domingo 23 de septiembre de 2018 | 12:14
Columnas

Anaya se chingó a todos, dice Castañeda. Pero esos todos ya mandaron a chingar a su m. a Anaya

@FedericoArreola vie 15 jun 2018 05:38
Hoy llora Anaya porque la gente a la que ha traicionado, demasiada y poderosa, le responde con el clásico ojo por ojo, diente por diente, es decir, lo están enviando a la ch.
Hoy llora Anaya porque la gente a la que ha traicionado, demasiada y poderosa, le responde con el clásico ojo por ojo, diente por diente, es decir, lo están enviando a la ch.
Foto propiedad de: Internet


“Uno de los que estaban con Jesús sacó su espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja. Jesús le dijo: "Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere”. Evangelio de San Mateo 
“Mandar a la chingada no es un insulto, es sólo una buena manera de ayudar a la gente a encontrar el camino correcto”. Manual para mandar a la chingada, de Algarabía libros

Cito una nota publicada ayer en SDP Noticias que hace referencia a otro trabajo periodístico, del diario estadounidense The New York Times:

1. “Para llegar a ser candidato presidencial, Ricardo Anaya ‘se chingó a todo el mundo’, reconoció Jorge Castañeda Gutman, coordinador de campaña del abanderado por la coalición Por México al Frente, en entrevista con The New York Times”.

2. “El ex canciller elogió dicho proceder, al considerar que ‘mucha gente trata de chingarse a muchas personas y no llegan ahí’, pero en el caso de Anaya, esto resultó positivo, pues le ha colocado a un paso de la silla presidencial”.

3. “En entrevista con el periodista Kirk Semple, Castañeda afirmó que ‘en México se supone que tienes que ser despiadado sin que nadie lo note (…) Él neutralizó a gente de manera espectacular, hay evidentemente un costo en esto’, reconoció”.

A chingar a su madre

Evidentemente el señor Anaya ha pagado un costo por haberse chingado a tanta gente: ya lo mandaron a él mismo a la chingada y aun más lejos.

A Ricardo Anaya le funcionó ser desleal y despiadado mientras nadie respondió a sus agresiones.

En la campaña electoral presidencial las cosas cambiaron y Anaya ha sido mandado mucho a la chingada por sus antiguos aliados del PRI y del gobierno federal y, desde luego, por la mayoría de los votantes mexicanos que en 2018 son de izquierda.

Se pasó de trompudo

Lo que Anaya y su estratega Castañeda no entendieron es que hay límites. Es decir, se vale ser cochinos, pero no trompudos.

¿Qué significa eso? En un blog de internet lo explica muy bien Isael Petronio Cantú Nájera:

“Cuando se dice: ‘hay que ser cochino pero  no trompudo’, se asume que todos, incluso el dicente del aforismo, son cochinos, pero no de la clase ‘más cochina’, es decir, no de los cochinos trompudos, negros (o güeros), feos, capaces de revolcarse en su propia mierda e incluso de tragársela… de esos no”.

Y Ricardo Anaya, tal como lo confesara Jorge Castañeda, es de esos cochinos excesivamente trompudos.

La inmoralidad del candidato del PAN-PRD-MC es repugnante. En el segundo debate alteró una portada de la revista Proceso: así de chafa el ex joven maravilla. Y en el encuentro de candidatos en Mérida presentó, como “prueba” de que AMLO se ha reunido con el presidente Enrique Peña Nieto, ¡una foto del debate presidencial de 2012!

Fue su “demostración” de la tesis falsa y calumniosa que ha construido el hoy apasionado —antes sereno y objetivo analista— Jorge El Güero Castañeda de que hay un “pacto” entre AMLO y EPN.

Nadie les cree a Anaya y al Güero simplemente porque el que sí apoyó a Peña Nieto durante años, y quizá hizo lo correcto, fue el candidato del PAN-PRD-MC, que ahora porque piensa que le conviene ha traicionado al presidente de la República.

¿Andrés Manuel ha pactado con el presidente Peña? Jamás. Quizá AMLO debió haber apoyado a Peña en la aprobación de las reformas estructurales, pero no lo hizo. Y no se ha reunido ni hablado con EPN durante la campaña.

Otra prueba de que AMLO “pactó” con EPN es que el tabasqueño ha dicho que no va a meter a la cárcel al actual presidente de México. ¿Y por qué tendría que hacerlo? No hay ninguna acusación contra Peña Nieto, absolutamente ninguna. O ninguna seria, con mínima validez legal.

El que quiere meter a la cárcel a EPN —lo promete para ganar algunos votos— es Ricardo Anaya. ¿Le sorprende al panista que a él lo haya mandado a la chingada su antiguo aliado, que tendrá todavía el poder presidencial seis meses después de que pasen las elecciones?

Andrés Manuel no aspira a ser policía ni ministerio público para andar metiendo a gente a la cárcel. Se lo dijo al propio candidato del PAN-PRD-MC: “Ni a ti, Anaya, te voy a meter a la cárcel”.

Cuando escuchó tales palabras seguramente Anaya sintió alivió. Sabe que ha insultado de más al hombre que lo ha derrotado de todas, todas en la campaña electoral y que, por esa razón, será presidente de nuestro país, con todo el poder que el cargo otorga.

Pero al concluir el tercer debate, Ricardo Anaya debió haber quedado muy preocupado. Y es que Andrés Manuel se despidió cortésmente de todos los otros candidatos y moderadores y a él, al Riqui Riquín Canallín, de plano lo mandó a la chingada: para que el ídolo de esta temporada del Güero Castañeda aprenda a respetar.