martes 20 de noviembre de 2018 | 06:40
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Sí existe una ley sobre pesos y cargas, falta seguirla: Comentario sobre la columna de Sara y Agripina

@rickypedraza vie 09 nov 2018 13:07
Hay una ley detallada sobre transporte y los pesos máximos de carga no son los que nos comentan en la columna de Sara y Agripina.
Hay una ley detallada sobre transporte y los pesos máximos de carga no son los que nos comentan en la columna de Sara y Agripina.
Foto propiedad de: Internet

 

Leyendo el menú no sacias tu hambre- Daniel Habif

 

Ayer leía la columna de Sara y Agripina donde habla de un accidente de un tracto camión donde lamentable hubo muertes que ningún articulista, por más que escriba, podrá solucionar. También vi números que me llamaron la atención, que me parecen que están fuera de la realidad de muchas transportistas. Además, también vi unas referencias sobre cómo se hacen las cosas en otros países. La parte de transporte es un tema que conozco por los inicios de mi carrera y por eso encontré cosas que no me cuadran por completo.

 

Sí existe una ley detallada sobre el transporte

Hay una ley detallada sobre transporte y los pesos máximos de carga no son los que nos comentan en la columna de Sara y Agripina. Los máximos de carga de un camión de doble remolque, conocido como full, son de 60 toneladas contando el peso del camión. Y en un sencillo son de 53 toneladas cuando la caja tiene 3 ejes. Mover una carga de más de 60 toneladas requeriría un tracto camión con un motor muy poderoso y dada la orografía del país, difícilmente podría transportar algo de Toluca a México.

Los máximos largos de un vehículo articulado, o sea  de dos cajas, son los 31.5 metros de los que habla el artículo. El promedio de otros países es diferente porque no manejan tanto transporte de doble remolque.

Si sé lee la ley un poco más a fondo, se puede ver que el peso máximo de las cargas solo se puede llevar en caminos ET4, ET2, A4 y A2, es decir, en autopistas. En caminos de menor denominación se permite menos carga y en los caminos mas rústicos no se permiten cierto tipo de transportes.

Si puede ser que un transporte que no tiene el peso permitido en cierto tipo de carretera circule por esta. Esto es por un permiso expreso de la SCT para poder conectarse por una carretera que si permita el peso que lleva el tracto camión. El tramo máximo permitido es de menos de 25 kilómetros para pasar a una carretera Premium.

 

En la parte de expedición de licencias, la ley es clara con los choferes y los transportistas. Tienen que tener centros de capacitación certificados por la SCT , además de tener ciertas horas de entrenamiento para poder expedirles una licencia. El chofer que maneja un tracto camión con caja sencilla no necesariamente puede manejar un camión con caja doble. Las licencias son diferentes, pues el manejo de un “full” requiere otro tipo de entrenamiento. El sueldo de un “fullero” es mayor al de uno que maneja una caja sencilla.

Los mayores transportistas del país no son compañías que solo se dediquen al transporte. La compañía con mayor número de tracto camiones y cajas en el país es Bimbo, de ahí sigue Femsa a través de Femsa Logística, que le da servicio a la Cervecería Cuauhtémoc, Coca Cola y Oxxo. Son compañías serias que le dan mantenimiento a sus unidades y capacitación constante a sus choferes. Además de esto trabajan en investigaciones tecnológicas para mejorar la eficiencia de sus camiones, utilizar energías alternativas entre otras cosas. En la parte de seguir las leyes, si hay una ruta muy concurrida o necesaria para el transporte de sus mercancías, tenga por seguro que buscarán la manera de apoyar al gobierno para adecuar ese camino para que puedan transportarse sus mercancías. Sus rutas están diseñadas para cumplir lo marcado en la ley, pesos y dimensiones. Estas dos compañías representan a un gran porcentaje de tracto camiones que ve en las carreteras y los accidentes son mínimos.

El problema no está en la ley, sino en el cumplimiento.

El caso USA

El gremio transportista en Estados Unidos es muy poderoso. Ponerse en contra de ellos es meterse en camisa de once varas. En Estados Unidos difícilmente se ven camiones dobles, pero no es por razón de reglamentación. La realidad es que con los vecinos del norte existen muchas personas conocidos como hombre camión que viven de mover mercancía de centros productivos a centros de consumo. Entre menos carga y más pequeñas las cajas hay más oportunidad para que más gente pueda ser transportista y obtener ganancias. Si se hicieran cálculos de eficiencia y optimización, créame que habría mucho más transporte en camiones articulados. Como la balanza entre el costo de los hidrocarburos contra el peso del gremio transporte es positiva para el gremio, no se ha llegado a ese tipo de optimizaciones.

En México, el combustible es caro, por lo que hay que hacer esos tipos de balance para que las mercancías puedan tener un precio justo.

 

Los accidentes viales

Solo la ciudad de Monterrey tiene más accidentes viales que el total de los  que hay en Colombia. Y si, el 2.2% de las muertes en carretera la causan los camiones de doble remolque, porque en las carreteras es donde hay más transportes de doble remolque. Alguna vez mi padre me dijo que los carros negros eran los más robados, le dije que era porque había muchos carros negros en las calles. Cuando la gente empezó a cambiar de color de automóvil por la “leyenda del carro negro” los carros más robados empezaron a ser los blancos.

 

El salir a carretera ya implica un riesgo y no todos los conductores tienen el cuidado de manejar con precaución. El “enfrentarse” con un camión de doble remolque en una carretera es un reto para todos. Rebasar un transporte de más de 30 metros puede resultar intimidante. Además, no todos los “fulles” tienen la tecnología adecuada para andar en las carreteras. Observe a los distintos tipos de camiones dobles, podrá notar que el Dolly, que es la parte donde una caja se une con la otra, tiene la forma de una “A” o de una “H”. Los que manejan la forma de “A” son más propensos a causar accidentes pues la segunda caja tiene un mayor porcentaje de inestabilidad que un Dolly “H” que sujeta con más firmeza ambas cajas. Cuando en la ley se exija que el Dolly “H” sea utilizado en lugar del “A” le aseguro que el número de accidentes de camiones dobles disminuirá.

 

Eso y también las personas que manejan en las carreteras de nuestro país a más de 130 kilómetros por hora.

 

El problema no es la ley federal

El problema no es la ley federal, es el cumplimiento a cabalidad de esta. También, las leyes federales se terminan donde inician las ciudades.

Por ejemplo, en Monterrey, difícilmente podrá ver un transporte de doble remolque en la zona urbana, es más, seguramente no podrá ver un transporte de caja sencilla en cualquiera de las avenidas principales. En la Ciudad de México puede ver transportes de carga que no corresponden a la infraestructura vial de la ciudad. Se debe de trabajar en leyes para no permitir la circulación de este tipo de transportes dentro de las ciudades. Buscar hacer centros logísticos donde se descarguen los grandes camiones y bajen camiones más ligeros. Entre muchísimas otras cosas.

 

La SCT podría hacer la ley más dura en la parte de certificación de unidades, de choferes, de centros de capacitación o talleres autorizados. También tendría que hacer más inspecciones a los transportes que van a entrar a centros urbanos donde la probabilidad de un accidente por problemas mecánicos es mayor dada la imprudencia de muchos de los que manejamos en estas zonas urbanas. En cuestión de camiones de doble unidad podría pedir utilizar el Dolly “H” que es mucho más seguro que el Dolly “A” que es el causante de muchos accidentes.

Como leer el menú no quita el hambre, tener una ley que técnicamente es correcta y no cumplirla no soluciona los problemas. Para que funcione una ley se tiene que cumplir a cabalidad, la responsabilidad de estas leyes no está en las cámaras de diputados o de senadores, está en las calles con los transportistas que deben de cumplir la ley, con las autoridades que deben de hacer cumplir la ley y con nosotros que al momento de conducir un automóvil nos convertimos también en responsables.