lunes 22 de octubre de 2018 | 08:19
Nacional

“Esto ya es un aguacero”, dijo AMLO y volvió para confrontarse

Redacción SDPnoticias.com vie 20 jul 2018 23:12
Foto propiedad de: Cuartoscuro

“Es un golpe político, artero, algo que no se debe de hacer”, advirtió sobre la multa de 197 millones de pesos a Morena por presuntamente haber desviado recursos a través del fideicomiso “Por los demás” .

“Me fue muy bien, sí descansé”, dijo con una sonrisa Andrés Manuel López Obrador y así, descansado, el virtual presidente electo desgranó una serie de frases en las que resumió lo que se anuncia como una nueva temporada de su eterna confrontación antisistema, esta vez contra el Instituto Nacional Electoral (INE). 

“Es un golpe político, artero, algo que no se debe de hacer”, advirtió en la penumbra de éste viernes sobre la multa de 197 millones de pesos a Morena por presuntamente haber desviado recursos a través del fideicomiso “Por los demás” que serían destinados para ayudar a las víctimas del sismo del pasado 19 de septiembre. 

Desde las escaleras de su oficina en la colonia Roma y mientras reporteros, camarógrafos y fotógrafos se cubrían de las primeras gotas de lo que se avecinaba como un aguacero, apuntó sus misiles antiaéreos contra el consejero electoral Ciro Murayama. 

“El de fiscalización del Consejo firmó en el 2006 avalando el fraude electoral el mismo que ahora emite esta recomendación de multa a Morena (...) Es una venganza, pues yo no sé, desde luego no nos ven con buenos ojos; no olviden que a los consejeros actuales del INE los nombró el PRI, el PAN y el PRD”, siguió. 

A unas cuadras del 286 de Álvaro Obregón, donde el sismo se tragó 49 vidas, Andrés Manuel explicó que gracias al fideicomiso creado tras el terremoto “se han beneficiado 28 mil damnificados que han recibido dos mil 400 pesos cada uno (...) no se utilizó el dinero para pedirles que votaran por Morena”, advirtió al tiempo que la lluvia agarraba ritmo. 

“Están actuando así porque no aceptan la nueva realidad, así actúan los conservadores que no quieren que las cosas cambien en el país, pero ya el pueblo de México decidió que se dé un cambio verdadero y eso es lo que vamos a llevar a la práctica”, enfatizó y agregó que si los datos de los beneficiarios no se han dado conocer a petición de los mismos quedaría revelado el domicilio de uno de los que recibió recursos. 

Para cuando Andrés Manuel acusaba a los consejeros de conservadores, la lluvia ya era una metáfora del fin de la sequía informativa a la que el tabasqueño sometió a los medios durante una semana. 

La veda de notas tuvo como recta final nueve horas de espera de reporteros que mataron el tiempo afuera de su oficina y a las puertas de su casa en la colonia Toriello Guerra de la delegación Tlalpan sin indicios de que López Obrador cumpliera lo que prometió: retomar las actividades este viernes. 

“Están actuando de manera facciosa, de mala fe, y están en todo su derecho pero yo también quiero que comprendan que nosotros vamos a utilizar siempre nuestro derecho de réplica, que no es autoritarismo”, dijo con otra sonrisa paseándose en el rostro. 

Apresurando el paso, López Obrador avisó que impugnará la multa ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Empapado y guarecido bajo un paraguas que poco pudo hacer, argumentó que quieres hicieron depósitos y retiros bancarios estaban acreditados para entregar el dinero a los damnificados. 

“Hay seis personas que reciben 500 mil cada uno porque al mismo tiempo son quienes van entregar los recursos a los damnificados y son los que sacan el dinero del banco mediante un acta. La mayor parte tenía que firmar que estaba dispuesto a ser investigado existen todas las actas que firmaron diputados, que firmaron senadores haciéndose responsables de que si había una investigación ellos daban la cara, pero esto no lo ha dado a conocer el INE”, explicó. 

López Obrador pidió una tregua a los cuestionamientos cuando soltó que no irá al encuentro con líderes de la Alianza del Pacífico a la que lo invitó Enrique peña Nieto el pasado 3 de julio. 

“No voy a estar en Puerto Vallarta porque se ha demorado lo de la entrega de la constancia que acredita que soy presidente electo y no puedo estar en un acto oficial si no soy presidente electo”, explicó. 

López Obrador se dijo tranquilo y se mostró con ganas de nadar en un terreno que conoce bien: la confrontación. 

“Ya está lloviendo mucho, ya no es llovizna, es aguacero”, dijo y se resguardó en su oficina no sin antes decir que mañana sábado “por ahí del mediodía” volverá. 

Notas relacionadas