martes 13 de noviembre de 2018 | 09:48
Columnas

Resistir desde el arte es luchar dos veces

@Teotihuachango mié 12 sep 2018 13:11
Si a usted le interesa asistir a la presentación “La Pajarera: Gestos Femeninos de Resistencia” del Colectivo Mujeres de Fuego, la cita es el viernes 14 de septiembre a las 19 horas en el Centro Cultural España de la Ciudad de México.
Si a usted le interesa asistir a la presentación “La Pajarera: Gestos Femeninos de Resistencia” del Colectivo Mujeres de Fuego, la cita es el viernes 14 de septiembre a las 19 horas en el Centro Cultural España de la Ciudad de México.
Foto propiedad de: Internet

 

Bien con muchas armas fundo /que lidia vuestra arrogancia, /pues en promesa e instancia /juntáis diablo, carne y mundo. Sor Juana Inés de la Cruz, Redondillas.

 

Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron un cuerpo. Octavio Paz, Cuerpo a la vista.

 

El arte que milita o el arte militante es la realidad de la estética que no acepta la indiferencia social. Rechaza lo establecido en tanto esnobismo disfrazado de exaltación de la humanidad. Un artista no es una deidad alejada del dolor: sufre y come, tiene miedo y hambre, también sueña y ríe. La dimensión existencial del artista se sitúa en el pueblo, no en una extraña dimensión donde la preocupación es mayor por el color que por el número de mujeres desaparecidas. En México, arte y lucha han tenido una relación complicada, aunque constante: el arte se mueve al ritmo de los cambios sociales, de las principales transformaciones que surgen desde la gente de a pie. Algunas mentes, partidarias de lo objetivo, guardan silencio (aquel parecido a la complicidad) y agachan la mirada; solamente interrumpen su mudez para denostar el arte de protesta.

Como ejemplo de la resistencia creativa, quisiera retomar un colectivo que se presentó en Oaxaca hace unos días y lo hará próximamente en la Ciudad de México. El montaje “La Pajarera: Gestos Femeninos de Resistencia” es presentado por el Colectivo Mujeres de Fuego, originario de Cali, Colombia. La obra es intensa. Una dulce bofetada a las conciencias conservadoras. Retoma tres estampas de la historia reciente de lucha de las mujeres en América Latina: Las Madres de la Plaza de Mayo en Argentina, las Mujeres desaparecidas en el desierto de Ciudad Juárez y las Mujeres-territorio víctimas de la violencia en el conflicto armado en Colombia. Cada momento es inquietante, lleno de mensajes corporales, del cuerpo hecho Palabra y de la Palabra vuelta resistencia. Gritos, danza, llanto, gemidos, más danza. Las dos intérpretes en escena convierten cada gesto en un recordatorio del ultraje que sufren las mujeres en esta geografía de la violencia.

Recorrer tres países, tres llagas y tres culturas, no es fácil. Las artistas en escena son Ariane Denault-Lauzier, canadiense con corazón colombiano e Ingrid Osorio, una poderosa actriz y artista plástica colombiana. La doble llama que arde en el escenario explica el nombre del Colectivo, Mujeres de Fuego. Su teatro tiene una naturaleza lenitiva que emana un aroma a reflexión. Al finalizar la puesta en escena, alguien entre la audiencia dijo que no volvería a ser la misma persona después de haber presenciado tal despliegue de arte militante. Aquí radica, quizá, el núcleo del arte de protesta: que, al llegarnos, no volvemos a ser las mismas personas. Como subir a la montaña para encontrar a la deidad o mirar los ojos de un elefante, es imposible regresar a nuestro centro sin saber que algo ha cambiado, que también militamos y queremos luchar, todos y todas, contra la opresión que nos deshumaniza, especialmente la desgarradora invasión que sufren las mujeres.

Si a usted le interesa asistir a la presentación “La Pajarera: Gestos Femeninos de Resistencia” del Colectivo Mujeres de Fuego, la cita es el viernes 14 de septiembre a las 19 horas en el Centro Cultural España de la Ciudad de México. Para mayores informes: http://ccemx.org/escenicas/la-pajarera