martes 20 de noviembre de 2018 | 06:41
Columnas

AMLO, no cancelar, sino retrasar Texcoco, para analizar a fondo Santa Lucía

@FedericoArreola lun 15 oct 2018 06:44
Si, como admite OACI, no se ha estudiado a fondo la opción de Santa Lucía, no es ético descartarla tan a la ligera como ocurre a diario en prácticamente todos los medios de comunicación
Si, como admite OACI, no se ha estudiado a fondo la opción de Santa Lucía, no es ético descartarla tan a la ligera como ocurre a diario en prácticamente todos los medios de comunicación
Foto propiedad de: Internet


La opinión más inteligente en el debate sobre el nuevo aeropuerto la ha dado Enrique Quintana, en El Financiero: “Aún queda tiempo y opciones para reconsiderar. Sería mejor tener un retraso en la obra, que correr el riesgo de dar un salto al vacío al tomar una decisión que puede costar miles de millones de pesos y años de atraso”.

Se ha puesto de moda la OACI, Organización Internacional de Aviación Civil, de las Naciones Unidas.

Poca gente conocía a la OACI antes de que la mencionaran el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y su futuro secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú.

AMLO y su colaborador dijeron que la OACI avaló en 2013 la operación simultánea de la base militar aérea de Santa Lucía y del actual aeropuerto capitalino, que es una de las dos opciones que se someterán a consulta al finalizar este mes; la otra es la de seguir con la construcción del NAIM en Texcoco.

Pues bien, como ha dicho el columnista Quintana, el jefe de la oficina de OACI para América del Norte, Melvin Cintron, dio una entrevista a Radio Fórmula en la que dijo:

“Ese estudio (el de 2013) indica que sí hay muchas opciones viables y que cada una de ellas tiene sus pros y contras. En cuanto a la seguridad operacional del espacio aéreo y cómo se puede llevar a cabo sin tener los mayores riesgos, eso se hace a través de un estudio más exhaustivo del que actualmente se tiene”.

¿Qué significa lo anterior?

Que el estudio de OACI de 2013 analizó las ventajas y desventajas de 4 opciones:

(i) el nuevo aeropuerto en Texcoco;

(ii) la operación del actual junto con uno nuevo en Tizayuca; 

(iii) el sistema metropolitano de aeropuertos (sumando Toluca, Cuernavaca y Querétaro)

(iv) y el crecimiento del actual aeropuerto.

En resumidas cuentas, OACI no analizó a fondo el proyecto en Santa Lucía. Por lo tanto, no lo descartó.

Claro está, recuerda, Quintana, para esa organización, con la información que tenía en 2013, a largo plazo la solución recomendada era Texcoco.

Pero es una conclusión a la que se llegó sin analizar plenamente la operación del actual aeropuerto con una remodelación de la base aérea militar de Santa Lucía.

Lo subraya el columnista y director editorial de El Financiero: “el hecho de que el estudio de la OACI no aborde a profundidad el tema de la compatibilidad de la operación comercial de Santa Lucía y el AICM, es lo que lleva a Cintron a afirmar que para analizarlo se requiere un estudio más completo”.

Es decir, la opción que tanto ha defendido el equipo de Andrés Manuel López Obrador no ha sido suficientemente estudiada y, por esa razón, no puede ser descartada tan a la ligera como ocurre a diario en prácticamente todos los medios de comunicación en los que se asegura que solo hay una opción viable: Texcoco.

Así las cosas, dado que el presidente electo y sus colaboradores tienen dudas acerca de Texcoco —presenta problemas ambientales y para muchos ese proyecto está enlodado por la corrupción—, lo correcto es pedir análisis completos de la opción de Santa Lucía/actual aeropuerto.

Dice Enrique Quintana que eso debió haber concluido AMLO desde que ganó las elecciones:  “Vamos a aprovechar estos meses de transición para pedir un estudio completo a la OACI y luego tomaremos la decisión de si seguir o no”.

No lo hizo el presidente electi, pero nunca es tarde para hacer lo correcto. Así que, sobre todo si la votación de la consulta y la encuesta que se va a hacer sobre el nuevo aeropuerto no coinciden, lo mejor que puede hacer Andrés Manuel es suspender Texcoco para analizar Santa Lucía más a fondo.

Como ha expresado Quintana, “aún queda tiempo y opciones para reconsiderar. Sería mejor tener un retraso en la obra, que correr el riesgo de dar un salto al vacío al tomar una decisión que puede costar miles de millones de pesos y años de atraso”.

Es decir, AMLO no debe cancelar, o no todavía, la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco, sino simplemente retrasar su construcción, para analizar a fondo Santa Lucía.

El costo a pagar será pequeño a cambio de tener certeza de cuál de las dos opciones es la mejor.