domingo 23 de septiembre de 2018 | 12:16
Columnas

De por qué Bélgica será campeón: los pronósticos de El País, y los míos, sobre quien ganará el Mundial

@DMoralesPerez mar 10 jul 2018 02:15
Econometristas y estadísticos del diario español le van a Francia; yo, no: explico mi metodología
Econometristas y estadísticos del diario español le van a Francia; yo, no: explico mi metodología
Foto propiedad de: Internet


Sé de futbol lo mismo que de la fabricación de armas nucleares, pero como decía el inolvidable Monsiváis, para documentar el optimismo y con la conciencia plena de que estoy hasta el copete de los pronósticos de las encuestas presidenciales —y eso que soy encuestador— opté por la actitud refrescante de —necio al fin— entrarle al tema de las previsiones de quién ganará la copa de futbol del mundo.

La pregunta que me hice, como dice Catón, a quien admiro y de quien fui colega hará muchos años, es como i´ngaos le hago (traducción libre)

En buen cristiano, ¿cómo construyo el modelo para atinarle al ganador del deporte de la patada?, acostumbrado durante meses y hartos desvelos, a prever —a punto de que estuve a punto de sorberme los sesos como el inolvidable Quijote— el desenlace de peliagudas preguntas tales como ¿qué harán los indecisos?, si habrá voto oculto y pa quién, cuántos saldrán a votar, etc.

Eso sí lo puedo hacer, me dije (¡tema aparte es si le atiné!), pero, me cuestioné a mí mismo: ¿Cómo diablos pronosticar quién ganará el Mundial?

Les confieso que hice mis pininos hará ya más de un mes, cuando frente a otros amigos, ¡pronostiqué que México no ganaría el Mundial! No es por ser apátrida. Me emociono por ejemplo aún a mis años con el Himno Nacional (y también con el Cielito Lindo, y aquí en confianza hasta con el grito de ¡Ehh puto!). Pero —repito— sin saber ni pío de futbol, en mis andanzas por décadas del periodismo, he caído en la cuenta de que los ratoncitos verdes son de plano émulo del país: buenos para las fintas, para sortear el balón, para despistar en el terreno de juego a ingleses, alemanes, brasileños, holandeses… ¡pero pésimos para meter el gol! Los futbolistas de la Selección y los políticos no le atinan ni estando solos frente al balón o la meta, como quien dice son malísimos para los penales.

Volviendo a mi tema de origen, ya entrados en las semifinales de la copa mundial de Putin, sólo quedando con vida Francia, Bélgica, Inglaterra y Croacia, habiéndose ido ya a casa con el amargo sabor de la derrota los equipos latinos de Brasil, Uruguay, Colombia y Argentina, seguía sin encontrar el modelo econométrico.

Estuve a punto de marcarle a los amigos del gremio para una asesoría en la materia. Conozco econometristas del ITAM, pero —me dije— pasan por un mal momento luego de que el PRI recibió tremenda goleada y juegan en esa cancha. Yo mismo soy economista de la Autónoma de Nuevo León, además de encuestólogo y periodista, pero la verdad no me animé a consultar con los cuates que son buenos para eso de orientarme en los terrenos de la estadística para encontrar el susodicho modelito.

Confío en encontrar a Alejandro Moreno, quien la verdad se la rifó en eso de los pronósticos pa la grande, o a Paco Abundis, o ya cuando menos a Roy Campos, pero temo que ya es demasiado tarde.

Las semifinales son hoy y el miércoles: Los franceses se medirán contra los belgas; y los ingleses contra los croatas; surgiendo de ahí los finalistas, de modo que —más fácil— se trata de apostarle, perdón crear un modelo, de cuatro.

Para mi sorpresa, el diario español El País, hizo la tarea.

Van los pronósticos del rotativo para campeón mundial de futbol en Rusia.

▪ Francia, 29.1% de posibilidades

▪ Bélgica, 26.1% de posibilidades

▪ Inglaterra, 24.8% de posibilidades

▪ Croacia, 20% de posibilidades

Acostumbrado a los enredos del margen estadístico de error, pese al prestigio de El País, me suena que la diferencia en los momios entre los tres primeros no es mucha; aunque obvio, los econometristas y estadísticos del periódico español le van a Francia. No sé si se aconsejaron de los itamitas, que pasan por una época de vacas flacas, o de los ecónomos de la UNAM, de Pumas, que estarán de moda en el siguiente sexenio, pero en fin, es lo que dicen.

¿Y mi pronóstico?

Voy a Bélgica.

Al final, no me sofistiqué mucho, y usé el método más simple, de jugar a los volados.

Después de todo, me dije, a falta de un modelo estadístico, siempre tenemos el recurso de una moneda. Quien quite y le atine.