sábado 15 de diciembre de 2018 | 09:07
Columnas

¿Es inconstitucional que las mujeres mexicanas que trabajan en labores domésticas en casas particulares no tengan seguridad social?

@Cancercuretop2 jue 06 dic 2018 14:55
La adjudicación de las muchachas a sus respectivas delegaciones del  IMSS sería un problema
La adjudicación de las muchachas a sus respectivas delegaciones del IMSS sería un problema
Foto propiedad de: Internet

La gran mayoría de los mexicanos que tuvimos la suerte de nacer y vivir en una casa privada y haber contado con una o más muchachas que trabajaron con nosotros para realizar labores domésticas, y cuidarnos, sabemos que la propuesta para inscribirlas como trabajadoras en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es muy intempestiva, aún más que haber cancelado todo un aeropuerto en construcción. Explico:

Esas muchachas a las que me refiero, que tradicionalmente en México son como la nana Pancha de Pedro Infante, que muchas de ellas han sido consideradas como parte de las familias con las que trabajan, y que deben ser más de 5 millones en todo México, son originarias de ciudades y pueblos cercanos o no al lugar donde trabajan, en esas ciudades y en esos pueblos siempre las han atendido personal médico y pasantes de Medicina y personas que saben Medicina tradicional, incluyendo parteras, todos ellos se quedarían sin trabajo si todas las muchachas en cuestión se atenderían en el IMSS, que además, tendría que ampliar inmensamente su cobertura para lograr esta propuesta, yo personalmente trabajé en el Hospital Gabriel Mancera del IMSS hace 15 años y el trabajo para los médicos desde entonces ya estaba al límite, sería interesante valorar cuántos médicos, enfermeras y personal hospitalario tendría que contratar el IMSS para lograr esta, al parecer, ya iniciativa.

Por otro lado, la adjudicación de las muchachas a sus respectivas delegaciones del IMSS sería un problema, ya que si se hace de su lugar de origen no podrían atenderse en el lugar donde trabajan, y si se hace a la inversa sería también un problema administrativo, ya que un buen porcentaje de las muchachas que trabajan en labores domésticas cambian de lugar de trabajo constantemente, y no podrían atenderse en sus ciudades y pueblos de origen.

Todo este tiempo que no han tenido seguridad social, las muchachas que trabajan en labores domésticas y sus familiares han tenido la oportunidad también de atenderse en hospitales de la Secretaría de Salud, gracias a los programas de asistencia que existen en México, con muy buena aceptación por parte de personal de Trabajo social para su apoyo; yo cuando fui residente del Hospital Infantil de México “Federico Gómez” al iniciar el siglo XX con un auge de infecciones intestinales muy alto por rotavirus, recibíamos a muchos hijos de estas muchachas para su atención, y también los orientábamos para atenderse en otros Hospitales del sistema de segundo nivel o en Hospitales del Departamento del Distrito Federal, también siempre han contado con la atención de la muy Honorable Cruz Roja Mexicana, incluyendo sus servicios de emergencia.

La idea de que las muchachas que trabajan en labores domésticas cuenten con servicios médicos, prestaciones de ley y protección por parte del IMSS es grandiosa, pero, para lograr que esta idea se convierta en idealismo, lo primero que hay que preguntarse es porque, hasta ahora, en los últimos 97 años, no se ha implementado.

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