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Columnas

Arturo Tranquilino o el poeta de la ingravidez

@Teotihuachango mié 14 nov 2018 11:50
Arturo Tranquilino
Arturo Tranquilino
Foto propiedad de: Internet

“(…) Un sonido que surge del profundo silencio”. Lu Chi

 

Conocí a Arturo hace unos años. Quizá 2. Conocí primero a la persona y después supe de sus talentos musicales. Lo vi llegar con una guitarra al hombro. Con humildad infinita a cuestas. Lo he visto dialogar con admiradores como si hablara con un amigo de la infancia. Hemos conversado unas cuantas ocasiones. Una vez hicimos un largo viaje a Guadalajara (no tan largo, en realidad) y logró cambiar la atmósfera del automóvil. Un grupo de extraños se convirtió en lo que Octavio Paz describe como “fraternidad sobre el vacío”. Hablamos de la vida, de drogas, del amor y de lo trascendente, tocamos lo místico con las palabras y forjamos una provisional alianza; abrir las puertas de aquel vehículo nos devolvió a la realidad, se llevó el ethos que tejimos con diálogos espirituales.

Lo vi tocar, en la Ciudad de México, convocado por fuerzas que no son de este mundo se movía y nuevamente generaba la posibilidad de situarnos en otro lugar sin mover el cuerpo. A través de la música reacomoda el universo y hace que las moléculas vibren en una danza de luz.  Hablo sin ser experto en la materia. La música es un continente que casi no visito, pero cuando lo hago, me gusta volver trastocado. Soy un mal turista, quizá porque pocas experiencias logran impactarme y la música de Arturo Tranquilino sin duda es uno de los recuerdos más gratos de aquellos viajes fugaces.

En la escena musical mexicana es un referente de innovación. Quienes le conocen, aprecian y respetan. En parte por su desbordante talento, en parte por la nobleza de su corazón. Su presencia es otro tema: delgado, cadavérico y con una sonrisa triste. Quizá es la mirada que ve demasiado lejos y se vuelve sombría por el exceso de luz. Es una entidad luminosa. Su música, la música, es extensión de dicho brillo. Fulgura y estremece. Además, es un hombre inteligente porque se hace preguntas y no espera todas las respuestas, va en su búsqueda y su reflexión no tiene límites: danzan sus ideas, reviven sus sueños, cantan sus memorias.

Se ha estrenado su nuevo sencillo, ahora como solista, y solamente hace falta sumergirse un poco en internet para percatarse del torbellino (quizá huracán) que serán sus nuevas piezas: la promesa del caos que siempre lleva consigo una belleza, a veces inexplicable, aunque siempre total. Si acaso la música es real, el más surreal de sus creadores es Arturo Tranquilino. Si acaso existe México, Arturo es uno de sus más grandes músicos.