domingo 21 de octubre de 2018 | 03:12
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AMLO: no es la 4ª. transformación, es la tercera

@diaz_manuel vie 10 ago 2018 08:54
AMLO... la cuarta transformación
AMLO... la cuarta transformación
Foto propiedad de: Internet

El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador ha dicho que va a iniciar la cuarta transformación de México, con ello pretende empatar la historia de Francia y sus cinco Repúblicas que se han constituido por hechos históricos relevantes como el de la Revolución Francesa, con la historia de México y cuatro importantes hechos históricos, la Independencia, la Reforma, la Revolución y ahora la cuarta, a decir de él, la que encabezará con su gobierno para la gran transformación de México.

Para entender lo que hoy propone el presidente electo y lo que Salinas  impulsaba desde que perdió el poder, y su relación con Carlos Madrazo, Tomás garrido y Plutarco Elías Calles, sólo habrá que ver el libro de Salinas publicó en 2010, Qué hacer, la alternativa ciudadana. Ahí Salinas propone construir una nueva etapa de liberalismo social a partir de la democracia republicana, que explicó, es una corriente de acción surgida desde la Independencia y Revolución, con propuestas específicas y que hoy se propone construir una nueva y al final, como tarea, conminó a promover lo que llamó la gran transformación nacional que requiere México, “porque no hay objetivo más importante y ambición superior a la de seguir llamándonos mexicanos, es nuestro orgullo y así debemos seguir construyendo”.

La cuarta transformación del país en camino con el tercer intento de crear un  partido alterno al PRI.

 

Lo cierto, es que la transformación a la que se refiere el presidente electo y que tiene oportunidad de concretar, sólo se podría dar en un contexto en donde el PRI se transforme o desaparezca y en estricto sentido, este intento transformador no es el primero que se presenta, en realidad es el tercero y como bien lo dijo el propio Andrés Manuel, la tercera es la vencida.

En su importante discurso, al recibir la constancia como “presidente electo”, Andrés Manuel López Obrador dijo: “No desaprovechemos o desperdiciemos este momento de condiciones políticas inmejorables para llevar a cabo la cuarta transformación de la vida pública de México. El pueblo ha conquistado con energía y dignidad su derecho indiscutible e indiscutido de regir sus propios destinos y de ser gobierno”. Los intentos transformadores, los dos anteriores, se han presentado en crisis del PRI, cuando este partido genera división y pérdida de control.

 

Primer intento: en los 60’s

El primer intento de transformación del PRI se dio en la década de los sesenta por otro tabasqueño al que el propio Andrés Manuel admira, Carlos Madrazo. El entonces presidente del PRI veía que, con la posibilidad de la llegada de Luis Echeverría a la presidencia, se trastocaría el desarrollo político que había impulsado el que fuera líder de grupo de ese momento, el expresidente Adolfo López Mateos, Madrazo consideró que en el PRI no había lugar para dos grupos políticos, el de Díaz Ordaz y el de López Mateos, por lo que optó por impulsar la creación de un nuevo partido denominado “Patria Nueva”.

La historia la conocemos, Carlos Madrazo falleció en un accidente aéreo muy sospechoso cuando viajaba de la ciudad de México a Monterrey, del cual siempre quedó la idea de que fue un atentado y gran parte del grupo político, como Carlos Hank González, Antonio Ortiz Mena (abuelo de quien propone como secretaria de Medio Ambiente), Raúl Salinas Lozano (quien huyó a Inglaterra para evitar ser detenido) quedaron fuera de la esfera de poder. Algunos jóvenes de la época sobrevivieron y fueron recompensados como Porfirio Muñoz Ledo o Manuel Bartlett. Lo que sucedió a finales de los sesentas representó un verdadero sisma en el PRI.

 

Para entender a López Obrador y su insistencia en esta gran transformación que pretende, vale la pena la espléndida narración que realizó Enrique Krauze sobe una entrevista que realizó a Andrés Manuel López Obrador y publicada en la revista Letras Libres en junio de 2006, (https://www.letraslibres.com/espana-mexico/revista/el-mesias-tropical )

 

Ahí comenta que “Tenía razón. La clave para comprender mejor la formación, la imaginería, el estilo y sobre todo la actitud política de Andrés Manuel López Obrador no estaba en la historia de México, en Cárdenas o Juárez. La clave –como él mismo me había dado a entrever en aquel desayuno de agosto de 2003– estaba en la historia de Tabasco, la tierra del “poder tropical” y como AMLO le refirió “su buena impresión” de los dos grandes jefes políticos del siglo XX en Tabasco, Tomás Garrido Canabal y Carlos Madrazo.

Si Tomás Garrido Canabal fue hechura y empoderado por Plutarco Elías Calles,  que por cierto también corrió la suerte del sonorense a la llegada al poder de Lázaro Cárdenas del Río, Carlos Alberto Madrazo fue hecho a imagen y semejanza del inefable Garrido. De esta forma lo describe perfectamente Mauricio Merino en un gran artículo publicado en la revista Nexos de marzo de 1995. “Como una suerte de versión moderna del legendario Garrido Canabal, el gobernador Carlos A. Madrazo dirigió y transformó la entidad como quiso, mientras proclamaba la reforma democrática de su partido y de todo México, como si las posibilidades que le ofrecía su tierra natal pudiesen extenderse por todo el país. Madrazo fue el primer gobernante que llevó a Tabasco hasta el centro mismo de la política mexicana -aún más que Garrido- y el primero también que, desde ese centro, convertido ya en presidente del PRI en los primeros años del periodo de Díaz Ordaz, exigió la construcción de un partido político separado del gobierno que le daba sustento”.

 

Segundo intento:  CSG

El segundo intento se da durante la administración de Carlos Salinas de Gortari, cuando éste intenta transformar el PRI en el partido de la Solidaridad. Los principios son los mismos que inculcó desde el origen el gran jefe de la Revolución Mexicana, Plutarco Elías Calles, control absoluto del poder.

Este segundo intento se da en otro sisma en el PRI. La elección de 1988 donde se declaró ganador a Carlos Salinas de Gortari, fue una elección completamente enlodada, considerada el mayor fraude de la historia del PRI. Esta elección estuvo precedida por la dimisión de una importante corriente del PRI, la denominada “corriente democrática” que en un principio encabezaron Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, que se oponían a la política modernizadora y democrática que había emprendido el presidente Miguel de la Madrid, misma que ponía en riesgo la permanencia de la gran “familia revolucionaria” que fuera sustituida por nuevos cuadros y fuerzas políticas. Abría el país a la competencia comercial y en lo político se iniciaron pasos fuertes en la democratización, se reformó la Ley Electoral y se creó el famoso Código de Procedimientos Electorales, la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México y abría los cauces para que la izquierda que había estado en la clandestinidad pudiera participar libremente en los procesos electorales.

La llegada de Carlos Salinas de Gortari representó el reposicionamiento del grupo político del jefe máximo de la revolución, Plutarco Elías Calles, así como de importantes cuadros de la administración de Adolfo López Mateos, incluso, de acuerdo a la versión de Tomás Borge, el comandante del Frente Sandinista de Liberación Nacional, el expresidente le dijo a su padre cuando fue nominado candidato, “nos tardamos 25 años, pero llegamos”.

La llegada de Salinas fue como revivir con los de entonces y con los herederos el equipo en el poder; ahí estaban personajes como Patrocinio González Blanco Garrido a quien puso como Secretario de Gobernación, Carlos Hank, Secretario de Turismo, Manuel Bartlett, Secretario de Educación, su amigo de la universidad Emilio Lozoya, Secretario de Energía, Manuel Camacho Solís, Jefe del departamento del Distrito Federal, los hermanos Rojas Gutiérrez, uno en PEMEX y otro en SEDESOL y Roberto Madrazo, que con importantes tareas dentro del partido, era una especie de cuña contra el entonces presidente del partido Luis Donaldo Colosio, al igual que lo fue Carlos Rojas.

 

Sin embargo, aunque la coyuntura por la cual arribó Salinas al poder fue adversa, ofrecía la oportunidad de legitimar su mandato, al renacer la idea de transformar al PRI como lo intentaron con Carlos Madrazo. Según trascendió en un reportaje publicado en TV Azteca, donde entrevistaron a uno de los más allegados a Carlos Salinas, su profesor Adolfo Orive, quien comentó en esa emisión que “el licenciado Colosio tenía ya instrucciones del presidente Salinas para transformar el PRI en partido de la Solidaridad”. Esto hubiera permitido que el PRI tuviera comités de base que eran los comités de Solidaridad en toda la República.  

 

La descomposición de la sucesión presidencial de 1994, con la muerte de Colosio y el fracaso de Camacho de ser el candidato sustituto, obligó a que la sucesión se le saliera de las manos y pasara lo peor, que llegara al poder un personaje ajeno a ese grupo, con ideas modernas y democráticas, como lo fue Ernesto Zedillo. Tras la llegada de Zedillo, les llevó otros 25 años recuperar de nueva cuenta el poder, lo que, sin lugar a duda, fueron preparando desde muchos años atrás, se puede observar cómo fueron aglutinando cuadros y poder, bajo la estrategia planteada desde principios del siglo XX, con Elías Calles y Garrido Canabal.

La cuarta transformación del país en camino, con el tercer intento de crear un  partido alterno al PRI, un PRI que ya no le convenía al otro PRI.