martes 14 de agosto de 2018 | 06:24
Columnas

Entre veredas. Que gane López Obrador

@entre_veredas jue 14 jun 2018 09:54
Foto propiedad de: Marco Lizárraga

“La discreción es una virtud, sin la cual dejan las otras de serlo”, Sir Francis Bacon

EL VOTO

Que gane el candidato de Morena Andrés Manuel López Obrador, sí que gane, para que se saque la espina de estar buscando más veces la presidencia de la República, y deje a otros de izquierda la oportunidad de buscarla.

Sí, que gane. Para que la Ciudad de México y su avenida Reforma dejen de ser un caos vial por tanta manifestación que sucede y acontece diariamente auspiciada por los apoyos populistas del eterno enamorado de la silla presidencial.

Sí, que gane. Para que demuestre ahora con hechos y con palabras como le va a hacer para gobernar con un país en la que ha permitido con su doctrina que la gente tome justicia por mano propia.

Sí, que gane. Para que las decisiones internacionales que se tomen con el presidente Donald Trump se hagan con una cara o cruz o el que tire el escupitajo más largo, gana el debate.

Sí, que gane. Para que de una vez por todas tenga la decencia de ver cómo se justifica al tomar un país con 50 millones de pobres y que lo sacará de la pobreza en menos de lo que canta un gallo.

Sí, que gane. Para que demuestre de una vez por todas que sus “chicharrones truenan” y no los de Tatiana Clouthier y los empresarios con los que ahora hará negocios, tal como fue evidenciado en el debate por Ricardo Anaya.

Sí, que gane. Para ver si la risa burlona la quita y demuestra el verdadero ser intolerante que es y lo que se convertirá borracho de poder en la que la libertad de expresión será coartada por su grupo de chairos.

Sí, que gane. Para ver y ser testigos de que en las primeras pérdidas de memoria su legión de “bots” le hagan memes o comiencen a usar lenguaje soez contra su investidura presidencial.

Sí, que gane. Para que nos diga en la cara como va a tomar las riendas y comenzar a expropiar las empresas de la “Mafia del Poder” y no usar la tolerancia que hasta este momento ha dado a conocer.

Sí, que gane. Para que nos explique ya desde la silla presidencial como carajos se va a mantener a los ninis y bajo qué recursos, pues si se quita toda la corrupción que como disco rayado pregona, no habrá bolsa, ni bajándose el sueldo, alcanza para esto.

Sí, que gane. Para verlo que no usará el avión presidencial por su convicción nada electorera de que no lo tiene ni Obama y que se atreva a venderlo para usar una aerolínea comercial o privada, a ver cuándo le cuesta eso.

Sí, que gane. Para que ahora la gente comience a decepcionarse de él y en el primer refrendo que costaría una fortuna a los mexicanos, si a esos que les prometió que no habría gastos excesivos en su gobierno.

Sí, que gane. Para que suspenda la Reforma Educativa y la comience de cero dándole al país un serio atraso, dándole poder a la CNTE, denigrando el SNTE y regresando Elba Esther Gordillo.

Si, que gane. Para que los ciudadanos nos encerremos en nuestras casas con la amnistía que AMLO dará a los delincuentes y al crimen organizado, así como también que se promueva la drogadicción y la venta así como la producción de droga en el país.

Sí, que gane. Para que los delincuentes estén en la calle  haciendo de las suyas y que sólo con pedir perdón se borren todo su historial delictivo para poder tener gente en el país directa a la canonización.

Sí, que gane. Para que ahora sí, al menos desquite el sueldo que le pagaremos los mexicanos, porque ahorita lo mantenemos para que su partido Morena le dé la clase de lujos que toma y frente a la gente dice que es humilde.

En ese sentido fue la declaración de Jaime Rodríguez Calderón de ponerle la banda presidencial.

El asunto está que en la acusación de Ricardo Anaya Cortés sobre las adjudicaciones directas al contratista José Manuel Rioboó fue cierta. Verificado.mx dio a conocer que con base en documentación oficial si ocurrió esto.

La compañía Rioboó S. A. de C. V. recibió entre 2002 y 2005 cuatro adjudicaciones directas por un monto de 171 millones de pesos, todas para la construcción del segundo piso del Periférico.

Fue la primera adjudicación directa otorgada a la empresa la más sustanciosa con un monto de casi 162 millones de pesos, esto fue comprobado, a pesar de que AMLO lo negó en el debate.

AMLO miente, pues el proyecto que desarrolló s que se tenía proyectado un costo de 5 mil 941 millones de pesos, pero en suma, fueron 5 mil 981 millones 784 mil 018 pesos en costo total, un poquito inflada para que no se viera.

Los contratos otorgados a Rioboó luego de su salida del gobierno fueron en acuerdo con Alejandro Encinas, que entró de interino porque AMLO presentaba un proceso de desafuero, pero el proyecto continúo con el mismo contratista.

Las mismas prácticas que AMLO critica son las que hacía él cuando fue Jefe de Gobierno, por eso es mejor limpiarse bien la cola.  En este asunto, López Obrador pone en evidencia que es igual de sucio que lo que él critica y que ante la gente quiere demostrar que es una persona que no es, un sujeto ambicioso y obsesionado, que tiene su propia mafia.

El asunto no es menor, lo que sí nos preocupa, es el grado de mitómano que ha llegado a ser y el problema es que derivado del problema de que existe en el mundo derivado del “hartazgo” se está aprovechando.

Si esta campaña de casi seis años realizada por AMLO y su avanzada está siendo exitosa, lo que no tomó en cuenta es que, en el pasado debate se la pasó defendiéndose y justificándose.

Al final de todo, el enamoramiento va a terminar algún día, y será ese día, cuando el tigre despierte las cosas se le van a complicar y su ardua lengua y combate a la corrupción no serán más palabras al viento. El tigre se le puede voltear.

AMLO no está preparado ni lo estará, así de simple. Porque no tiene la experiencia suficiente, así de sencillo.

 

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