lunes 17 de junio de 2019 | 04:55
Columnas

Fox contra Durazo: el burro hablando de orejas

@maloguzmanvero dom 09 dic 2018 11:45
Fox y su Martita hundidos en el desprestigio contra el político que más fuertemente los exhibió
Fox y su Martita hundidos en el desprestigio contra el político que más fuertemente los exhibió
Foto propiedad de: internet


“De diez cabezas, nueve/ embisten y una piensa./ Nunca extrañéis que un bruto/ se descuerne luchando por la idea.” Antonio Machado

 

Brevísimo recuento

Alfonso Durazo fue secretario particular de Luis Donaldo Colosio; en el 2000 renunció al PRI y pasó a desempeñar la función de secretario particular, pero ahora de Vicente Fox. En 2004 renunció a esa administración y para el 2006 empezó a apoyar a Andrés Manuel, llegando a ser diputado federal en el 2012 y coordinador de la fracción de Morena en el Congreso en 2015.

Vale la pena recordar que Durazo le renunció a Fox en su momento porque fue el único secretario que señaló los errores (corruptelas) de Martita. No solo eso, la esposa (nunca una dama: ni primera ni segunda ni tercera) de Vicente Fox desarrolló toda una campaña para denostar al funcionario que denunció los excesos del amor verdadero del botudo de la política nacional.

Al entender que Fox prefería las palabras de Martita a las políticas de Estado, Durazo renunció y dejó entrever los problemas que acarreaba el binomio Sahagún-Fox tanto en las decisiones de gobierno como en el devenir nacional. Lo señaló a tiempo; Fox nunca se lo perdonó, si bien todos sabemos lo que era la realidad de ese matrimonio.

Después del sexenio foxista

Fox terminó su sexenio, ¿ y qué pasó durante los siguientes doce años?

Fox no se ha cansado de hacer el ridículo, dar bandazos en sus comentarios, ser una veleta política y avergonzarnos a todos un poco más de lo que ya estábamos, con sus desplantes y salidas.

En el mismo periodo, Alfonso Durazo, sin hacer mayor ruido mediático, se consolidó primero como candidato a senador por Sonora (por el PRD), si bien no resultó victorioso. Continuó al lado de López Obrador y, en el 2012, participó como director general de su movimiento en Sonora en la campaña presidencial. Ello habla de su compromiso, pues en ese momento AMLO no tenía fortaleza en dicho estado.

Doce años después, Fox es una caricatura de sí mismo y Durazo sigue trabajando. Algunos piensan que con el encargo de la secretaria de Seguridad y Protección Civil le tocó la rifa del tigre, lo cual es muy probable. Pero también demuestra la coordinación y confianza que existe entre Durazo y el actual presidente.

 

Las pruebas de confianza

Alfonso Durazo, ya como secretario de SyPC de la 4T anuncia que todos aquellos funcionarios que tengan que ver con seguridad, deberán acreditar pruebas de confianza, ¡empezando por él!

Acción justa, que debería haber sido buscada desde hace años con todos los involucrados en el tema de seguridad (ya sea con secretaría o sin ella). Hace bien en señalar una prueba necesaria para área tan sensible.

Fox, haciendo gala de su necesidad de reflectores, se basó en lo dicho por Durazo para retuitar, agregando el siguiente comentario: “Me temo que no la va a pasar, le conozco bien”. Tuit que, naturalmente —pero no por ello no artificialmente— “le gustó” a Calderón…

Hay y habrá muchas cosas a señalar y mejorar en el gobierno actual. Fallas y errores han iniciado, pero lo que está bien también debe señalarse y no seguir supurando odio por las heridas del pasado. Lo que es peor, que no le “perdone” el haber señalado las faltas (garrafales y diarias) de Martita en el poder que ella NO tenía que haber sustentado.

 

Coda

Pobre Vicente, sigue sin entender que su tiempo pasó. No logrará nunca entender cómo tiró por la borda la esperanza y la posibilidad de cambio en este país. Él pudo haber hecho una transformación real en nuestro país y no solo no lo logró, ni siquiera lo quiso.

El tiempo ha enseñado que Martita y Vicente fueron artífices de un sexenio tirado por la borda. Un bono democrático tornado en decepción. No puede culpar a sus colaboradores, solo porque muchos de ellos salieron de su gobierno y siguieron trabajando en otros sectores y aún en otros gobiernos.

Cabe una pregunta, si Fox hiciera la prueba de la confianza ¿la pasaría? Nos imaginamos la respuesta.