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Columnas

Millennials no vieron jugar a la Selección del México 86. Qué pena

@ginesacapulco vie 14 sep 2018 11:43
Foto propiedad de: Internet

 

 

 A raíz de un amistoso diálogo vía twitter entre los exfutbolistas (ambos mundialistas) Luis García y Pablo Larios, el sitio de internet dedicado al futbol "@SanCadilla" lanzó una encuesta, también mediante su cuenta de twitter para, de una vez por todas, dijeron, dar respuesta a la controversia de cuál había sido la mejor selección mexicana en una Copa del Mundo, para sorpresa mía, y de miles, seguramente, ganó la de Francia 1998. Tal vez sí sea la mejor en un campeonato del mundo fuera de nuestro país y continente, en mi muy particular opinión de hecho lo es, pero la de México 86 supera, y con mucho, al resto.

Se le pretende en ocasiones demeritar por el simple hecho de haberse realizado ese mundial en casa; gravísimo error, ese equipo estaba para ganarle casi a cualquiera, y digo CASI, porque en ese mundial a la Argentina de Diego Armando Maradona no le iba a ganar nadie.

 

No solo dicho combinado mexicano llegó al famoso "quinto partido", sino que se fue del mundial invicto (ya que empató con Alemania y solo perdió en penales) y en el sexto lugar, sino que fue superior a los germanos, dominando en todo el partido jugado en el estadio universitario de Monterrey, con un gol dudosamente anulado al "Abuelo" Cruz, un penal no sancionado sobre Hugo Sánchez, una atajada impresionante del portero Scummaher a Javier Aguirre y la salida inesperada por lesión de nuestro número "10" y Capitán Tomas Boy. 

El partido de octavos de final ante Bulgaria fue simplemente perfecto, juego donde se anotó, el que hoy sabemos es el mejor gol en toda la historia de los mundiales, espectacularmente anotado por Manolo Negrete, y que le valió el reconocimiento en todo el planeta y la develación de una placa conmemorativa, junto a otra del astro argentino Maradona, en el Estadio Azteca, Catedral del futbol mundial.

En la primera ronda, de grupos, México se midió contra la selección, que a la postre, sería el gran caballo negro de la competencia, Bélgica, a la cual se le ganó en el debut y que llegó hasta las semifinales, dejando fuera a la entonces poderosa Unión Soviética y a España, que había pasado como aplanadora sobre otra selección que, a su vez, había sido una aplanadora también en la primera ronda, Dinamarca. México debió ganar sus tres cotejos, de no ser porque el arquero "el gato" Fernández de Paraguay le atajó, de manera genial, un penal de último minuto a Hugo Sánchez, quedando el marcador empatado a un gol. Aun así, se calificó en primer lugar de grupo, ganándole también a Irak.

También valdría la pena recordar, que si a México no se le castiga, marginándolo del mundial de Italia 90, esa selección iba a llegar a esa justa corregida y aumentada, en todavía mejor momento. Tristísimo capitulo que sería mejor olvidar; prácticamente México no tuvo una selección nacional durante cinco larguísimos años.

Ojalá los millennials, que no vivieron el México 86, vieran por YouTube esos partidos, vale la pena, para que valoren en la medida de lo merecido, a aquellos 22 gladiadores y su irrepetible cuerpo técnico, comandado por el hombre que cambió la mentalidad del futbolista mexicano para siempre, Bora Milutinovic, y en el que estaban hombres como el ya desaparecido Mario Velarde (seleccionado que jugó en el México 70), el Doctor Miguel Mejía Barón, y el legendario portero argentino Miguel Marín, entre otros. Pablo Larios, Manuel Negrete, Raúl Servín, Fernando Quirarte, Javier Aguirre, Hugo Sánchez y compañía, se merecen estar en letras de oro en la historia del balompié mexicano, haciendo hoy énfasis en Rafael Amador, que en semanas recientes tristemente falleció, y al cual va cariñosamente dedicada la presente columna.