jueves 13 de diciembre de 2018 | 01:18
Columnas

Salinas quiere volver al futuro: busca eliminar a Alito para manejar el PRI y protegerse de El Chapo

@jlca007 jue 15 nov 2018 05:08
El gobernador de Campeche, Alejandro Cárdenas Moreno, conocido como Alito, quien acaba de incorporar en uno de sus promocionales una fotografía de López Obrador, es el más señalado como el prototipo de quien debe ser el próximo  dirigente nacional del PRI.
El gobernador de Campeche, Alejandro Cárdenas Moreno, conocido como Alito, quien acaba de incorporar en uno de sus promocionales una fotografía de López Obrador, es el más señalado como el prototipo de quien debe ser el próximo dirigente nacional del PRI.
Foto propiedad de: Internet

 

La tremebunda acusación que lanzó el abogado defensor de Joaquín El Chapo Guzmán, en el primer día de su juicio en Nueva York, en contra de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, a quienes señaló como beneficiarios de millones de dólares que les entregó a cambio de protección, descobijó de una manera colateral al expresidente Carlos Salinas de Gortari; y a su lacayo Eduardo Medina Mora, quien apenas hace unas semanas amparó al todavía mandatario del país contra de cualquier acción en su contra, que pudiera emprender el impredecible y acelerado gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado.

Cuando el ministro Medina Mora era procurador y le manejaba la institución a la poderosa publirrelacionista Yessica de la Madrid, era sabido por muchos comunicadores que el informe que diario elaboraba la dependencia lo recibían primero  Salinas y  Peña Nieto, que el propio presidente de la República, Felipe Calderón.

Una nota de Milenio fechada el 10 de marzo de 2015, identifica a Medina Mora de la siguiente manera: “ha trabajado en el gobierno tanto en administraciones priistas como en panistas. Fue coordinador de asesores del subsecretario de Pesca en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, titular de la SSP con Vicente Fox y procurador General de la República durante el gobierno de Felipe Calderón.”

La nota de Milenio fue a propósito del arribo de Medina-Mora a la Suprema Corte de la mano de Peña Nieto.

Se explica entonces, el porqué Medina Mora tiene tanto interés en dar protección judicial a Peña Nieto.

Es muy probable que en la decisión de Medina Mora de amparar a Peña Nieto, haya contado mucho la opinión de su promotor Salinas de Gortari.

Salinas no tiene problema con lo que pueda declarar el abogado de El Chapo, Jeffrey Lichtman, en relación con lo que el Cártel de Sinaloa presuntamente pagó en sobornos a Peña Nieto y Calderón Hinojosa.

Para Salinas de Gortari las acusaciones pudieran venir si se relaciona a dos que fueron sus secretarios particulares y a los que se acusó de tener ligas con cárteles de la droga, presuntamente con El Mayo Zambada.

El gobernador de Campeche, Alejandro Cárdenas Moreno, conocido como Alito, quien acaba de incorporar en uno de sus promocionales una fotografía de López Obrador, es el más señalado como el prototipo de quien debe ser el próximo  dirigente nacional del PRI.

 

El PRI es el único reducto institucional que le queda a Carlos Salinas de Gortari, y a gentes afines a él por diversas razones como Emilio Gamboa, para defenderse de una posible denuncia por delitos de narcotráfico o lavado de dinero ahora que se ha destapado una cloaca, ahora que los abogados de El Chapo se ve que están dispuestos a todo con tal de evitar la cadena perpetua a su cliente.

Salinas y su grupo pretenden que se quede al frente del PRI, su sobrina Claudia Ruiz Massieu, o sustituirla por el familiar de Peña Nieto: Alfredo del Mazo Maza.

Seguramente las consideraciones expresadas en las líneas anteriores son las que descubre en su columna de ayer Federico Arreola cuando toca el tema de que Alito es un estorbo para Salinas y para EPN.

Dice Arreola citando a Lourdes Mendoza, colaboradora de El Financiero, (quien) se enteró “de muy buena fuente” de que:

1.- “Hace unos días se fueron para el bello puerto de Acapulco, ni más ni menos que Emilio Gamboa, el expresidente Carlos Salinas de Gortari, el aún presidente, Enrique Peña Nieto, y el mismísimo Alfredo del Mazo”.

2.- “Pero no anden de mal pensados. No fueron a jugar golf”.

3.- Fueron a Acapulco a “visitar a don Alfredo del Mazo y ver cómo sigue su salud”.

4.- “Y así, casual dentro de la plática salió el tema del partido, sí, del futuro del PRI.

 Y agárrense, pues el Primazo, palabras más palabras menos, les dijo: que de ninguna manera iba a permitir dejárselo ni a los Murat ni a Alito Moreno. Que, haiga sido como haiga sido, ya es góber y no se pondrá en las manos de estos personajes ¡Quihúboles!”.

Murat no ha sido mencionado como aspirante a presidir el PRI nacional, pero el nombre de Alejandro Alito Moreno, gobernador de Campeche, ha sonado bastante como uno de los personajes que podrían encabezar al priismo en los tiempos del presidente López Obrador.

Y remata nuestro director de SDP:

“Lo que ha dañado a EPN en su reciente aventura golfística no es haber estado en una de las más exclusivas playas de México, sino el haber demostrado que seguirá hasta el final de su gobierno rodeado de lo peor de la política mexicana.

¿Gamboa? ¿Salinas de Gortari? Con tales aliados, el gobernador Del Mazo está perdido. 

Por lo demás, qué favor le han hecho a Alito Moreno: si tales personas lo vetan, las bases priistas entenderán que el liderazgo que buscan no está en el Edomex, que ya no es el centro del poder político, sino en una de las estaciones del Tren Maya, la de Campeche.”

La verdad es que Alito ha sabido ser un promotor institucional del proyecto del Tren Maya, que beneficia sustancialmente a su entidad, y le sirve a López Obrador como un concertador con mejores dotes que el yucateco Mauricio Vila, el Chiapaneco Rutilo Escandón o el Tabasqueño Adán Augusto López Hernández.

Esa es la razón de fondo por la que Peña y Salinas tratan de vetar a Alito como un posible presidente nacional del PRI.

El del mandatario campechano es el que mejor perfil tiene y el que garantiza una renovación de sangre si el Institucional, o con el nuevo nombre que se le pudiera poner, quiere volver a ser la primera oposición de México en el sexenio que se inicia el próximo 1 de diciembre.

¡Los que ya bailaron, que se sienten!