jueves 20 de septiembre de 2018 | 08:14
Columnas

¿Obligación moral de AMLO que “Estafas Maestras” sean perseguidas y penadas?

mié 12 sep 2018 16:02
Rosario Robles
Rosario Robles
Foto propiedad de: Internet

 

La misma gente involucrada en el mega fraude que está bajo investigación hace rato por el equipo de Aristegui por un lado y la auditoría superior de la federación por el otro, donde la astuta funcionaria Rosario Robles desde las dos secretarías que presidió, Sedesol y Sedatu que ahora deja, se aprecia haber servido como cómplice, para desviar luego obstruir, obvio, el conocimiento de dichos movimientos oscuros. El monto:  7, 700 millones de pesos, pero aún quedaron por revisar este año en curso por parte de la auditoría superior de la federación, qué final tuvieron otros 1800 millones.

Todo un modus operandi que para tapar el ojo al macho mantuvieron algunas pocas empresas legales pero la gran mayoría son fantasmas. Un arrebato a los dineros del pueblo, flagrante disposición a modo de fondos asignados a las instituciones públicas presididas por la señora Robles. 7, 700 millones, de recursos frescos que fueron desviados, para parecer darlos con hoy probada turbiedad o contubernio, a universidades y empresas.

La señora ex directora de la auditoría—forense—superior de la federación, doctora Dora Muna Buchahin, fue cesada de su puesto por haberse topado en su averiguación con el descubrimiento de evidencia de dichos desvíos en efectivo. Se le llamó “Operación Entregables”. Así es conocida la maniobra y lo primero fue seguirle el paso al dinero. Cuando se percataron los involucrados en el engranaje delictivo, de éste operativo que estaban implementando los auditores federales, se acercaron temerosos para dar la información, se recopilaron testimonios, lo que redundó en la inevitabilidad del conocimiento público, ya no como rumor, sino como cohecho ilegal.

¿Dónde está, o dónde ha estado la PGR, dónde está el SAT, dónde la Secretaría de Hacienda?  ¿Dónde está la función pública para averiguar qué fue lo que realmente pasó? ¿A dónde fueron los dineros? ¿Dónde están las entrevistas a la compañía privada del traslado de dinero en efectivo que fue entregado en sitios predispuestos por las secretarías que manejó Rosario Robles Berlanga?

Quien tiene que dar cara por ello es la responsable a cargo de Sedesol y Sedetu. Ésta tranza bautizada como la “Infamia Maestra” junto con la “Estafa Maestra”, que ya se puede probar existió la irregularidad, la malversación que parece y huele a delito, deben ser perseguidas caiga quien caiga. La conocida “Estafa Maestra” tuvo que ser desnudada por ejecutivos de la corrupta compañía petrolera brasileña Odebrecht, que al ser detenidos cantaron a las autoridades en la corte brasileña bajo juramento cómo fue que aportaron a México jugosos sobornos a cambio de proyectos, millones los que fueron a parar tanto a bolsillos particulares como a la campaña presidencial 2012 del PRI por medio de intermediario mexicano mencionado ante la corte con nombre y apellido. Por ello aquí tendrá que dar cara el ya indiciado posiblemente ya huido de México, Emilio Lozoya. El problema es que ambos hilos delincuenciales de estos dos funcionarios públicos van a dar a la presidencia anterior de Calderón y a la de ahora de Peña Nieto.

Presidente de la República AMLO: El pueblo es amoroso y pacífico, tampoco es vengativo, al igual que no lo es su presidente. El pueblo no quiere venganzas, pero cuando existe la claridad de haber cometido delito en su contra exige justicia, exige retribución. Ha sido desfalco tras desfalco que no ha parado. Para hacer justicia, para ser realmente justo, para enviar el mensaje que dicha corrupción, malversación, desaparición, robo, lavado de dinero público será detenido y penado, hay que reflexionar con la lógica que mínimo se habrá de proceder a desenmascarar estos dos fraudes, que paguen con cárcel los responsables quienes hayan sido, si le llega a Felipe Calderón o a Enrique Peña Nieto, ni hablar, habrán de enfrentar la justicia porque son graves estas faltas cometidas contra el pueblo de México y parece no habrá en estos nuevos tiempos de transparencia simulación posible que lo tape. Si no se hiciera justicia-- cuando menos ir al fondo de estas dos estafas deteniendo a los culpables-- ¿Qué sucedería con la reputación de nuestro gobierno democrático en pos de la equidad? No se podrá justificar la impunidad teniendo los pelos de la burra en la mano. Y en esto, se deberá reflexionar a conciencia.