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Columnas

Herejía Política: Chairos, derechairos y valemadristas, ¿queremos otro sexenio de polarización?

@JorgeMantaro mié 14 nov 2018 18:56
La izquierda no debe atacar a la oposición y menos de la manera en como la derecha lo hizo por mucho tiempo
La izquierda no debe atacar a la oposición y menos de la manera en como la derecha lo hizo por mucho tiempo
Foto propiedad de: Internet

El primero de julio de este año sucedió algo que millones de mexicanos esperamos por décadas: la llegada de la izquierda al poder. En los 80s fue Muñoz Ledo, Cárdenas, Heberto Castillo, Rosario Ibarra de Piedra (primera mujer en ser candidata a la presidencia y Gilberto Rincón Gallardo, en los 90s buscaron llegar al poder Cárdenas y Cecilia Soto uno por el recién creado PRD y la otra por el PT. Con Cárdenas siempre a la cabeza y con una fuerza solo equiparable a la de Andrés Manuel López Obrador de 2006 a la actualidad, fue también tres veces candidato a la presidencia.

Por su parte otros denominados izquierdistas hicieron el esfuerzo por crear otro partido político o bien utilizar alguno de los existentes. En el 2000 Porfirio Muñoz Ledo compitió con el PARM y Gilberto Rincón Gallardo lo hizo con el PCD, en 2006 lo hizo Patricia Mercado con su partido Alternativa Socialdemócrata (que posteriormente sería denominado PSD como partido local). Ya en el 2006 López Obrador tuvo que cometer parricidio al moverle el piso a un poderoso Cuauhtémoc Cárdenas que aspiraba a una cuarta candidatura, pero fue imposible dado que AMLO se fortaleció demasiado después del desafuero y fue imparable en 2012 y 2018.

A groso modo esa es una síntesis de la izquierda como oposición y con posibilidades de ganar la presidencia desde 1988.

Por fin ganó la izquierda este año y vemos a un grupo (quisiera pensar que no son todos) de simpatizantes de AMLO que atacan a cualquiera que no piense igual que ellos, que cuestione las decisiones que está tomando el presidente electo y que al igual que la izquierda, la derecha marchó el domingo enviando una señal de que existen y que serán una piedra en el zapato de AMLO y de todos los gobiernos municipales y estatales de Morena. Esto no debe ser considerado un ataque sino un despertar de un amplio sector de la sociedad que está despertando y por primera vez están ejerciendo su derecho a disentir.

La izquierda no debe atacar a la oposición y menos de la manera en como la derecha lo hizo por mucho tiempo, mofándose de que los de izquierda eran nacos, pobres, incultos, chairos, rebeldes, grilleros, webones, inconformes y una larga lista más. Es por ello que los miembros de partidos de corte progresista tienen que actuar con inteligencia y no dejarse llevar por el calor del coraje pues no tiene caso ya que son ustedes los que tienen el sartén por el mango al menos por seis años.

Mi pregunta es directa: ¿Queremos otro sexenio más de polarización y desunión entre mexicanos? ¿Realmente queremos un gobierno que reciba ataques por todos los frentes simplemente porque los seguidores de AMLO no tuvieron el tacto para tratar bien a la oposición y ser una mayoría responsable? Yo creo que no, Andrés Manuel necesita de todos los mexicanos para sacar adelante al país de la manera en que él lo tiene concebido.

El descalificar por ejemplo la marcha del domingo pone en una posición muy desfavorable al progresismo en México pues son las marchas y las manifestaciones las herramientas que usaron por muchos años y que lamentablemente en muchos casos fueron silenciados a plomazos como lo fue en el dos de octubre de 1968 y en el jueves de corpus de 1971. Permitamos e incentivemos las manifestaciones, la libertad de expresión pues es precisamente la represión lo que buscan muchos de los que marcharon el domingo y gracias a Dios no sucedió nada que lamentar.

Es momento para que la izquierda asuma un rol de mayoría y deje atrás su posición de oposición ya que los conservadores les han metido varios goles precisamente por esa situación.

Si la situación hubiese sido otra y la izquierda hubiese perdido el poder no tengo duda que buscarían por el medio que fuese posible regresar al poder cuanto antes y serían una oposición responsable planteando iniciativas por el bien de la sociedad mexicana y por ende por el bien de México.

Aquellos seguidores de López Obrador que, en redes sociales, en medios y en las calles tratan de reprimir o echar montón a quien critica al presidente electo lo único que están provocando es que el gobierno que encabezará Andrés Manuel sea rijoso, con una sociedad mexicana profundamente dividida, con un país totalmente resquebrajado con varios contendientes que se van a dedicar los seis años a jugar a las luchitas o como dicen en mi tierra “buscar ver quién orina más lejos de todos”.