domingo 17 de febrero de 2019 | 02:54
Columnas

Populismo, desigualdad y la pensión de Sánchez Cordero

@ruizjosejaime lun 13 ago 2018 10:10
¿Los ministros de la Suprema Corte acatarán el mandato ciudadano de austeridad reflejado en el voto o pretenderán mantener sus onerosos privilegios salariales?
¿Los ministros de la Suprema Corte acatarán el mandato ciudadano de austeridad reflejado en el voto o pretenderán mantener sus onerosos privilegios salariales?
Foto propiedad de: Internet

Hay que destacar la conclusión de Martí Batres publicada hoy en su artículo editorial de El Financiero (“¿Dónde quedó el populismo?”): “El término populismo es usado para el combate político. Sólo busca simplificar para satanizar, esquematizar para estigmatizar. En el análisis serio es una categoría que no sirve mucho para entender fenómenos muy diversos.

“Sería muy bueno para el país iniciar un debate serio, profundo y de altura, para lograr dos grandes objetivos nacionales: 1) racionalizar el gasto público, combatiendo derroche y corrupción con austeridad y 2) generar al mismo tiempo derechos sociales universales permanentes e institucionales”.

 

¿Es populista la austeridad de Andrés Manuel López Obrador caminando solo por los aeropuertos? Que lo responda, también desde El Financiero, Juan Ignacio Zavala, uno de sus mayores críticos: “La fotografía del presidente caminado solo con su maleta en el aeropuerto no es cualquier cosa, es la imagen de un estilo de gobernar y de conducirse públicamente. En el mar de corrupción de nuestra clase política, es una actitud que se agradece y se celebra”.

¿Es populista que los funcionarios públicos y los magistrados bajen sus ominosos sueldos? No. Por eso es interesante la pregunta de AMLOVEmetrics: “Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación perciben un sueldo promedio de 270 mil pesos mensuales. Andrés Manuel López Obrador anunció que ganará 108 mil pesos al mes. En ese sentido, ¿cree usted que AMLO haga que los ministros disminuyan considerablemente su sueldo?”.

La desigualdad no sólo tiene que ver con la riqueza de los grandes empresarios y la pobreza y pobreza extrema de los mexicanos. La desigualdad también pasa por los privilegios del poder en el gobierno y el desamparo y la desprotección social de los ciudadanos, como lo han estudiado, desde diversos ángulos, Boaventura de Sousa Santos y Thomas Piketty.

¿Hasta dónde llegan y se mantienen los privilegios? Ahí está el ejemplo de la próxima secretaria de Gobernación, la exmagistrada Olga Sánchez Cordero. En un lejano pero vigente artículo públicado en el portal de Carmen Aristegui, Ernesto Villanueva apuntó:

 

1.- “Una de las banderas más emblemáticas de Andrés Manuel López Obrador y de MORENA es el combate a las grandes asimetrías entre los que ganan más y aquellos que tienen los ingresos más modestos. A la menor oportunidad Andrés Manuel habla de la importancia de la austeridad.”

2.- “En diciembre del 2015, la ministra Sánchez Cordero empezó a recibir su pensión que encuadra precisamente en la hipótesis contraria a la austeridad que pregona MORENA. En efecto, la pensión consiste en 258 mil pesos mensuales, gastos de representación y 5 asistentes con sueldos promedio de 40 mil pesos.”

3.- “El único caso en la historia contemporánea de las pensiones de ministros es el de Jorge Carpizo, quien por considerarla excesiva y contraria a las condiciones del país la rechazó y nunca recibió un solo centavo de pensión ni de apoyo de ningún tipo de la SCJN.”

4.- “La ministra no hizo mutis y feliz recibió ese privilegio que va a contrapelo de las propuestas básicas de MORENA y AMLO. En el hipotético caso de que al final del día se haga una interpretación a modo por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y llegara a ser senadora de la República tendría dos ingresos del erario, el correspondiente a su pensión con cifras escandalosas más el relativo a su salario como senadora de la República o, si gana AMLO la justa comicial, el que corresponda a un secretario de Estado para el cual ya fue nominada por el propio AMLO.”

5.- “En ese contexto, la ministra Sánchez Cordero debe renunciar a su pensión de la Suprema Corte por razones de ética pública y acompañar en los hechos la narrativa de la austeridad no sólo de AMLO y de MORENA, sino de su electorado potencial. Sería poco menos que imposible (o al menos severamente criticado) que a la ministra Sánchez Cordero se le permita contar con dos ingresos del erario. ¿Renunciará la ministra Sánchez Cordero a su cuantiosa pensión o buscará negociar para que ese privilegio se le mantenga a costa de la credibilidad de MORENA y de la molestia de los propios dirigentes de ese partido?”.

Batres pide racionalizar el gasto público combatiendo  derroche y corrupción con austeridad. ¿Seguirá Olga haciendo mutis? ¿Estará en contra de la austeridad tan pregonada por Andrés Manuel? ¿Los ministros de la Suprema Corte acatarán el mandato ciudadano de austeridad reflejado en el voto o pretenderán mantener sus onerosos privilegios salariales?