domingo 23 de septiembre de 2018 | 11:43
Columnas

Cúpula. AMLO guarda las formas; Barbosa se prepara para elección extraordinaria

@CupulaMexico jue 12 jul 2018 10:28
La tarde del miércoles 11 el presidente electo de México se refirió concretamente al conflicto y señaló ‘Para nosotros Barbosa es el gobernador electo”.
La tarde del miércoles 11 el presidente electo de México se refirió concretamente al conflicto y señaló ‘Para nosotros Barbosa es el gobernador electo”.
Foto propiedad de: Internet

La crisis se aviva. Durante varios días Andrés Manuel López Obrador se mantuvo distante del conflicto poselectoral de Puebla. Únicamente había hecho un exhorto a no caer en la violencia y provocaciones. Pero la tarde del miércoles 11 el presidente electo de México se refirió concretamente al conflicto y señaló ‘Para nosotros Barbosa es el gobernador electo”.

Pero sobre todo debe destacarse que claramente aludió a la solicitud de anulación del proceso, lo que derivaría en una elección extraordinaria.

Esto se expresó luego de un encuentro de AMLO con los gobernadores y legisladores electos de Morena en el que dos figuras acapararon los reflectores a su llegada y salida; uno fue Cuauhtémoc Blanco y el otro fue Miguel Barbosa.  

Por su parte, unos minutos después de la reunión Barbosa emitió un comunicado que intitula: ‘Voy a barrer a Martha Érika en un nuevo proceso electoral’; con lo que da por hecho la reposición de la jornada.

El primer punto a destacar en esta entrega de Cúpula es que López Obrador guardó las formas partidistas. Hizo una manifestación de reconocimiento moral al candidato ‘agraviado’, pero señaló que no puede intervenir de manera directa, por lo que será Yeidckol Polevnsky quien se encargue de apoyar el movimiento de Morena Puebla.

Ya es el presidente de todos los mexicanos, por lo que no debe inmiscuirse en procesos electorales, pero expresa un respeto partidista y una consideración moral a Barbosa.

Con ambas declaraciones, la de López Obrador y Barbosa, queda claro que la estrategia de Morena será la de solicitar ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) la anulación del proceso a la gubernatura y por lo tanto la convocatoria a una elección extraordinaria.

Aún está por verse si el tribunal concede esa petición. Y es que las decisiones jurídicas estarán por encima del apasionamiento y el furor social.

Un proceso extraordinario constituiría un hecho único e inédito en la historia de Puebla y llevaría a la entidad a un escenario de magnitudes desconocidas. Los ánimos en todo el estado están más que expectantes por un proceso poselectoral nunca antes visto. Pero eso no representa un factor de presión para los magistrados del tribunal electoral.

Empero si las pruebas presentadas por Barbosa tienen un peso jurídico decisivo entonces el órgano se verá precisado a emitir la resolución de una elección extraordinaria.

En ese caso corresponderá al tribunal transmitir su resolutivo al Congreso del Estado de Puebla, instancia que a su vez emitirá la convocatoria a una elección extraordinaria, exponiendo los plazos y tiempos para la preparación, organización, desarrollo y calificación de la nueva jornada.

Aunque el furor es considerable debe señalarse que una elección de esta naturaleza tendría un contexto radicalmente distinto, en primer lugar porque el nombre de Andrés Manuel López Obrador ya no aparecerá en boleta alguna.

La pasión social que se observó en la pasada elección, las filas de cientos de personas, el ánimo festivo ya no se va a repetir en una elección extraordinaria.

Una elección local no tendrá ni el apasionamiento, ni la efervescencia social de la pasada contienda presidencial.

Ahora sería una elección netamente local en la que medirían fuerzas las estructuras de Martha Érika Alonso y Miguel Barbosa. Sin duda cada quien tiene su capital social y político. Pero aquí sería un encuentro de tú a tú, sin el apoyo de ‘tsunami’ alguno.

En ese contexto habrá que ver la capacidad de cada candidato para atraer el apoyo de los 217 munícipes electos, quienes en este momento tienen el control de sus feudos.

Las reacciones tanto de López Obrador como de Barbosa evidencian que hay un plan interno de Morena para llevar a Puebla a una elección extraordinaria.

Pero sería un grave error confundir la elección presidencial más copiosa de la historia con una elección local.

Aún faltan semanas para que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación reciba la solicitud y emita una resolución sobre el caso Puebla. Pero es evidente que ya desde este momento el morenovallismo y el barbosismo se están preparando para la que sería la primera elección extraordinaria de la historia reciente.

En unas semanas todo estará en manos de los magistrados.

@ColumnaCupula

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