martes 14 de agosto de 2018 | 06:33
Columnas

¿Por qué se retractó la Gobernadora Pavlovich?

@Hache_Navia jue 19 jul 2018 20:03
Aunque Sylvana llegará a la cámara alta, fueron claramente superados por la fórmula Téllez-Durazo.
Aunque Sylvana llegará a la cámara alta, fueron claramente superados por la fórmula Téllez-Durazo.
Foto propiedad de: Internet

La derrota priísta en las pasadas elecciones en Sonora fue tan dolorosa, tan pero tan estrepitosa, que es muy probable que el nocaut les dure hasta las próximas elecciones.

¿A qué me refiero? A que prácticamente el PRI va a llegar derrotado al 2021, sin argumentos para buscar refrendar la Gubernatura.

Y es que el priísmo sonorense perdió los municipios más grandes del estado, incluyendo la capital Hermosillo, perdió también todas las diputaciones federales y 20 de las 21 diputaciones locales.

Eso significa que la Gobernadora tendrá un Congreso totalmente en contra y totalmente dominado por Morena.

La carrera al Senado también la perdieron ante Morena, pues aunque Sylvana llegará a la cámara alta, fueron claramente superados por la fórmula Téllez-Durazo.

El supuestamente todopoderoso Beltrones, nada pudo hacer para evitar el descalabro de su hija, derrota que podría marcar su futuro político para mal.

Esto y muchas cosas más han obligado a la Gobernadora a tomar acciones, prueba de ello, es la ley de veto que intentaron empujar en alianza con el PAN.

Hay quienes dicen que en realidad nunca fue esa la intención, que fue una medida de la Gobernadora para medir las aguas, para develar a verdaderos aliados y a verdaderos enemigos.

Sin embargo, lo cierto es que la intención de aprobar esa ley de veto existió en realidad, surgiendo tramas ocultas y extrañas al interior del Congreso Local.

Ahí es donde surge la figura de Lina Acosta, la diputada local sanluisina representante del primer distrito.

Desde temprana hora del miércoles 18, cuando ya se había hecho pública la decisión de la Gobernadora de recular, voces al interior del PAN empezaron a comentarme que lo dicho por el ejecutivo estatal era dientes para afuera.

Lo mismo me dijeron fuentes al interior del PRI sonorense, que las declaraciones de la líder estatal del PAN, donde informaba que nunca estuvieron en sintonía con el PRI, era también falsa.

Pero si tanto el PRI como el PAN, estaban en contubernio para empujar la iniciativa de veto, ¿Qué fue lo que pasó entonces? ¿Fue realmente la presión pública y la ciudadanía?

Sin duda esos factores tuvieron algo que ver, pero según me informaron, la diputada Lina Acosta jugó un papel determinante.

El meollo del asunto está en qué le ofreció el PRI al PAN para obtener su respaldo en el Congreso. Tuvo que ser algo sumamente atractivo como para que el panismo, otrora archirrival del PRI, diera su apoyo a la Gobernadora en una iniciativa tan polémica y mal vista por la opinión pública.

¿Por qué el rival histórico del PRI de repente decidió apoyarlo en algo tan impopular? La respuesta es sencilla: Impunidad.

El tricolor, a cambio de ganarle herramientas y poder a la Gobernadora para tener con qué contrarrestar al próximo Congreso Morenista, negoció impunidad con el PAN sonorense.

Según fuentes confiables, en concreto el PRI habría ofrecido libertad para el ex Presidente Estatal del PAN Juan Valencia, así como también frenar los expedientes vinculados a otros panistas por casos de corrupción.

Esto demuestra que para el PRI, Acción Nacional ya no pinta en el futuro inmediato, tanto así que están dispuestos a otorgar impunidad a quienes prometieron llevar a la justicia.

Juan Valencia fue una moneda de cambio naturalmente atractiva dado que tuvo que ver con la mayoría de los diputados panistas que integran la actual legislatura, pues hay que recordar que fue el dirigente del PAN en la elección de hace 3 años, por lo tanto participó en la repartición de candidaturas.

Sin embargo, me confirmaron desde Hermosillo que de la bancada panista, Lina Acosta fue la única que desde un principio mostró su renuencia a apoyar las iniciativas de la Gobernadora.

Lo cual obviamente se salía del guion acordado, pues el PRI exigía el apoyo total de la bancada panista para respetar acuerdos y eso se reflejó en mucha presión interna para Lina.

Me comentan que la sanluisina fue objeto de alusiones directas e indirectas de sus compañeros diputados y de la propia dirigencia estatal del PAN, presionándola con falsos argumentos morales de que había que responder por los amigos caídos en desgracia.

Pasaron horas y horas de presión y Lina nunca cedió. También hay que decir que al parecer el PAN Nacional, aunque no se inmiscuyó, tampoco estuvo de acuerdo con el respaldo blanquiazul a la Gobernadora, situación que le brindó fortaleza a la postura de Acosta Cid.

Lina habría amagado con la intención de hacer pública su postura, echando por tierra toda posibilidad de hacerla cambiar de opinión.

Mientras tanto las críticas en la opinión pública siguieron creciendo y creciendo, al grado de que medios nacionales empezaron a reseñar la intención de la Gobernadora. Todo se salió de control y optaron por retroceder.

La Gobernadora salió a decir que siempre no, haciendo lo propio también la dirigencia del PAN, llegando al grado de argumentar que nunca tuvieron la intención de apoyar la iniciativa.

Ojalá que Lina Acosta se animara a confirmar o desmentir mi versión, de todas formas ya navega entre la indiferencia de sus compañeros de bancada, como literal apestada en el Congreso.

En lo personal creo que hizo bien, si Juan Valencia y compañía cometieron actos de corrupción, que se rasquen con sus propias uñas. Su panorama es malo por sus propias acciones, no por Lina.

El tiempo pone a cada quien en su lugar. Ya veremos si el PAN termina marginando a Lina por su “falta de apoyo”, o le agradece lo que pienso que en realidad hizo, que es salvar el poco prestigio que le queda al blanquiazul sonorense.