miércoles 19 de septiembre de 2018 | 03:03
Columnas

CDMX... Una capital fifi

@horacio_urbano mié 05 sep 2018 09:52
 Hoy en la Ciudad de México es más fácil encontrar viviendas de un millón de dólares, que de un millón de pesos.
Hoy en la Ciudad de México es más fácil encontrar viviendas de un millón de dólares, que de un millón de pesos.
Foto propiedad de: Internet

La Ciudad de México se ha convertido en artículo de lujo en que ya no pueden vivir más de 70% de quienes ingenuamente insisten en seguirse asumiendo como “sus” habitantes.

Una regulación urbana obsoleta, aunada a órganos legislativos más grillos que legislativos y gobiernos que no han sabido planear, han provocado que la vivienda se encarezca en forma tal, que hoy en la Ciudad de México es más fácil encontrar viviendas de un millón de dólares, que de un millón de pesos.

La realidad de la capital del país camina en sentido contrario a todas las visiones que se puedan tomar para entender lo que debiera ser el futuro de las ciudades.

La Nueva Agenda Urbana presentada por la ONU como resultado de Habitat 3, la cumbre mundial de ciudades que se llevó a cabo hace dos años en Quito, Ecuador, establece los objetivos de hacer ciudades densas y compactas, en que se promueva la generación de vivienda en zonas centrales y se propicie que la población de menores ingresos tenga acceso a buena parte de esas viviendas.

Y por supuesto, más allá de la solidez que pudieran tener los planteamientos de la ONU, queda la abrumadora contundencia de la realidad que vivimos en una Ciudad de México desbordada, cuya mancha urbana creció anárquicamente a un ritmo mucho mayor al que marcaba su demografía, debido a que los pobres se ven obligados a buscar viviendas cada vez más lejos, alimentando esas ciudades dormitorio que los ponen a más de dos horas de distancia de sus lugares de trabajo y escuelas.

Es simple; si partimos de la base de que las ciudades tendrían que ser para la gente, habría que decir que la ciudad de México es una ciudad fallida...

A esa realidad se enfrentará Claudia Sheinbaum cuando asuma el cargo de jefe de gobierno de la capital del país. Realidad que implica el enorme reto de atender la agenda social y, en especial, de los segmentos más vulnerables de chilangos.

Y entre tantos temas que tienen que ver con ello, Sheinbaum deberá tomar entre sus prioridades el compromiso de dar forma a un poderoso programa de desarrollo urbano que tenga entre sus objetivos establecer condiciones que permitan generar las viviendas que hacen falta para atender la demanda de la CDMX.

Urge evitar lo que hoy llamamos elegantemente gentrificación, que no es más que la expulsión de las zonas más céntricas de las ciudades de los segmentos de población de menores ingresos.

Sencillamente no hay política social que pueda pasar por alto el hecho de que 70% de la gente no pueda pagar los costos de comprar o rentar una vivienda en la ciudad en “que vive”.

Tampoco es sensato que toda esa onda expansiva de urbanización que provoca las ineficiencias de una política de vivienda, multiplique el problema al provocar el crecimiento de las ciudades dormitorio y de las zonas ilegalmente ocupadas.

La nueva jefa de gobierno debe evitar que la ciudad se haga cada vez más fifi... No puede permitir que la vivienda se siga encareciendo y que esto tenga todo tipo de consecuencias.

Bien haría Sheinbaum en considerar la puesta en marcha de un programa emergente de vivienda, que además de atender la demanda, responda a los objetivos fundamentales de desarrollo urbano que haya fijado para su administración.

Debería, por ejemplo, abrir usos de suelo en corredores ligados a líneas de transporte público o zonas que concentran fuentes de empleo.

Debería apostar porque este programa emergente vaya en plena sintonía con las zonas que mejores infraestructuras y servicios cuentan y que con el paso del tiempo se han estado subutilizabdo.

Habría que pensar en ajustes inmediatos a la planeación de usos de suelo.... Y habría que plantear condiciones que permitan acelerar la urgente renovación de los instrumentos de planeación y regulación urbana que tendrían que ser hoja de ruta e instrumentos de navegación para la ciudad.

El reto tendría que ser atender una demanda anual de 40,000 viviendas, así como el rezago acumulado, que se estima en 1 millón de unidades... Creando condiciones que permitan que esta atención llegue a toda la estructura de la demanda.

Actualizar los instrumentos de planeación, regulación y gestión urbana tiene que ser una de las prioridades de la próxima administración chilanga.

Y debe serlo de la mano con programas emergentes que permitan atender de inmediato el problema y poner freno al encarecimiento de la vivienda.

Claro... El reto habitacional ofrece también enormes oportunidades para la Ciudad de México... Oportunidades como las más evidentes; atender una demanda social de primer orden... Pero también aquellas que tienen que ver con hacer de todo esto un motor de desarrollo económico, ordenamiento territorial y justicia social.

 

Horacio Urbano es presidente fundador de Centro Urbano, think tank especializado en temas inmobiliarios y urbanos

Correo electrónico: [email protected]