domingo 21 de octubre de 2018 | 03:14
Columnas

En Contexto. Transición bajo presión

@lusacevedop vie 10 ago 2018 10:33
Hay mucho que hacer en lo que resta en lo que queda de este gobierno y, más todavía para el que empieza el 1 de diciembre.
Hay mucho que hacer en lo que resta en lo que queda de este gobierno y, más todavía para el que empieza el 1 de diciembre.
Foto propiedad de: Internet

 

Algo que deberá conmover al aletargado equipo del presidente Peña Nieto, más allá de construir la percepción de que trabaja limpiando el camino para que López Obrador empiece su mandato sin contratiempos administrativos, hay diversos temas económicos que se han dejado de lado.

No es precisamente la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que tanto trabajo les está significando, sino algo más cercano y que impacta con rotundidad al ánimo de los ciudadanos: la inflación.

El INEGI informó que el índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.54 por ciento en julio, con lo que la tasa anual ya se ubica en 4.81 por ciento, y que a 5 meses de que concluya el año se aleja del objetivo planteado por el Banco de México para 2018 en el rango de 2 a 4 por ciento, como máximo.

La información es muy importante porque el dato de la inflación al alza se da en todos sus componentes.

Por ejemplo, el índice de precios subyacente que (al excluir la volatilidad de los bienes y servicios agropecuarios, energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno, permite establecer la tendencia de la inflación) avanzó 0.29 por ciento para acumular una tasa anual de 3.65 por ciento; a su vez, el índice no subyacente aumentó 1.27 en julio, pero desde la perspectiva anual ya es del orden de 8.38 por ciento.

Los datos son especialmente relevantes porque al interior del índice no subyacente (el más cercano a la realidad porque no excluye nada), los productos agropecuarios subieron 1.91 por ciento en el séptimo mes del año, mientras que los energéticos, junto con las tarifas autorizadas por el gobierno se incrementaron 0.89 por ciento.

Es muy importante resaltar que la inflación ya lleva 19 meses de alzas acumuladas que alejan la posibilidad de alcanzar condiciones favorables para el poder de compra, especialmente entre quienes obtienen bajos ingresos, y de mantener hacia adelante un entorno macroeconómico estable.

El dato de la inflación a julio preocupa porque el precio de los energéticos, entre los que se cuentan las gasolinas, el gas doméstico y la electricidad, principalmente se  encarecen a tasas y a velocidad mucho más amplia que el promedio general de los bienes y servicios disponibles en la economía nacional.

Además, esto repercute en indicadores esenciales como la canasta básica que en julio se encareció 0.47 por ciento, con lo que el valor de los productos que la integran acumula una tasa anual de 7.39 por ciento, que merma la calidad y cantidad de bienes que se pueden llevar a la mesa de los mexicanos.

La inflación repercute gravemente en los hogares, más si se considera que buena parte de jóvenes y tan solo en el primer trimestre del año prácticamente se duplicó la desocupación entre la población entre 15 y 29 años al representar el 5.8 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), desde un 3.1 por ciento del año pasado.

Peor aun porque de ese total, el 65.2 por ciento son mujeres que en su mayoría tienen entre 15 y 19 años

La información del INEGI advierte que difícilmente el 46 por ciento de estos jóvenes mexicanos se puede decir que cuentan con escolaridad de secundaria. En dado caso, ese es su grado máximo de estudios, lo que no significa que se consideren precisamente rentables.

En consecuencia, en la medida en que la inflación se descontrola, las oportunidades de bienestar social se cierran y crece la inestabilidad, la inseguridad y el descontento político.

Hay mucho que hacer en lo que resta en lo que queda de este gobierno y, más todavía para el que empieza el 1 de diciembre.

@lusacevedop