lunes 15 de octubre de 2018 | 04:39
Columnas

Andrés Manuel López Obrador y la lucha de las mujeres

@CPJannyBarrera lun 24 sep 2018 17:17
Es preocupante lo que hemos estado viviendo en los últimos meses con nuestro presidente electo Andrés Manuel López Obrador,
Es preocupante lo que hemos estado viviendo en los últimos meses con nuestro presidente electo Andrés Manuel López Obrador,
Foto propiedad de: Internet

 

Desde tiempos antiguos, las mujeres hemos sufrido acoso, apatía social, falta de confianza para competir en un mundo hecho por hombres para hombres. No ha sido fácil para nuestras antecesoras abrirse espacios con el fin de heredarnos derechos que nos lleven a mejorar nuestra condición de vida, así que es nuestro deber como mujeres luchar por nuestras futuras generaciones y dejarles opciones de crecimiento dignas. Tenemos mucho camino que recorrer es cierto, pero debemos cuidar el ya recorrido, que ha costado miles de vidas de mujeres que lucharon por nuestros derechos. De hecho, aunque sientas que no eres una mujer feminista o que no participas en la lucha del feminismo, déjame decirte que no importa, porque de todas maneras las que sí participamos de manera activa, en diariamente buscar nuestros espacios en este mundo de hombres, lo hacemos en nombre de todas las mujeres, que gozarán de los derechos que vayamos ganando. Incluso el derecho a decidir de lo qué crees conveniente aceptar o no, proviene de una lucha feminista. En papel hay mucho terreno ganado, ahora lo que sigue es llevarlo a la práctica.

En México como en otras partes del mundo la violencia de género está en una etapa crítica que merece toda la atención por parte de las autoridades, ya que aparte de limitarnos en nuestros derechos humanos, nos están matando. De distintas formas se busca esconder o modificar la información para no llamar al feminicidio por su nombre, producto de una sociedad machista, ya que en su mayoría los que hacen y promueven las leyes son hombres y hombres machistas que con sus actos y ejemplos fomentan el machismo de generación en generación, obligando a las mujeres a criar a los hijos de la forma en que ellos creen que es la correcta. Es nuestro deber levantar la voz y pelear por nuestros derechos, debemos empezar a deconstruir lo aprendido, una especie de reiniciar nuestros usos y costumbres para poder educar a las nuevas generaciones con una mentalidad libre de machismo y en igualdad de oportunidades, donde niños y niñas aprendan que tienen los mismos derechos y obligaciones.

Es preocupante lo que hemos estado viviendo en los últimos meses con nuestro presidente electo Andrés Manuel López Obrador, ya que es la figura más importante en estos momentos en el país y probablemente a nivel mundial y todos los ojos están encima de él, de tal forma que lo que haga o diga, será ley para muchos de sus fieles seguidores, por esta misma razón me atrevo a sugerir de manera respetuosa un cambio en el trato que le está dando a las mujeres, que debido a sus diferentes intereses se acercan a él ya sea por cuestiones de trabajo o por peticiones personales para que les ayude a resolverlas. Andrés Manuel no puede estar tocándolas o llamándolas de manera cariñosa ya que de esta forma normalizas la violencia de una relación de poder ejercida sobre las mujeres que lo único que buscan es acercarse para cumplir con sus objetivos. Tratamos de erradicar esas prácticas machistas y llevamos cierto avance, pero con estos actos le está dando un golpe duro a la lucha feminista sobre recibir un trato igualitario y de respeto. Podemos ver cómo hombres y mujeres hacen memes sobre estos acontecimientos que se han viralizado sobre el trato que les ha estado dando el presidente electo a mujeres en diferentes contextos, de esta forma se minimiza la gravedad del problema, incitando incluso a que otros hombres sigan ese ejemplo, pensando que no pasa nada y que lo pueden hacer porque así lo están viendo.

Para tratar de hacerte entender a ti mujer fiel seguidora de AMLO, te sugiero antes de quemar con leña verde  a mi persona y a mi opinión, que reflexiones sobre lo siguiente: supongamos que nuestro jefe, maestro, compadre, amigo, vecino, un conocido vaya, o alguien con quien tenemos una relación laboral o social, que siempre nos esté tocando o llamándonos con palabras cariñosas simplemente porque no lo ve mal y porque es un caballero que nos quiere tratar como princesas o porque es muy lindo y nos da un trato especial porque nos quiere mucho, ¿cómo te sentirías?. Por si tienes duda de qué y cómo sentirte, ten la plena seguridad que ese trato no correcto y debes decir, aunque te dé miedo, que no quieres ese trato y poner un alto en seco. Piensa, haz memoria de cómo te sientes o cómo te has sentido cada que una persona que no es de tu agrado te toca o las veces que te haz tenido que aguantar tocamientos porque la persona que lo hace es una persona de poder o que dependes económicamente de él o ella, incluso ni tu pareja puede tocarte si en ese momento tú no lo deseas y ahí es donde la cosa se pone más complicada, porque en un principio tratamos de justificar o incluso pensar que no tiene nada de malo, porque así ha sido siempre y porque así nos enseñaron nuestras madres, a callar y no decir nada, a que todo se vuelva tabú, para no exponernos a señalamientos en contra nuestra, porque encima de todo, nos hacen sentir culpables si alguien nos viola, golpea, acosa, etc., porque no nos supimos dar a respetar o porque lo provocamos o nos lo buscamos, así de cruel es la educación machista en la que tenemos que sobrevivir con miedo a ser violentadas o asesinadas.

Desgraciadamente hasta que lo vivimos entendemos de lo que estoy hablando, si nunca has sido acosada o violentada en tu persona, tal vez no te quede claro la idea de lo que se siente y las secuelas de tener que callar y sufrir en silencio, sintiendo culpas que de ninguna manera son tuyas, porque no es por cómo somos, ni por coquetas, ni por cómo nos vestimos o hablamos, que los hombres se propasan en su forma de tratarnos, ese es un aprendizaje que se va dando dentro del machismo y que será un largo camino erradicarlo. Ten claro que, si una sola mujer expresa su inconformidad, te aseguro que muchas se atreverán a hablar, al sentir que más mujeres están sufriendo el mismo calvario y que tienen aliadas en quien apoyarse para dejar de sufrir culpas que no son suyas. Que quede claro que no estoy diciendo que es fácil hablar o exigir un trato digno, vivimos con miedo de enfrentar a una sociedad que por ignorancia repite las mismas construcciones sociales que nos han llevado a estos niveles de violencia de género en la que nos encontramos.

De entrada sé que no será fácil hacer entender a millones de personas que lo que estoy diciendo es correcto y que con cierto temor lo escribo, porque se trata de una exigencia en contra de quien debe de ver por los mexicanos y que será la autoridad máxima en este país a partir del 1 de diciembre, así que también por ese mismo motivo, debe poner orden en su actuar e incluso pedir disculpas a las mujeres que las ha tratado de manera irrespetuosa. El gobierno es el que debe empezar por poner el ejemplo en el trato igualitario que merecemos los mexicanos y nosotros como sociedad poner de nuestra parte para mejorar nuestra condición de vida, exigiendo ser tratadas con respeto, aun y cuando se trate del presidente de la República. Te invito a ti mujer a que leas y te informes sobre tus derechos y obligaciones y a que luches por un mundo mejor, donde de manera responsable ejerzas tu libertad plenamente. Confío en que Juntas Haremos Historia, es nuestro momento y debemos avanzar en igualdad.