miércoles 19 de diciembre de 2018 | 10:52
Columnas

El autogol de Celia; ¿también de AMLO?

@maloguzmanvero vie 07 dic 2018 07:11
La complicada relación del presidente de México con el sector judicial, ¿no merecía que nombrara gente políticamente imparcial o, al menos, no fanáticamente adoradora de la dictadura cubana?
La complicada relación del presidente de México con el sector judicial, ¿no merecía que nombrara gente políticamente imparcial o, al menos, no fanáticamente adoradora de la dictadura cubana?
Foto propiedad de: internet


“Nada hay más injusto que buscar premio en la justicia”. Cicerón

Anunció Andrés Manuel la terna que enviará al Senado, para que de la misma se vote a quien ocupará la vacante de ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. La terna está conformada por Loretta Ortiz, Celia Maya García y Juan Luis González Alcántara Carrancá. Los tres personajes han participado en diversos momentos con López Obrador; conocen y apoyan su proyecto de nación.

Los tres posibles ministros presentan estudios y conocimientos en ciertas áreas en específico.

 

Al mejor cazador se le va la liebre

Loretta Ortiz es de las pocas mexicanas que ha dado clases de derecho en la Academia de Derecho Internacional de La Haya, además de que se ha dedicado a la defensa de los derechos de los migrantes. Saltó a la palestra pública cuando, siendo de las organizadoras de los foros en contra de la violencia convocados por AMLO, dijo que el Papa participaría en los mismos. En el momento en que dicha información resultó no ser cierta, toda la labor realizada —de manera puntual y correcta— se olvidó por este error.

 

El cuate no tan cuate

En el caso de Juan Luis González Alcántara, abogado y contador, sucede algo parecido. Tiene una larga y consistente trayectoria en el poder judicial. Es una persona seria y no se le conocen sentencias sin fundamento. Se le acusó de ser “cuate” de Góngora Pimentel. Este, siendo presidente de la Suprema y cuando Juan Luis González fungía como magistrado de la cuarta Sala de lo Familiar del Tribunal Superior de Justicia del DF, solicitó se le hiciera un estudio psicológico a su ex pareja para saber si no infligía sobre sus hijos maltrato. Resultó que el caso solo reflejaba los intereses de Góngora Pimentel aunque, a decir verdad, por lo que corresponde al magistrado, este siempre actuó conforme a derecho. Para él (Juan Luis González) la ley y la justicia estuvieron por encima de su amistad.

 

Se anota un autogol

Celia Maya García se metió gol ella sola. Si bien es cierto que los tres candidatos comparten la ideología de Morena y han acompañado a AMLO, ella en su twitter hace evidente su franca predilección por Morena. ¿Es malo? No en principio; todos tenemos derecho de hacer explícito nuestro apoyo a quien mejor consideremos. Sin embargo, si hay un lugar donde debe brillar la imparcialidad es en el sistema jurídico. Ahí les exigimos a los jueces que no tengan ningún tipo de preferencias por alguna de las partes.

El problema radica en que a doña Celia no solo late su corazoncito a ritmo de Morena, sino que también ha sido candidata por dicho instituto político en diversas ocasiones; ahí sí se anula la imparcialidad. Si llegase a ocupar la más alta magistratura del poder judicial, no podría aducir que no hay cierta predilección o conflicto de interés, cuando se tratara algún tema donde Morena estuviese involucrado o tuviera interés en “x” o “y” decisión.

 

Pero la suprema es...

Imposible negar que el sexenio pasado la llegada de Medina Mora a la SCJN llevaba el sello, compadrazgo y amistad de Peña Nieto. En esa misma proporción, se buscó que no ocupara el puesto de ministro. Puede suceder lo mismo hoy con doña Celia, pero se esperaba que en este sexenio, por la honestidad valiente del presidente constitucional, no pasaríamos por esta suerte de influencias.

Ante todo, la República debe transitar en la sana separación de poderes, donde se debiera velar por la prevención de que cualquier poder se vuelva demasiado poderoso y mande sobre los otros dos.

Históricamente conocemos la casi nula separación entre poder ejecutivo y legislativo. El poder ejecutivo con el judicial guarda un poco más de independencia, la cual se verá fracturada si llega quien fue una candidata en diferentes ocasiones de Morena.

Ideología pasada

A todo lo anterior, y sólo con fines históricos, habría que abonar que el hecho de que la Dra. Celia compartió en su twitter la siguiente frase: “Se extraña la voz y las palabras del comandante Fidel Castro en las cumbres y otras reuniones de los países del orbe, siempre en la lucha por un mundo mejor, por la prevalencia de los ideales, los derechos del hombre. Siempre en pie de lucha contra el imperialismo.”

Su conocimiento del pueblo cubano, después de tantas decenas de tener a Fidel Castro como comandante supremo, habla —por decir lo menos— de su desconocimiento de las políticas públicas aplicadas por él en Cuba. En ese territorio, el disentir con el Comandante Fidel era casi imposible.

 

0-0-0-0

Los jueces buscan que la justicia sea pronta y expedita. Deben buscar también dictar sentencia de la forma más objetiva que existe contra quienes hayan cometido algún delito.

Requieren probar que, más allá de ser recomendado de cualquier presidente, seguirán trabajando por el bien y la justicia de nuestro país.

El caso de Celia recuerda más a los casos donde existía el conflicto de interés. Ojalá estemos equivocados y, con ello, en caso de quedar, Celia pueda ser lo suficientemente objetiva, autónoma, dejando atrás su pasado político y se centre de forma absoluta en fortalecer a la SCJN. Pero esto no se alcanza por la lectura de ningún cómic.