sábado 15 de diciembre de 2018 | 09:06
Columnas

Guerra sucia en Monterrey: De la Garza, Moreira y García Soto contra Felipe de Jesús Cantú

@ruizjosejaime jue 06 dic 2018 09:35
Jaime Rodríguez Calderón
Jaime Rodríguez Calderón
Foto propiedad de: Internet

A un día de firmar un pacto de civilidad, empezó la guerra sucia en Monterrey. Adrián de la Garza Santos del PRI, Ana Villalpando del PRD, Sandra Pámanes de Nueva Alianza, Adalberto Madero del Partido Verde, Patricio Zambrano del PT, Jesús Uckles de RED y el independiente Pedro Alejo Rodríguez, fueron quienes asistieron al encuentro en el hotel Ambassador donde, de palabra, signaron el acuerdo. El gran ausente, por obvias razones, fue el candidato panista a la alcaldía de la capital de Nuevo León, Felipe de Jesús Cantú.

En el desaseo han utilizado –no sé qué intereses tenga con Rubén Moreira– al columnista de El Universal, Salvador García Soto quien se ha prestado, es la segunda ocasión, como vocero de la campaña negativa en contra de Felipe de Jesús, ahora involucrando al gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, a través de “un audio de una conversación telefónica… que llegó ayer a esta columna”.

La jiribilla política en contra del Bronco y de Felipe de Jesús es más que evidente en los comentarios de García Soto:

 

Primero, “la enorme cercanía personal y política” entre el Bronco y Felipe de Jesús para, luego, llegar a lo esencial, la conspiración: “tratar de ratificar el triunfo de Cantú, impugnado por el PRI…”. 

 

 

La presunta llamada del Bronco es a un alcalde electo, aunque impugnado en los tribunales, un llamado a trabajar por Monterrey desde la posición de gobernador. El supuesto juicio político en contra de Rodríguez Calderón desde el Congreso local nunca estuvo realmente en la agenda priista. Al contrario, los herederos políticos del exgobernador Rodrigo Medina de la Cruz, a través del diputado Álvaro Ibarra, le ofrecieron al Bronco un gobierno de coalición, lo cual el gobernador de Nuevo León rechazó tajantemente.

En el fondo, existe desesperación en las filas del PRI porque aún no tienen claro cuánta movilidad electoral podrán tener. Por eso el pacto de “civilidad”, por eso la cooptación de Alberto Anaya, dirigente nacional del PT, y el uso de su candidato Patricio el Pato Zambrano a favor del priista Adrián de la Garza. 

Lo que más le teme Rubén Moreira es a la relación Bronco-Felipe de Jesús. Si no estaba dada, puede ser que ya la hayan provocado. El candidato panista sólo puede enfrentar al aparato del PRI con el aparato del gobierno estatal que, no se olvide, tiene a su servicio a Fuerza Civil, la policía de Nuevo León, pero también a la Policía Regia, dos corporaciones que jugarán un papel fundamental en las elecciones del 23 de diciembre.