viernes 17 de agosto de 2018 | 06:29
Columnas

La guerra contra los popotes

@rickypedraza vie 10 ago 2018 12:26
Compañías que son grandes usuarias de popotes desechables como American Airlines y Starbucks están trabajando en campañas para disminuir el uso de popotes en su zona de influencia.
Compañías que son grandes usuarias de popotes desechables como American Airlines y Starbucks están trabajando en campañas para disminuir el uso de popotes en su zona de influencia.
Foto propiedad de: Internet

Últimamente oímos por todas partes una nueva moda ecológica “sin popote es mejor”. La sociedad se ha volcado sobre un producto que nos parece inofensivo pero que tal vez no lo es. Dicen que los popotes no son reciclables, que si llegan al mar, la vida marina los confunde con alimento y mueren al ingerir plástico.

 

El uso de desechables en Estados Unidos

Seattle es la primera ciudad con una población importante en prohibir el uso de popotes de plástico y utensilios desechables. La ciudad de San Francisco ha seguido el ejemplo de Seattle y se espera que esta ley anti-popote tome efecto en el 2019.

Compañías que son grandes usuarias de popotes desechables como American Airlines y Starbucks están trabajando en campañas para disminuir el uso de popotes en su zona de influencia. Starbucks tiene como visión eliminar completamente los popotes para el 2020.

 

Más que el popote es todo el plástico

El consumo de plástico en los últimos años se eleva más o menos a 300 millones de toneladas métricas. Si lo hacemos promedio, nos tocarían alrededor de 40 kilos de plástico al año a cada habitante del planeta.

 

Los popotes son realmente un tabú en el consumo de plástico. Estos representan solo un mínimo porcentaje del consumo de plástico total. La mayoría de los popotes pudieran ser reciclados pero no se ha tenido un buen manejo de este tipo de estos y de muchos otros desperdicios.

El Great Pacific Garbage Patch

En el Océano Pacífico flotando entre Hawaii y California existe un “iceberg” de más de 79 mil toneladas de basura. El 99,9% de esa basura es plástico y no solo popotes. La composición de esta montaña de basura  que pudiera cubrir una tercera parte de territorio nacional tiene botellas, tapas, cuerdas, tapones, redes de pesca, y todo esto de plástico.

Y entonces, ¿por qué la guerra contra los popotes?

Los popotes son solo el principio de la lucha contra el uso de los artículos de plástico desechables. Es fácil entender cómo un popote se puede meter en la nariz de una tortuga. Hay videos virales de animales que han confundido los popotes con algas. Es fácil hacer esto un movimiento viral pues al no pedir popote en los restaurantes o cafeterías muchos de nosotros sentiremos que hemos cooperado de cierta manera, salvando una tortuga o un pez.

Iniciar este tipo de campañas puede ayudar a la gente a seguir con la idea  de salvar al mundo y puede ser que la siguiente campaña viral sea contra las bolsas de plástico o contra los vasos desechables.

¿Qué estamos haciendo en México?

El primero de agosto, José Ramón Amieva, jefe de gobierno de la Ciudad de México, empezó a trabajar en una nueva norma para prohibir la venta de popotes de plástico en el ex-DF. Tamaulipas, Veracruz, Quintana Roo y Baja California Sur también tienen iniciativas de este tipo para eliminar el uso de popotes en sus entidades.

Boing (la compañía de bebidas) está siguiendo el ejemplo de Starbucks para eliminar el uso de popotes en la oferta de sus productos.

 

La industria del popote en México

Existen en territorio nacional 9 empresas que fabrican popotes en  un mercado de cerca de 430 millones de pesos. Estas empresas productoras son tradicionales y muchas de ellas tienen más de 50 años viviendo en un gran porcentaje de la venta de popotes.

Las campañas mundiales en contra del uso del popote han disminuido sus ventas y los anuncios de los gobiernos de diferentes entidades en el país seguramente las harán disminuir más.

 

En una entrevista de El Financiero , Jaime Efrén de Urquijo, director general de la compañía Envases Primo Cuevas comenta que “el popote no es el que contamina, es la sociedad” refiriéndose a la mala gestión en materia de desperdicios que se tiene en México. La Asociación Nacional de la Industria Química dice que solo el 16 % de las ciudades de México reciclan popotes, el resto no tiene un programa de reciclaje adecuado.

Regulaciones en otros países

Marruecos ha prohibido la producción, compra e importación de bolsas de plástico desde el 2016. Ruanda tiene la misma prohibición desde el 2008. En Estados Unidos, California y Hawaii han seguido el mismo ejemplo. La India busca eliminar el uso de productos desechables para el año 2022. Como lo comenté, México está empezando a hacer algo, sumándose a la tendencia mundial.

La guerra no debería de ser solo contra el popote

Los popotes representan un mínimo porcentaje de los residuos de plástico en el mundo, pero es algo que conocemos y muchos podemos utilizar todos los días. El problema principal no es contra el popote sino contra lo desechable.

La industrial del plástico ha ido evolucionando en otros países  ofreciendo soluciones biodegradables. En comercios donde el dan bolsa de plástico para llevar lo que compro puede ser que la bolsa sea de un material que tiene la capacidad de descomponerse en algunos meses. No es la solución perfecta pero para allá va la industria.

La industria de los popotes en México y la del plástico en general tienen que empezar a buscar  alternativas productivas para que los puestos de trabajo que ahora ofrecen no se pierdan. Según la teoría de Darwin, las especies adquieren nuevas habilidades para sobrevivir en nuevos entornos. Las empresas deberían de estar pensando en hacer lo mismo pues las que no se adapten corren el riesgo de desaparecer.

El gran “iceberg” de basura no solo está hecho de popotes, sino de muchos desperdicios plásticos. La prohibición del uso del popote pudiera ser el inicio de algo más grande, si se le da el seguimiento adecuado.

Ahora que comienza el año escolar y usted está uniéndose a no consumir popotes, recuerde que el material con el que forra los libros y libretas de sus hijos también es plástico. Hágale un favor al planeta, a la sociedad y a su espalda y dígale al director de su colegio que los libros los forra del mismo material del que están hechos los popotes.