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Columnas

Ecologismo musical

@rebojournalist mié 12 dic 2018 00:24

 

 

El intelectualoide excandidato a la presidencia por el partido Nueva Alianza en las elecciones de 2012, Gabriel Quadri, ha colgado últimamente desde su cuenta de Twitter un tuit en los que ha solicitado al gobierno prohibir el reggaetón y la música navideña.

Si lo ponemos desde un punto de vista radical y tajante, podemos decir que, en efecto, la música navideña representa, en buena parte, tradiciones católicas, lo cual no es nuevo para nadie. Entonces, desde el punto de vista de que el Estado es y debe ser laico, lo normal sería que las canciones navideñas no se escucharan durante estas fechas atendiendo a la libertad de culto marcada en el artículo 24 de nuestra Constitución.

No sabemos a qué tipo de canciones navideñas se refirió en particular. ¿Las que son en inglés? ¿Las que se cantan a coros? ¿Música navideña infantil? ¿Villancicos mexicanos? ¿O toda forma de música de tinte religioso?

Pero, ¿por qué? Seguramente cuando era niño cantó muchos villancicos en la escuela, o creció como un niño reprimido renegado de la sociedad; quizá se enteró de manera prematura que los Reyes Magos no existen. Tal vez.

Historiadores señalan que los villancicos surgieron entre los siglos XIII y XV, aunque en un inicio el origen era más bien un tipo de canto que reflejaba la cotidianidad de la vida en aquella época. Con el paso del tiempo su evolución los colocó como cantos, hasta cierto punto religiosos, adoptados por las festividades navideñas, principalmente en países como el nuestro.

¿Y el reggaetón? Bueno, podrá no gustar a muchos pero, nuevamente invoco a nuestro artículo 24 constitucional: la libertad de pensamiento y de convicciones éticas forman parte de nuestros derechos fundamentales, mismos que no puede ser violentado bajo ningún precepto. Quienes son aficionados de este tipo de ritmo y de cualquier otro,  son libres de ejercer ese gusto.

Entonces reprimamos las manifestaciones artísticas que inciten al caos; censuremos la música de banda; hagamos un exterminio nacional de americanistas; o, que se prohíban y repriman las manifestaciones sociales. ¡Ja! No, pues no, ese no es el camino. 

No es defender a la Navidad ni al reggaetón, sino consagrar la tolerancia ante el acoso y la censura, aspectos constantes en la sociedad, que se viven en el día a día. Ante el pensamiento liberal, impulsado por  la aparición de comunidades que luchan por la igualdad en distintos rubros, el respeto a las libertades debe ser un punto clave en la adopción de nuevas ideologías.

Hagamos primero un autoanálisis como integrantes de nuestra sociedad, ¿de verdad somos tolerantes?, al parecer falta un largo recorrido para lograr serlo. Ya cada quien que piense y haga lo que quiera, pero una persona de la vida pública no puede andar por la vida haciendo declaraciones como las que emitió Quadri. Espero realmente que haya sido un amala broma y que, como mínimo, clarifique esos tuits.

El caso es que, Gabriel Quadri, como buen político ecologista que es, busca limpiar y mantener libre de contaminación todo lo que encuentre a su paso: ahora hasta la música.

 

¡Es cuanto!

 

@reboj