domingo 18 de noviembre de 2018 | 11:34
Columnas

La seguridad de AMLO. Entre Israel y Colombia

@ruizjosejaime mié 12 sep 2018 15:40
Viajes comerciales y Estado Mayor Presidencial, los extremos se tocan, no son solución.
Viajes comerciales y Estado Mayor Presidencial, los extremos se tocan, no son solución.
Foto propiedad de: Internet

  

 

 

 

Son meses de entrenamiento. Conceder selfies en los aeropuertos es ahuyentar blindaje. El “pueblo” puede cuidar a Andrés Manuel López Obrador, como cuidaban del checo Vaclav Havel o del uruguayo Pepe Mujica. El asunto de la seguridad, sin embargo, no está resuelto. ¿Quién cuidará de los más de 30 millones de votos de los mexicanos encarnados en la representatividad de Andrés Manuel?

 

Viajes comerciales y Estado Mayor Presidencial, los extremos se tocan, no son solución. Si López Obrador le falta a este país, los incendios se multiplicarán. Fanáticos hay de todo tipo, intereses que serán vulnerados y la mafia del poder vulnerable podrán dar coletazos. Si se está midiendo la necesaria seguridad de Andrés Manuel, no se ve.

 

Y, sin embargo, Alfonso Romo y Alfonso Durazo están en ello. Durazo conoce bien de vulnerabilidades, ya sucedió con Luis Donaldo Colosio. Los empresarios de Monterrey conocen bien el acento en la seguridad del Mosad, han contratado a los expertos israelitas durante muchos años. Algunos de ellos, inclusive, han desarrollado escuelas de auto-seguridad en Nuevo León. Poncho Romo no es ajeno a la inteligencia y a la estructura de seguridad en torno a un personaje empresarial que, ahora, se traslada a uno político.

 

Otro elemento alrededor de la seguridad de AMLO es el factor colombiano que trasciende al general Óscar Naranjo. Se trata de analistas y estructura de seguridad que, sin tener la exposición mediática de Naranjo, diseñaron la seguridad de presidentes y vicepresidentes.

 

La experiencia israelí y la colombiana giran alrededor de la seguridad de Andrés Manuel. No hay institución confiable en México, ni las iglesias ni el Estado Mayor Presidencial. La importancia de la transición de régimen en México es absoluta porque las decenas de millones de votos exigen ese cambio y el representante de ello, AMLO, no puede faltar. El tema de la seguridad personal de Andrés Manuel es un tema de Estado, sí, pero también de representatividad, de ciudadanía.