

Apostar a la refinación nacional implica asumir mayores costos en el corto y mediano plazo, reducir márgenes y profundizar las pérdidas actuales. Adicionalmente durante 2019 PEMEX enfrenta vencimientos de deuda muy significativos por 90 mil millones de pesos y conforme avanzan los días de la presente administración federal se conoce mayor información sobre adeudos importantes no registrados. La suma de lo anterior no solo implica una reducción en la calificación de deuda de PEMEX, sino tiene el potencial de contagiar la calificación de la deuda soberana.

 

Lo anunciado en el Plan Nacional de Refinación sin duda incidirá en lo que podría ocurrir con la reforma energética, tanto con los contratos vigentes, cuyos contratistas enfrentarán mayores presiones por los cuestionamientos a la escasa producción de crudo que reditúan dichos contratos, como por la suspensión de dos rondas petroleras cuya fecha de celebración era febrero de 2019 y porque es previsible que se suspendan nuevas licitaciones durante un período más largo.

 

Por la parte del gasto, los proyectos de inversión son los anunciados en el Plan Nacional de Refinación así como los recursos para incrementar la producción de hidrocarburos, en exploración tradicional y en recuperación secundaria, lo que redundará en una mayor producción hasta 2024, si bien no se ha precisado el tamaño de dicha inversión, que en vista del compromiso para prohibir la fracturación hidráulica (fracking) demandará inversiones de mayores dimensiones a las destinadas al Plan Nacional de Refinación. Según declaraciones de funcionarios de PEMEX Exploración y Producción, el incremento en producción al menos tardará 3 años en redituar en una significativamente mayor producción estable, sin embargo, al destinarse a la refinación nacional no producirá mayores ingresos por exportación de crudo para el país.

 

El paquete económico 2019 en lo que a PEMEX se refiere no necesariamente son buenas noticias porque para son mayores presiones para las finanzas públicas, junto con los programas sociales y una menor recaudación por la implementación de la zona franca norte [1] “El gobierno puede elegir que PEMEX absorba los costos de las importaciones de gasolina pero esto solo empeorará su situación financiera, actualmente ya en deterioro por la declinación de la producción de crudo.” Robert Campbell, jefe de investigación de productos de Petroleum Energy Aspects Ltd. En AMLO’s Road Toward Energy Independence is Full of Potholes. Amy Stillman, en www.bloomberg.com , 6-dic-2018, 4:00 GMT -6.

[2] “La inclinación nacionalista puede sonar muy bien en el papel, pero PEMEX tiene $106 mil millones de dólares en deuda, un gran porcentaje denominado en dólares implícitamente colateralizado por los ingresos de las exportaciones de crudo” John Padilla, Director de la consultoría en energía IPD Latin America LLC. También en AMLO`s Road Toward Energy Independence…–traducción propia-