lunes 25 de marzo de 2019 | 10:57
Columnas

Reposicionamiento y dignificación del Estado mexicano, no caben en la mentalidad gerencial de sexenios pasados

@ginesacapulco vie 07 dic 2018 17:44
 El actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, es un soldado (con muy alto rango, en la jerga militar) de México,
El actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, es un soldado (con muy alto rango, en la jerga militar) de México,
Foto propiedad de: Internet

Números y cifras van y vienen, los cuenta chiles comentócratas están escandalizados por potenciales pérdidas financieras en cuanto a la decisión de cancelar la aberración del proyecto Texcoco, y aun de la decisión de poner a la venta el avión presidencial. No entienden, o no quieren hacerlo, que hay un cambio incuestionable, en lo fundamental se trata de reposicionar al Estado como el ámbito articulador de la vida pública en México, fijar los límites sino borrosos, de plano ya inexistentes en algunos temas, entre poder político y poder económico, del tipo que se trate.

Simplemente, la redignificación del Estado mexicano no tiene una cifra cuantificable en cuanto a su costo, de cómo se resuelva el problema de los bonos emitidos y sus tenedores no depende el destino de una Nación entera. El golpe en la mesa de Texcoco, el NAIM y Santa Lucía era más que impostergable, indispensable. Si se me permite una analogía diría que las posibles pérdidas en esos dos casos emblemáticos es como un tratamiento para un enfermo que tendrá algunos efectos secundarios pasajeros, pero que terminarán CURANDO al paciente de sus males. Así que debe quedar muy en claro, los sexenios con presidentes de mentalidad y actuar puramente gerencial y manejados por tecnócratas y sus criterios que solo respondían a intereses puramente privados han quedado atrás.

Los estadistas están de regreso, los anteriores, con sus grandes talentos y capacidades, seguro que tienen las puertas abiertas en la iniciativa privada, pero no más como actores principalísimos en cuestiones de Estado. En resumen, se puede decir que los empresarios más emblemáticos deben aceptar el papel de ser soldados del presidente, todo lo contrario de seguir siendo lo que han sido durante lo que va del Siglo 21, o sea que el presidente se vea reducido a ser un soldado más de ellos. El actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, es un soldado (con muy alto rango, en la jerga militar) de México, ese es y debe ser su interés único: el de gobernar para TODOS.