martes 13 de noviembre de 2018 | 09:46
Columnas

La Reforma Educativa y la metáfora de los “baches”

@jcma23 mié 12 sep 2018 18:27
El banquete es para destacar que por fin están modificadas las letras de la Constitución, así como de las leyes secundarias o complementarias, aplicables a la materia; sin embargo, los baches siguen ahí, sin arreglarse.
El banquete es para destacar que por fin están modificadas las letras de la Constitución, así como de las leyes secundarias o complementarias, aplicables a la materia; sin embargo, los baches siguen ahí, sin arreglarse.
Foto propiedad de: Internet

  De manera similar a la metáfora sobre la preparación del “Arroz” y la Educación, que empleó reciente y magistralmente el doctor Manuel Gil Antón (1), sugiero que imaginemos otra metáfora para ilustrar la simulación que ha representado la Reforma Educativa  del período 2012-2018, que va de salida, por fortuna.

Pensemos por un momento que el problema de la educación pública es como el conflicto de los “baches” que se encuentran físicamente en miles de calles del país. Bien. El gobierno de la República, en su primer acto de gobierno, en 2012, decide llevar a la cárcel al líder del Sindicato Nacional de Trabajadores del “Bache”, debido a supuestos delitos graves relacionados con el manejo financiero del gremio.

A partir de ese acto de corte penal, no de ingeniería civil, el gobierno de la República, a través de la Secretaría del Bacheo Público, declara que ha logrado imponer una nueva política del Bacheo y con ello recobrar la rectoría del Estado en materia de Baches. Enseguida, el primer mandatario ordena a sus asesores y líderes del poder legislativo, afines a su partido hegemónico y en alianza con otros partiditos, expedir las leyes secundarias que servirán a ese objetivo estratégico y para emprender así la verdadera Reforma Estructural del Bacheo en México. Por fin, dice el secretario del Bacheo Público en turno, alcanzaremos un alto nivel de “calidad” en el arreglo de los baches existentes en toda la República mexicana.

Acto seguido, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) inicia un estudio nacional para contabilizar a todos los baches de la nación (por sus tamaños o medidas, formas o dimensiones y profundidades). En breve, el Congreso de la Unión emite, en consecuencia, la Ley General de Baches; la Ley del Servicio Profesional de Bacheros, y la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de Baches. La mesa de la Reforma Estructural de los Baches está servida. En Los Pinos se organiza una gran cena para festejar las reformas o modificaciones a la Constitución Política en materia de bacheo, puesto que el arreglo “de calidad” de baches se ha elevado a rango constitucional, con la leyenda del máximo logro en la reparación de todos los baches de la nación.

El banquete es para destacar que por fin están modificadas las letras de la Constitución, así como de las leyes secundarias o complementarias, aplicables a la materia; sin embargo, los baches siguen ahí, sin arreglarse.

El secretario de Baches Públicos es el encargado de dar el discurso del brindis principal en una de las salas magnas en la residencia oficial de Los Pinos:

-Distinguidos miembros del presídium. Invitados especiales y representantes de todas las organizaciones aquí presentes: Hoy celebramos la recuperación de la rectoría del Estado en materia de arreglo de baches en el país. Con las leyes secundarias aprobadas, por fin los trabajadores y las trabajadoras del “bache” ingresarán al Servicio Profesional de Bacheros mediante examen de ingreso. ¡¡¡ Y no solo eso ¡¡¡ Los “bacheros en servicio” serán evaluados cada 4 años; tendrán tres oportunidades para demostrar sus competencias profesionales pero, en caso contrario, serán expulsados del sistema o serán reubicados. Los que aprueben los exámenes serán recompensados. No importará más su experiencia y compromiso en el arreglo de baches, puesto que los exámenes serán los instrumentos “Madre” del nuevo sistema. Serán exámenes estandarizados, automatizados, personalizados y probados por el Centro Nacional de Evaluación de Bacheros Superiores, A.C.

 

Junto con la puesta en operación de los sistemas de evaluación para el ingreso, promoción, reconocimiento y desempeño de los trabajadores del “Bache”, la Ley respectiva dará autonomía y suficientes recursos al Instituto Nacional de Evaluación de los Baches, que será presidido en su junta de consejeros y buen gobierno por eminencias, es decir, por doctores, doctoras, posdoctores y posdoctoras, cuyas credenciales académicas les han llevado a ocupar lugares preferentes en el exclusivo y refinado círculo de la Investigación Teórica y Aplicada para el arreglo calificado de Baches (aunque no tengan experiencia en campo ni compromiso con los programas de trabajo a ras de baches).

 

Mientras tanto, el secretario del ramo ordena desde su oficina, en las calles de Argentina (que seguramente no padece de baches), poner en marcha una gran campaña publicitaria, dos años después de aprobadas las leyes, y sin consultar a los bacheros, a efecto que la sociedad conozca sobre las bondades de la nueva Reforma Estructural. Al mismo tiempo, el titular de la dependencia da instrucciones a su equipo técnico experto en Modelos para que, de inmediato, inicien los trabajos con la finalidad de diseñar el “nuevo” Modelo del Bacheo. Pequeño descuadre en el procedimiento gubernamental: Primero se establecieron los instrumentos para evaluar al gremio de Bacheros, sin saber exactamente sobre qué ni para qué.

 

Abundante evaluación, pero precaria preparación o formación continua

 

Debido a que los agremiados en el Sindicato Nacional de Trabajadores del Bacheo compraban plazas, heredaban cargos públicos y generaron un mercado negro de comisiones y plantas, las nuevas leyes estarán listas para cuidar los recursos públicos y para evaluar a los trabajadores (sin actualizarlos) con criterios rigurosos y exigentes, aunque no se sepa exactamente para qué modelo de trabajo serán examinados. Los planes y programas, así como los recursos e infraestructura para llevar a cabo el arreglo de baches “con criterios de calidad”, pueden esperar, es lo de menos. Lo más importante es que la nación ya cuenta con leyes y dientes filosos para combatir la corrupción “bachisterial”.

El nuevo Modelo de Bacheo llevará como filosofía y búsqueda de identidad, la idea de “Aprender a Bachear”, mediante el cual los baches de ahora en adelante serán arreglados conforme a los criterios de la Organización Internacional para la Cooperación y el Desarrollo Económico de Baches, con sede en París.

Los Consejos Técnicos de Cuadrillas del Bacheo, en todas las calles y avenidas del país, inician reuniones para establecer las nuevas Rutas de Mejora del Bacheo, con el apoyo decidido y comprometido de los ciudadanos, agrupados en los Consejos Sociales de Participación para arreglar el Bache. Solo les tomó una semana para establecer acuerdos y cronogramas de trabajo. Ya no habrá nunca más baches arreglados “sin calidad” en nuestras calles.

Como se podrá imaginar la ciudadanía, a partir de la instauración de la Reforma Estructural de Baches, el país tendrá mayor movilidad, los conductores dejarán de sufrir accidentes, los autos ya no tendrán grandes daños y costosos gastos, en dinero y en tiempo, para dar mantenimiento a sus llantas, amortiguadores y suspensiones. Bueno, al menos ese será el proyecto que se pondrá en práctica durante los últimos meses del sexenio. Mientras tanto, el gobierno de la República se ha dado a la tarea de evaluar sistemáticamente a los trabajadores, ya que son los responsables principales de los problemas de los baches en el país.

 

Por eso, justo por eso, -dijo el secretario del ramo-, los mexicanos deben entender que esta gran reforma nacional se ha hecho por y para ustedes; por la cual debieran estar más que agradecidos… además, este cambio está en congruencia con el eslogan publicitario del sexenio: “Mover a México”.

 

 

(1) Manuel Gil Antón. Arroz y Evaluación. El Universal, 25 de agosto, 2018.