jueves 15 de noviembre de 2018 | 01:59
Columnas

El NAICM y la boda de Yáñez en Hola

@NietzscheAristo mié 17 oct 2018 07:42
Parece descabellado sugerir  al evento de Yáñez como na causa de un cambio de decisión respecto al aeropuerto
Parece descabellado sugerir al evento de Yáñez como na causa de un cambio de decisión respecto al aeropuerto
Foto propiedad de: Internet


 La ostentosa boda de César Yáñez y Dulce María Silva y su recreación en la revista Hola habría modificado la decisión de López Obrador sobre el NAICM, pues la izquierda que lo ha apoyado por años se radicalizó y cohesionó reprobando semejante frivolidad, comentó Federico Arreola a Óscar Mario Beteta el pasado viernes (SDPnoticias, 12-10-18; planteando asimismo como excelente opción temporal para descargar el aeropuerto Benito Juárez, al de Toluca, en tanto que se madura una decisión final –aunque también acaso los de Querétaro, Morelos y aun puebla).

Parece descabellado sugerir al evento de Yáñez como la causa de un cambio de decisión respecto al aeropuerto. Pero no lo es tanto si se considera que, como señala Arreola, después de la elección de julio ya casi todos habían terminado por aceptar la opción de Texcoco (incluida la izquierda). Al grado de que López Obrador habló de la posibilidad de concesionar el aeropuerto a Carlos Slim u otros empresarios. Al principio, dio la impresión de que la consulta que se realizaría sobre el asunto sería sólo un mecanismo para fortalecer la idea de continuar con Texcoco.

La indignación ante el exhibicionismo en Hola habría llevado al presidente electo a conceder a su base electoral un triunfo, el de cancelar Texcoco y profundizar en la posibilidad de Santa Lucía y acaso llegar al punto en que Tizayuca fuera de nuevo una opción viable. No extraña, pues, que a raíz del escándalo matrimonial tomara fuerza nuevamente, como en la campaña electoral, la cancelación de la construcción de Texcoco.

Javier Jiménez Espriú ha dicho que el NAICM no sería inaugurado sino hasta después del término del gobierno de López Obrador. Así que en realidad no se perdería mucho si se detiene o aletarga su construcción (que sólo lleva un 20% de avance no un 30 o 35% como insistían quienes no quieren) para que se hagan los estudios necesarios sobre Santa Lucía evitando así el ecocidio que implica la edificación en esa zona, los enormes gastos de mantenimiento y la ampliación de presupuesto que está demandando. Quien será el nuevo secretario de Comunicaciones y Transporte en entrevista con René Delgado ha establecido que la pérdida por cancelación no sería escandalosa (entre 80 y 90 mil mdp). Acaso valga la pena tomar esta decisión a cambio de una mejor opción.

Ya se han anunciado las preguntas de la consulta a llevarse a cabo del 25 al 28 de octubre. Algunos críticos sugieren y otros afirman que están diseñadas para inducir el voto en favor de Santa Lucía o en contra de Texcoco. Como quiera que sea, el ánimo tal cual se percibe ahora pareciera inclinarse por la anulación de la construcción en curso pues el estudio del organismo de la ONU, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), dado a conocer por López Obrador y explicado con detalle por Jiménez Espriú, ha acentuado la consideración de que Santa Lucía es viable; sería cuestión de tomar un poco más de tiempo y estudios específicos para determinarlo.

Una encuesta de opinión realizada por académicos de la Universidad de Chapingo arroja un resultado determinante en contra del aeropuerto en el Lago: “La encuesta realizada durante los últimos 10 días entre quienes asistieron a la 23 Feria Nacional de la Cultura Rural y la 34 Feria del Libro mostró que de los 3,902 votos, el 76.55 por ciento votó a favor de la cancelación inmediata de la edificación de la terminal aérea, mientras un 20.76 por ciento se pronunció a favor de que continúe el proyecto.” (SDPnoticias; 14-10-18). Las redes sociales expresan asimismo una mayoría hacia la cancelación; #YoPrefieroElLago ha sido una tendencia importante el twitter.

Si es que la boda de Yáñez con Silva hubiera afectado la línea política del próximo gobierno en varios temas (el de la austeridad, la congruencia política, la simulación, la ética, etcétera; hay que tratarlos), qué bien por ello, pues ha permitido y permitirá ventilar y discutir asuntos fundamentales que pondrán a prueba la verdadera naturaleza del gobierno de López Obrador en un ejercicio de participación ciudadana y de vigilancia a la administración entrante para una mejor toma de decisiones de interés común.