sábado 21 de julio de 2018 | 10:36
Columnas

Válgame con Meade y AMLO y sus amores por Romero Deschamps y Napito Gómez... ¡y el fantasma de Elba!

@FedericoArreola dom 17 jun 2018 08:20
¿Por quél los candidatos más honestos se rodean de bandidos? ¿Será que México no tiene remedio?
¿Por quél los candidatos más honestos se rodean de bandidos? ¿Será que México no tiene remedio?
Foto propiedad de: Internet


“Algunos candidatos son incorruptibles, nadie puede inducirlos a rechazar a los corruptos”. Parafraseando a Bertolt Brecht

El Whats 

Lo último que leo en el celular antes de dormirme anoche es un mensaje de WhatsApp de alguien que me envía una nota del diario Excélsior, propiedad de un extraordinario empresario, Olegario Vázquez Aldir.

Esa nota dice:

1. “Meade destaca labor de Romero Deschamps en sindicato petrolero”.

2. Que gracias a Romero Deschamps, según el candidato presidencial del PRI, no ha habido trabajadores petroleros despedidos.

Válgame

La persona que me envió la información firmada por el reportero Cristo Ramírez solo agregó un comentario: “Válgame”.

Como se sabe, la expresión “válgame” o “válgame Dios” —o “válgame la rechingada”—, que por lo que leo en España consideran en desuso, en México la usamos para manifestar gran contrariedad o disgusto extremo.

En internet leí lo siguiente sobre lo anterior: que “válgame Dios” posee “una enorme carga emocional: la del que se ve desbordado por los acontecimientos y cree que solo Dios puede ayudarlo. Por extensión, se usa para expresar disgusto al conocer una noticia enormemente desagradable, algo realmente terrible como el asesinato de un niño”.

Meade y su amor por Romero Deschamps

La nota de Excélsior sobre el amor de Meade a Romero Deschamps no me la envió nadie que deteste al candidato priista; todo lo contrario, se trata de alguien que desea la victoria del cinco veces secretario de estado.

Su “válgame”, entonces, es una manifestación de gran disgusto y tristeza porque, evidentemente, un hombre honesto como Meade no debería juntarse —mucho menos debería elogiar— a un bandido reconocido.

La casa de Acapulco

Despierto el domingo y el primer diario que leo en internet es Reforma. De este periódico, propiedad de Alejandro Junco de la Vega, tal vez el más importante editor mexicano, lo que me llama la atención es la nota sobre la casa de Acapulco del amigo de Meade:

1. La residencia de Carlos Romero Deschamps tiene vistas a la bahía.

2. Hace tres años valía 4.5 millones de dólares.

3. La casita de Acapulco del líder de los trabajadores petroleros tiene nombre: “Teifaros”.

4. El inmueble, dice Reforma, contaba con “casi 5 mil metros cuadrados, 11 recámaras, un comedor para 18 personas y un antecomedor para 9 en medio de una arboleda. Tenía terraza, alberca, bar, estacionamiento para 11 autos, cancha de tenis, jacuzzi al aire libre y jardines con palmeras”.

5. El periódico de Junco de la Vega habla en pasado porque la mansión original ya no existe: fue demolida para que Romero Deschamps construya otra, más cara, a su gusto.

6. La nueva residencia tendrá al menos mil metros de construcción y se levantará un nuevo muro de contención para mejorar la vista a la bahía

7. Expertos inmobiliarios consultados por Reforma aseguran que la nueva casita del dirigente petrolero costará 6 millones 400 mil dólares, o sea, más de 120 millones de pesos.

8. Es una residencia en la que, según el reportaje citado, la gente se desplaza ya por el patio de la vivienda en carritos de golf porque así le gusta al trabajador petrolero.

9. Lo anterior significa que Romero Deschamps no solo es corrupto e inmensamente rico, sino huevón: no le gusta caminar.

10. ¿Calumnio a Romero Deschamps al llamarlo corrupto? No lo creo. No gana poco como senador y como trabajador y líder petrolero, pero de ninguna manera le alcanza para esa casa… ni para los aviones privados que transportan a los perritos de su hija ni, tampoco, para los Ferraris de colección de su hijo.

11. Por lo demás, Romero Deschamps hizo malabares financieros más que parecidos al lavado de dinero para hacerse de la casa, lo que logró con la ayuda de un abogado de los Salinas de Gortari, el licenciado Juan Ramón Collado. Dice la nota de Reforma.

En fin, ya llegará el válgame napoleónico con López Obrador

Uno no entiende la manía de políticos honestos, como Meade, de rodearse de pillos como Romero Deschamps… o qué tal López Obrador, quien tiene en su equipo a otro líder sindical impresentable, Napoleón Gómez Urrutia, que nunca fue minero, pero es el mero jefe del sindicato de los trabajadores mineros.

La fortuna de Napito (el diminutivo obedece a que su padre, del mismo nombre, fue quien le heredó el sindicato) tiene los tamaños del patrimonio de Romero Deschamps.

Ya diremos todos los mexicanos “válgame Dios” cuando el senador Gómez Urrutia, sin que lo cuestione su aliado el presidente Andrés Manuel, empiece a comprar casitas y casotas en las playas mexicanas.

Ya medio país dijo “válgame” ante la defensa absolutamente incomprensible que hizo AMLO de Layda Sansores que usó dinero público —bastantes cientos de miles de pesos— para comprarse tintes para el cabello y otras mercancías de uso personal.

Pero, en fin, doña Layda no deja de ser una pececita, una sardinita minúscula, comparada con los peces bien gordos de los sindicatos petrolero y minero.

Lo cierto es que frente a tales exhibiciones de inmoralidad a veces lo único que puede concluirse es que, como sociedad, los mexicanos no tenemos remedio. Y eso que, para no deprimirnos en domingo de Mundial, nadie quiere mencionar que Elba Esther Gordillo anda con intenciones de resucitar después del actual proceso electoral.