martes 14 de agosto de 2018 | 06:34
Columnas

El programa de vivienda que viene

@horacio_urbano mar 07 ago 2018 22:09
Estos nuevos apoyos estarán dirigidos a los segmentos más vulnerables y serán fundamentalmente para temas de mejoramiento de vivienda.
Estos nuevos apoyos estarán dirigidos a los segmentos más vulnerables y serán fundamentalmente para temas de mejoramiento de vivienda.
Foto propiedad de: Internet

El dato oficial es contundente, el rezago habitacional se mantiene en 9.2 millones de viviendas, aun y a pesar de que anualmente se formalizan más de 1 millón de acciones, que incluyen la construcción y venta (o entrega) de aproximadamente 450,000 viviendas nuevas.

Es simple, el déficit no baja, porque el enorme músculo creado en torno a un sistema que se ha dado en llamar Sector Vivienda, genera inversiones anuales del orden de 480,000 millones de pesos que apenas sirven, visto desde la superficialidad cuantitativa, para atender lo equivalente a la nueva demanda que cada año se viene a sumar al rezago.

También hay que decir, que evidentemente el rezago no se refiere exclusivamente a gente que no tiene un lugar para vivir, dado que datos oficiales revelan que el parque habitacional es superior a 32 millones de viviendas, que considerando  la ocupación promedio de 3.9 habitantes/vivienda, responden sobradamente a las necesidades de una población de 120 millones de habitantes.

No hacen falta muchas explicaciones... Significa solo que el rezago tiene un importantísimo componente relacionado con la calidad de las viviendas en que habitan millones de mexicanos, y que en muchos casos carecen de servicios, están edificadas con precariedad, se ubican en zonas de riesgo, no están vinculadas a servicios de ciudad, o no cuentan con la seguridad que brinda una escritura y que permite convertir paredes y techos en auténtico patrimonio familiar.

Por eso  hay que reconocer que generar más de 1 millón de acciones de vivienda por año, inevitablemente mejora la calidad del parque habitacional, reduciendo el número y grado de carencias en las viviendas existentes...

Pero atender el rezago se hace complejo porque si bien su mayor detonante es la pobreza, hay además complejidades ya más particulares relacionadas con la ubicación de la demanda o la estructura de la misma, dado que atender esa demanda implica entender que no todos necesitan casa nueva, sino mejorar la que ya habitan... Que no todos necesitan comprar, sino que para muchos la mejor opción es construir en el terreno que ya tienen o rentar.

Hay además que entender que la demanda no se construye en torno a un modelo convencional y único de núcleo familiar, por lo que hay que considerar las necesidades de los jóvenes -solteros o en pareja-, de los adultos mayores o de quienes requieren atenciones especiales.

-Hay que entender y atender la forma en que los grupos más vulnerables encajan en este reto de -vivienda-.

Y el reto de ampliar la cobertura de los programas de vivienda se hace complejo en la medida en que hasta ahora se ha tenido mucho éxito en atender la parte llamemos simple de la demanda, aquella que está formada por trabajadores del sector formal, y que en consecuencia o son derechohabientes del Infonavit o el Fovissste, o califican para ser atendidos por la banca comercial.

Con base seguramente en un diagnóstico similar, complementado con otros que definen objetivos muy específicos en materia de ordenamiento territorial y planeación urbana, ha hablado ya de un importante programa de vivienda para la próxima administración, Román Meyer Falcón, designado por el virtual Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador, para ser el titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), y, desde esta posición, cabeza del sector vivienda.

Todo apunta a que el objetivo fundamental del próximo programa de vivienda será atender a los segmentos de población que no han sido atendidos, privilegiando a los segmentos de menores ingresos, a quienes viven en comunidades aisladas, a quienes padecen pobreza urbana y a grupos particularmente vulnerables.

Para ello, Meyer Falcón sin duda se apoyará en los que han sido los grandes motores del sector, el Infonavit, el Fovissste y la banca, aunque trabajando con ellos en el diseño de esquemas que permitan incrementar la cobertura de sus programas.

El próximo titular de la Sedatu ha hablado de que se cuidará el no afectar el desempeño actual del sector y que por el contrario, el primer gran objetivo de la próxima administración será sumar 1 millón de acciones a las que actualmente se generan en materia de vivienda.

Estos nuevos apoyos estarán dirigidos a los segmentos más vulnerables y serán fundamentalmente para temas de mejoramiento de vivienda.

A este respecto, es probable que el mayor reto que tendrá que enfrentar Meyer Falcón será el de alcanzar un grado de coordinación con los diferentes órganos y niveles de gobierno, que permita dar solución a temas indispensables para alcanzar la ambiciosa meta que se ha fijado, temas como servicios públicos, infraestructura, suelo apto para desarrollo de vivienda, facilidades para un programa masivo de titulación, programas municipales de desarrollo urbano, modernización de Registros Públicos de la Propiedad... Y recursos...

El futuro titular de la Sedatu tendrá que gestionar los recursos que permitan asumir la meta de 1 millón de acciones adicionales de vivienda, buena parte de los cuales tendrían que ser para diferentes modalidades de subsidio.

La meta es tan ambiciosa, como necesaria...

Porque atender el rezago habitacional es, además de tema de justicia social, factor que puede incidir positivamente en la economía y en los mercados locales, y ayudar a crear esas ciudades eficientes, justas y competitivas que permitan a México crecer y que ese crecimiento haga crecer a todos los mexicanos.

 

Horacio Urbano es presidente fundador de Centro Urbano, think tank especializado en temas inmobiliarios y urbanos

Correo electrónico: [email protected]

Twitter: @horacio_urbano