viernes 17 de agosto de 2018 | 05:44
Columnas

AMLO presidente electo: las claves de su discurso

@jlca007 vie 10 ago 2018 07:07
En la tradición del sistema político mexicano, los discursos de los presidentes electos regularmente en sus primeros mensajes tienen destinatarios, ya sean éstos enviados para figuras individuales o colectivas.
En la tradición del sistema político mexicano, los discursos de los presidentes electos regularmente en sus primeros mensajes tienen destinatarios, ya sean éstos enviados para figuras individuales o colectivas.
Foto propiedad de: Internet

Una nueva forma de conducción política se inició en México con la entrega de la constancia como presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos al Lic. Andrés Manuel López Obrador.

En la tradición del sistema político mexicano, los discursos de los presidentes electos regularmente en sus primeros mensajes tienen destinatarios, ya sean éstos enviados para figuras individuales o colectivas.

O sea que de lo externado el miércoles por López Obrador, en buen romance se puede leer que sus propósitos de cambio pareciera que le vinieran como saco a la medida a varios próceres de la vida pública o del sector privado.

Si bien es cierto que el presidente electo ha insistido en crear un clima de reconciliación nacional que le permita recomponer el rasgado tejido social que tiene actualmente el país, se ha pronunciado por el perdón, pero no por el olvido y menos por la impunidad.

La primera clave del discurso de López Obrador en la ceremonia en la que la presidenta del Tribunal Electoral le entregó su constancia de mayoría, puede leerse como el establecimiento de la diferencia que tiene al momento de asumirse como el próximo primer mandatario con lo que vivieron en su momento ex presidentes como Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Felipe Calderón e incluso Enrique Peña Nieto que tuvieron que realizar un esfuerzo para lograr un reconocimiento internacional de legitimidad.

López Obrador dijo:

1.- Ha sido sorprendente y ejemplar lo acontecido el 1º de julio; nuestra sociedad manifestó su entereza y su talento, y así lo han reconocido otros pueblos, países y gobiernos del mundo.

Habló después de no permitir acciones punibles de ningún personaje, ya sea del sector público o delincuentes de cuello blanco.

2.- Considero que la gente votó por un gobierno honrado y justo. 

Los mexicanos votaron también para que se ponga fin a las imposiciones y los fraudes electorales. Quieren castigo por igual para políticos corruptos y para delincuentes comunes o de cuello blanco.

El presidente electo tocó con claridad su lectura a la grave asignatura de la sociedad en materia de seguridad.

3.- Considero que otro de los mandatos de la mayoría es el evitar la violencia, atendiendo para ello las causas que la originan y reformular la política de seguridad, hoy centrada casi exclusivamente en el uso de la fuerza, a fin de construir la reconciliación nacional en el bienestar y en la justicia.

López Obrador calificó de momento histórico el que vivimos, con condiciones inmejorables para lograr la Cuarta Transformación en un país de libertades y con plena justicia.

4.- La ciudadanía plasmó en su sufragio el anhelo de que los encargados de impartir justicia no actúen por consigna y que tengan el arrojo de sentirse libres para aplicar sin cortapisas ni servilismos el principio de que al margen de la ley, nada, y por encima de la ley, nadie.

 

Parte fundamental de su discurso fue el mensaje de actuar como un presidente que respete plenamente la división de poderes que consagra la constitución.

5.- El Ejecutivo no será más el poder de los poderes ni buscará someter a los otros. Cada quien actuará en el ámbito de su competencia y la suma de los trabajos respetuosos e independientes fortalecerá a la República y el Estado Democrático de Derecho transitará del ideal a la realidad.

En el nuevo gobierno, el Presidente de la república no tendrá palomas mensajeras ni halcones amenazantes; ninguna autoridad encargada de impartir justicia será objeto de presiones ni de peticiones ilegítimas cuando esté trabajando en el análisis, elaboración o ejecución de sus dictámenes y habrá absoluto respeto por sus veredictos.

Hay mucho más que leer en el discurso del presidente electo.

Pero lo que ha quedado bien claro es que ya opera en México un nuevo modelo de conducción política, respetuoso y apegado al derecho.

Eso es lo que esperan millones de mexicanos hastiados de expresiones de corrupción, impunidad y prepotencia.