martes 18 de septiembre de 2018 | 01:25
Columnas

Ni Facebook podrá defender a AMLO de la Chiva Rosario y otras puntadas similares

@FedericoArreola dom 16 sep 2018 09:10
No valía la pena que López Obrador defendiera a señora tan desprestigiada... Y no por eso, pero ya Facebook castiga al presidente electo
No valía la pena que López Obrador defendiera a señora tan desprestigiada... Y no por eso, pero ya Facebook castiga al presidente electo
Foto propiedad de: Internet


“¿Popularidad? Eso es la gloria en centavos”. Víctor Hugo
Facebook da, Facebook quita

Después de analizar la ilegalidad de la licencia recientemente concedida a Manuel Velasco en el Senado dominado por Morena, el intelectual Lorenzo Meyer ha dicho, en su primera colaboración publicada en El Universal, que “quienes apoyamos el cambio a la izquierda en la política mexicana, y muy a nuestro pesar, no nos vamos quedar sin material para seguir ejerciendo la crítica”.

“Muy a nuestro pesar”, en efecto, tenemos que admitir que Andrés Manuel López Obrador parecería estar decepcionando a gente que tanto lo apoyó. Como a Meyer, sí. Y como al monero Hernández, de La Jornada y Proceso, que hoy en el semanario fundado por Julio Scherer cuestiona el perdón del presidente electo a la, en opinión de casi todos, muy corrupta Rosario Robles.

Y, carajo, eso que ni Meyer ni Hernández cuando enviaron sus colaboraciones a El Universal y Proceso habían leído lo afirmado por AMLO acerca de que Rosario es “un chivo expiatorio”.

Este mismo domingo sobran ejemplos en la prensa de que el presidente electo López Obrador, mucho antes de asumir el cargo, podría estar decepcionando a propios y extraños. Veamos.

1. Hector Tajonar, en Proceso:

“En preocupante contradicción con su oferta del cambio de régimen implicado en la llamada Cuarta Transformación, Andrés Manuel López Obrador ya ejercer el poder —que asumirá en dos meses y medio— con pragmatismo e impetu propios del presidencialismo autoritario. Ufano, impone su voluntad a distraer y siniestra sin valorar las consecuencias de su precipitada toma de decisiones o aceptando sin rubor las incongruencias derivadas de ellas”.

2. Eduardo Caccia, en Reforma:

“El apetito voraz de Morena demostrado desde el poder legislativo y las potenciales tentaciones autoritarias que da ‘la silla del águila’ en la Presidencia, podrían llevarnos a una paradoja chesterniana: la democracia es buena porque acaba con los demócratas”.

3. Templo Mayor, también en Reforma:

“Ahora que Andrés Manuel López Obrador dijo que Rosario Robles es un chivo expiatorio y que no es su intención meterla a la cárcel por los saqueos en Sedesol y Sedatu, seguramente la aludida tuvo un ‘dèjá vu’. Y es que las palabras del presidente electo le deben haber sonado muy parecidas a las que le dirigió Enrique Peña Nieto el 19 de abril del 2013 durante el arranque de la llamada ‘Cruzada contra el hambre’, en Chiapas. Ese día, a pesar de las acusaciones en su contra por supuestamente haber desviado fondos para favorecer electoralmente a Javier Duarte, le dijo en público: ‘Rosario, no te preocupes, hay que aguantar’. ¡Y vaya que ha aguantado!”.

4. Federico Berrueto, en Milenio:

“El problema está en López Obrador, no tiene claridad conceptual y consecuentemente es recurrente el error de atacar los problemas por sus efectos, no por sus causas. Si la prioridad es un país más justo, la solución no está repartiendo dinero público… Repartir a los pobres el dinero público llevará al deterioro del aparato gubernamental y, de paso, afectará la capacidad del Estado para responder a otras tareas fundamentales como proveer salud, educación y seguridad, además de inversión para el desarrollo de infraestructura”.

“La mejor fórmula para mitigar la desigualdad es el crecimiento económico. Para ello se necesitan inversión pública y privada significativas”.

“Otro ejemplo que alude a la confusión conceptual de López Obrador se refiere a la relación entre humildad con honestidad. Cierto es que una persona que no es honesta difícilmente será humilde, pero esto no hace la pobreza virtud ni la riqueza pecado. Obligar a los altos servidores públicos al voto de pobreza más se corresponde a un sentimiento de revancha social, que al propósito de dar eficacia al gobierno… Es una postura propia de la religión, no de la administración”.

“La mística ayuda para ganar el poder, pero no para la buena gestión del gobierno. La simulación es lo que viene”.

“La corrupción no es tema de cultura ni de condición humana. Es un asunto de impunidad: altos beneficios y bajo riesgo. Se deben revertir los incentivos perversos que llevan a la venalidad”.

“Lo mismo vale para la violencia y la inseguridad. La delincuencia prolifera no por la pobreza o la desigualdad, sino porque ser delincuente no entraña mayores riesgos y sí la expectativa de grandes beneficios”.

Berrueto, por cierto, tampoco había leído cuando escribió su artículo, que a la evidentemente corrupta Rosario Robles el presidente electo la llamó “chivo expiatorio”. 

El poderoso Facebook 

Andrés Manuel piensa que puede ignorar las críticas de los medios mexicanos porque tiene a su favor a las redes sociales, especialmente a Facebook.

En efecto, le ha ido muy bien al presidente electo con sus videos en la mencionada red social, pero…

Facebook maneja un algoritmo que pocos entienden y que, guste o no, puede hacer crecer o bajar, en función de los intereses de la empresa, el impacto de lo que ahí se difunde.

Durante la campaña y en las primeras semanas de la transición, los videos de AMLO superaban con frecuencia, y por mucho, el millón de reproducciones. Vemos esos números desde el pasado 7 de agosto:

(i) 4.3 millones de reproducciones un video de ese 7 de agosto de 2018 en el que López Obrador habla de inversiones públicas con el gobernador de Chihuahua, Javier Corral. 

(ii) 1 millón de reproducciones el video del mismo 7 de agosto cuando a AMLO le entregaron su constancia de presidente electo.

(iii) 950 mil reproducciones un video del 10 de agosto de 2018 en el que presenta a Julio Scherer Ibarra como su colaborador.

(iv) 1.8 millones de reproducciones un video del 14 de agosto en el que AMLO presenta a la mujer que será su secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde.

(v) 1.1 millones de reproducciones el video sobre el Mundial de Robótica.

(vi) 2.7 millones de reproducciones el video de AMLO jugando beisbol.

(vii) 1.1 millones de reproducciones la “primera llamada para la consulta sobre el aeropuerto”.

Pero, ni hablar, Facebook castiga o premia casi a capricho

En las últimas semanas el algoritmo de Facebook ha parado en seco las reproducciones de los videos de AMLO. Estos son los números de los últimos 12 videos subidos a la cuenta del presidente López Obrador:

(i) 260 mil reproducciones la conferencia de prensa con el presidente de Guatemala.

(ii) 341 mil reproducciones el encuentro con embajadores de América Latina.

(iii) 813 líder reproducciones el video de una banda de música de la región Mixteca.

(iv) 500 mil reproducciones el video sobre la posibilidad de que alguien compre los aviones del gobierno.

(v) 696 mil reproducciones un llamado a la militancia de Morena.

(vi) 197 mil reproducciones un diálogo con empresarios de la Caintra de Monterrey.

(vii) 142 mil reproducciones el video sobre los programas prioritarios de la Secretaría de Economía.

(viii) 383 mil reproducciones el video sobre el Tren Maya

(ix) 308 mil reproducciones la reunión con Enrique Graue, rector de la UNAM

(x) 161 mil reproducciones el video sobre #JóvenesConstruyendoElFuturo

(xi) 320 mil reproducciones el video sobre el Segundo Diálogo por La Paz

(xii) 235 mil reproducciones el discurso de Carlos Pellicer leído por Beatriz Gutiérrez Müller frente a su esposo el presidente López Obrador y el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo.


En resumidas cuentas…

Por si no lo sabía Andrés Manuel le informo que El Bronco Rodríguez, gobernador de Nuevo León que en 2015 era el rey de Facebook,  ya pasó por esa amarga experiencia: confió en que esa red social siempre lo iba a mantener en los cuernos de la popularidad, y un día despertó de su sueño viendo que lo que sube al feis cada día tiene menos relevancia.

El presidente López Obrador tendrá que entender que para gobernar con el consenso a su favor deberá ser mucho más cuidadoso, especialmente cuando se le pida que dé su opinión sobre personas tan desprestigiadas como Rosario Robles.

Que no la persiga su gobierno, pasa —aunque, como se dice por ahí, eso sea mucho pasar—, pero ¿considerarla una víctima de la mafia del poder? Por favor, Andrés Manuel, si los políticos no siempre pueden ser sensatos, al menos con un mínimo de seriedad aplica aquello tan conocido en la filosofía  de que “de lo que no se puede hablar, lo mejor es callarse”.

Es que nadie te obligó, querido presidente de México, a dar una opinión sobre Rosario.

Gobernar desgasta, pero...

Ningún gobernante, por muy popular y eficaz que sea, puede esperar que no se le critique fuertemente, lo que por necesidad se traduce en pérdida de aceptación entre los ciudadanos y, por lo mismo, en problemas para mantener la eficacia de la administración.

El gobernante vive de su reputación y prestigio. Y, en un sentido, gobernar es la lucha por mantenerlos en niveles altos frente a una opinión pública siempre crítica.

El problema, Andrés Manuel, es que estás perdiendo consenso entre tus mismos partidarios sin siquiera haber empezado a gobernar.

Y si no cuidas lo que dices, ni Facebook podrá defenderte, señor presidente.