lunes 18 de junio de 2018 | 06:15
Columnas

Sheinbaum y la vivienda

@horacio_urbano mié 13 jun 2018 16:52
 Claudia Sheinbaum
Claudia Sheinbaum
Foto propiedad de: Internet

Quien llegue a gobernar la Ciudad de México no va a tener un día de campo...

Llegará a gobernar una ciudad desbordada, en que la falta de planeación cobra enormes facturas en lo social, lo económico y lo ambiental.

Quien llegue a gobernar la Ciudad de México deberá entender la importancia de la planeación urbana, reconociendo que la prioridad debe ser generar condiciones que permitan elevar la calidad de vida de quienes la habitan y transitan.

Y si ésta fuera la premisa, el próximo gobernante de la capital tendría que empezar por actualizar todos los instrumentos de planeación y normatividad urbana, por invertir en todo tipo de infraestructuras y, lo que quizá sea lo más importante, en hacer todo esto en paralelo con un programa dirigido a incrementar la producción de vivienda.

Pero no estamos hablando de cualquier programa de vivienda, sino de uno integral e inclusivo, que teniendo como objetivo atender las necesidades de vivienda de todos los segmentos de población, particularmente de los más pobres, no solo se preocupe por hacer más viviendas, sino por hacerlas bien...

Y esto es fundamental para una ciudad en que se necesitan 40,000 nuevas viviendas por año, pero solo se hacen menos de 10,000 de manera formal, lo que implica que miles de familias deben conformarse con una solución precaria, ilegal o de alto riesgo, o por salir de su ciudad en busca de dar solución a su problema de vivienda rentando o comprando en una ciudad dormitorio ubicada a horas de distancias de sus trabajos y escuelas.

Esta semana, al reunirse con empresarios de la industria de la vivienda, Claudia Sheinbaum candidata por Morena al gobierno de la Ciudad de México, dijo que, de ganar las elecciones, una de sus prioridades sería “concretar un plan sustentable de largo plazo en materia de desarrollo urbano”.

Dijo también que “no es posible que la capital mexicana siga en crecimiento sin antes atender temas fundamentales, como el abasto de agua o la movilidad”...

Quizá debió agregar que este esfuerzo por ordenar la estructura urbana tendría como prioridad atender las necesidades de vivienda de todos los segmentos de población.

Porque en esta reunión con los miembros de la delegación Valle de México de la Cámara de la Vivienda (Canadevi), Sheinbaum mandó señales contradictoria, hablando del rezago de vivienda y de la necesidad de no frenar inversiones, pero mostrando también cierto rechazo al desarrollo inmobiliario.

Habló en específico de frenar el desarrollo de oficinas porque, dijo, existe un problema de sobre oferta... Y habló también de revisar en qué delegaciones sí y en cuáles no, hacer vivienda.

Por supuesto, Sheinbaum tiene  razón cuando señala que la ciudad enfrenta una crisis de abasto de agua... Pero ojo, que ése es tema sujeto a planeación y que se resuelve con inversiones que también tendrían que ser planeadas.

Y hay que decir que la falta de agua no puede ser causa de frenar el desarrollo... Debe ser, por el contrario, tarea a resolver a fin de atender lo mismo a quienes ya viven en la ciudad y padecen este problema, que a quienes habrán de vivir en viviendas que se deben hacer para atender el rezago existente y las nuevas demanda que inevitablemente se irá generando.

No hace falta mencionar las consecuencias del pésimo trabajo realizado por los gobiernos chilangos en materia de planeación, empezando por la expansión anárquica de la mancha urbana, pero siguiendo con enormes problemas de contaminación y tráfico.

Habría que hablar de lo que la mala planeación urbana ha provocado en materia de vivienda, porque si bien, no se puede decir que haya miles de personas viviendo en la calle, si hay que hablar de una buena parte de la población viviendo en zonas irregulares e incluso de alto riesgo... hay que hablar de familias que viven en viviendas sin servicios, o que no tienen un título de propiedad.

Y sí, cuando se habla de la ciudad de México, es inevitable hablar de los millones de horas hombre pérdidas en trayectos entre casas y escuelas y centros de trabajo... hay que hablar de ciudades dormitorio y de la falta de espacio y transporte público.

Y en este caso, al igual que en el del agua, hay que hacer el paso de la muerte... Atender rezagos y nuevas demandas sin pensar siquiera en frenar el desarrollo de la ciudad.

Sí, hay que planear e invertir en transporte público, pero hacerlo al mismo tiempo que se hacen todo tipo de infraestructuras y todo tipo de proyectos inmobiliarios.

Hay que hablar de que en la capital del país es más fácil encontrar una vivienda de 1 millón de dólares, que una de 1 millón de pesos...

El punto, insisto, está en actualizar la regulación, generando nuevos instrumentos normativos que sean sencillos y sin espacio a discrecionalidad...

Y no se trata solo de ajustes normativos, sino de llevar a cabo un profundo esfuerzo para que a partir de esos ajustes se puedan tener también resultados en materia de simplificación administrativa, que se traduzcan en reducir sensiblemente los tiempos para la obtención de los permisos relacionados con la edificación.

Por supuesto, nada de esto tendrá sentido si no se combate decididamente la corrupción...

Y todo eso, como dice Sheinbaum, debe hacerse en un proceso que permita que la sociedad participe tanto en la definición de los programas, como en la verificación del cumplimiento de los mismos.

Se trata, señaló la candidata en su reunión con los vivienderos, de que la sociedad vuelva a confiar en sus gobiernos y que, por ejemplo, pueda verificar que lo que se recaude en cuanto a permisos para un proyecto, se invierta, al menos parcialmente, en la zona en que éste se ubica.

Y atención, porque Sheinbaum deberá trabajar mucho para que esta transformación de la Ciudad de México contemple estrategias de alcance metropolitano y regional.

Debe entender que los retos sociales, económicos, urbanos y ambientales de la capital, deben enfrentarse entendiendo además las dimensiones regional y urbana.

Interesante y positivo el encuentro de la candidata con los vivienderos, que no, no se crean que a pesar de los avances quedaron del todo convencidos...

Porque no... No será fácil el trabajo de quien gane las elecciones para gobernar la Ciudad de México.