martes 18 de septiembre de 2018 | 09:14
Columnas

En el PAN: "Quítate tú, para ponerme yo"

@fabian7511 mar 11 sep 2018 18:47
 Lo que queda claro es que ya todo está negociado, decidido, asignado y repartido entre los “líderes” de las cúpulas.
Lo que queda claro es que ya todo está negociado, decidido, asignado y repartido entre los “líderes” de las cúpulas.
Foto propiedad de: Internet

 

Las maniobras, fórmulas y posibles traiciones por la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN), de las que se hizo estos últimos días, se acercan cada vez más a su cometido: la continuidad del “CAYANISMO” en el blanquiazul.

Es casi cínica la manera en la que Ricardo Anaya acomodó las piezas para que sea su consentido, Marko Cortés, quien controle el PAN a nivel nacional. Primero, se planteó una traición en contra de Damián Zepeda, fiel defensor de la candidatura presidencial de Anaya.

Se asegura que a Zepeda se le arrebatará la coordinación panista en el Senado de la República, para dársela al ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, quien abandonó de ese modo la competencia por la dirigencia del PAN.

Con el pacto Cortés-Moreno Valle, quedaron más que reforzadas las aspiraciones del primero, pero para remacharlas hubo que neutralizar al otro aspirante: Héctor Larios, a quien con la promesa de recibir la Secretaría General del PAN, le dejó el camino libre a Cortés Mendoza.

Con la nueva fórmula Anaya-Cortés-Moreno Valle-Larios, resulta una apuesta segura a la continuidad del anayismo en el albiazul, salvo que la oposición, representada por Manuel Gómez Morín logre una alianza más poderosa antes del 11 de noviembre, fecha tentativa de la elección interna del PAN.

Manuel Gómez Morín, otro de los aspirantes a dirigir el partido y presumiblemente apoyado por el ex presidente Felipe Calderón, ha expresado en público su rechazo a la candidatura de Marko Cortés y de Héctor Larios, a quienes calificó como “desfiguros” de los grupos cupulares del PAN.

En la designación del que será el Presidente de Acción Nacional, fue la cúpula quien promovió los “acuerdos” entre los dos candidatos punteros, previa repartición de cargos, candidaturas y/o posiciones políticas. De esta forma, como candidato a la Presidencia del PAN está Marko Cortés.

En tanto, Héctor Larios pasó de golpe y porrazo para convertirse en la mancuerna de Marko para ocupar la Secretaría General. Sin olvidar, que Moreno Valle además de ser designado Vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado, es probable que ocupe la coordinación de la bancada panista en ese órgano legislativo con la muy segura remoción de Zepeda que actualmente ocupa ese cargo.

A decir, de los panistas fue una vergüenza lo que hizo Héctor Larios en un acto de total incongruencia "negoció" la Secretaría General y la Coordinación de los Senadores del PAN con Marko Cortés, representante de Anaya... en un clásico "quítate tú para ponerme yo" de Rafael Moreno Valle, y aún no llegan y ya negociaron... ¿Creen que tomarán en cuenta a la militancia para algo? ¿Esto es lo que merece el partido? En una democracia interna la dupla Cortés-Larios, tendrán a un poderoso Manuel Gómez Morín como principal oponente.

Se antoja muy difícil que Gómez Morín logre superar la estructura que respalda la candidatura de Marko Cortés. Lo que queda claro es que ya todo está negociado, decidido, asignado y repartido entre los “líderes” de las cúpulas.