domingo 16 de diciembre de 2018 | 12:59
Columnas

Fernández Menéndez en defensa de Alazraki

@ruizjosejaime mié 14 nov 2018 08:57
Fernández Menéndez excusa a Carlos Alazraki de “caer bajo el influjo de las fake news”.
Fernández Menéndez excusa a Carlos Alazraki de “caer bajo el influjo de las fake news”.
Foto propiedad de: Internet

Jorge Fernández Menéndez, sin argumentos, sale en defensa del publicista Carlos Alazraki en su columna de Excélsior. Leamos.

“LA BODA DE ANDY”

“Entre las muchas fake news que circulan diariamente, el fin de semana le tocó al hijo de López Obrador, Andrés, ser objeto de una de ellas que aseguraba que se había casado en una hacienda en Campeche, en una lujosa ceremonia. Era absolutamente falso. Pero algunos cayeron bajo el influjo de las fake news, como mi amigo Carlos Alazraki, quien difundió esa información hasta que, finalmente, descubrió su error y aceptó que fue, como otros, víctima de las redes sociales y que subió esa información sin validar que fuera cierta.

“Las redes sociales pueden ser venditas (sic) para algunos, pero malditas para otros. Pueden ser un magnífico medio de comunicación entre las personas, pero también siembran la desinformación. Se puede tener diferente opinión sobre los hechos, pero no se puede tener hechos diferentes. Y las redes no confirman la información que manejan, sólo lo hacen los medios de comunicación formales. Eso los hace irremplazables.”

Fernández Menéndez excusa a Carlos Alazraki de “caer bajo el influjo de las fake news”. Si, como afirma Jorge, muchas de estas noticias falsas circulan cotidianamente, ¿por qué Alazraki sólo “cayó” bajo el influjo de la falsedad de la boda de Andy? Porque la obsesión de Carlos en contra de la familia de Andrés Manuel López Obrador es patológica.

Alazraki no se dejó llevar por una noticia falsa, se dejó llevar por su crónica posición anti-AMLO. Lo cual es una bien estructurada oposición tanto en la marcha fifí o en su participación en las redes sociales. Carlos pecó de ingenuo, pero no es inocente.

 

“Y las redes no confirman la información que manejan, sólo lo hacen los medios de comunicación formales”, escribe Jorge. Pues eso, no me ayudes compadre. Se infiere entonces que Carlos Alazraki, al no verificar la información, no entra en la categoría de ser un comunicador formal, ergo, es reemplazable.

Fernández Menéndez sigue con la narrativa de que Alazraki fue victíma de las redes sociales, pero no toca ni con el pétalo de una crítica la posición de su amigo acerca de Andrés Manuel, lo que para un columnista tan curtido como Jorge, lo disminuye. Así, en camaradería, apoya el tuit de Carlos al repetir que las redes sociales “pueden ser venditas (así lo publicó, venditas, no benditas) para algunos, pero malditas para otros”.

Jorge y Carlos, Alazraki y Fernández Menéndez… Dios los cría y ellos se juntan o, para ser más precsisos: El codicioso y el tramposo fácilmente se conciertan.