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Crónica política. AMLO, ¿engaña a los maestros de la CNTE?

@rosyramales mié 13 jun 2018 09:55
¿Engaña a los maestros de la CNTE?
¿Engaña a los maestros de la CNTE?
Foto propiedad de: Internet

 

Quizá algunas o muchas personas que vieron el Tercer Debate Presidencial se quedaron con dudas en torno al planteamiento de Andrés Manuel López Obrador sobre la Reforma Educativa, de ganar las elecciones del próximo primero de julio.

Fue tajante al decir que la va a cancelar, pues según él se trata más bien de una “reforma laboral” que va en detrimento de los derechos de los maestros (de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación –CNTE--).

Ah, pero muy sutilmente aclaró: Que él, en uso de sus facultades como titular del Ejecutivo Federal, enviará la iniciativa al Congreso de la Unión. Porque la “decisión política” que ha tomado es “cancelar la esencia de la mal llamada” Reforma Educativa.

Claro, ¡es una decisión política! Porque jurídicamente casi nada podría hacer AMLO para abrogar la Reforma Educativa, lo cual es facultad de los legisladores, no del Presidente de la República. Incluso, una reforma constitucional no solamente pasa por el aval del Congreso de la Unión, sino también por la mayoría calificada de los Congresos Locales.

Entonces, no le será tan fácil “cancelar” la Reforma Educativa. Y Andrés Manuel lo sabe; es un hombre inteligente. Por eso cabe la duda. ¿Engaña a los maestros de la CNTE? ¿Los alienta con la promesa de “cancelarla” a fin de obtener sus votos para después lavarse las manos diciendo: ‘Yo cumplí mandando la iniciativa, ya no me toca aprobarla’?

Además, la educación es un derecho humano elevado a fundamental en México; se encuentra entre los primeros 29 artículos de la Constitución General. Y los derechos humanos se rigen por el principio de progresividad, no a la inversa; es decir, cuando adquiere mejorías, éstas no deben cancelarse.

Y aquí cabe preguntar: ¿Es posible dar revés a la calidad educativa? Queda a la reflexión de los especialistas en Derechos Humanos y en Derecho Constitucional. Ir en contra de principios elementales puede llevar a AMLO hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, siendo Presidente de México.

Lo sabe el hoy candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia” (Morena-PT-PES). Tan así que en el debate, a pregunta expresa de la moderadora, se pronunció a favor de la evaluación; incluso, por la permanencia del Instituto Nacional de la Evaluación Educativa.

Porque según dijo, los maestros “no están en contra de la evaluación”, pero sí de que se les persiga y castigue. O sea, se oponen a una “evaluación punitiva” como ellos le llaman.

Y en este punto surgen más dudas. Porque toda evaluación tiende a dos cosas:

Una: A recompensar al alumno con una calificación de “aprobado” dándole el pase al siguiente curso, el acceso al título y, en consecuencia, al campo laboral.

Dos: A sancionar al alumno con una calificación de “reprobado”, lo cual lo hará regresar a continuar capacitándose para aspirar a aprobar en una segunda oportunidad.

¿Cuál es el planteamiento de AMLO para que la evaluación no sea “punitiva”? ¿Dar tantas oportunidades como reprueben los maestros? Claro, no tendrían derecho a plazas mientras no aprueben. ¿O sí? ¿Plaza mientras siguen intentando aprobar por los siglos de los siglos amén?

Entonces ¿dónde quedaría la calidad de la educación? ¿Los padres de familia estarían de acuerdo en que sus hijos tomen clases con maestros reprobados?

¿Y qué demanda de la CNTE? Porque hasta el momentos los integrantes de la gremial en cada movilización manifiestan su rotundo rechazo a la evaluación y el acceso directo de normalistas a las plazas.

Incluso, hace rato que los mentores han dejado de hablar de la “evaluación punitiva”; su desacuerdo es por la evaluación en general. ¿O ya cambiaron de opinión?

El tema de la educación es para tomarlo con seriedad, no como anzuelo para votos; es un tema que mantiene en el atraso al Sur-Sureste mexicano, donde las secciones sindicales adheridas a la CNTE piden además intervenir en el manejo del presupuesto educativo y en la ejecución de obras.

Por ejemplo, en Oaxaca la Sección 22 añora retomar el control del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y demanda la aprobación del Plan para la Transformación de la Educación (PETEO), cuyos alcances van más allá de anular la evaluación educativa.

Sí, por supuesto, toda reforma es perfectible; y la educativa merece una revisión integral para mejorarla considerando la opinión de los maestros, de los padres de familia, de los estudiosos en la materia y de la sociedad en general.

Pero de eso a cancelar los derechos humanos adquiridos con la calidad en la educación, hay una gran diferencia. ¿Cómo hará AMLO –en caso de ganar—para conciliar el interés supremo con el interés de la CNTE? ¿Engaña a los maestros? ¿O engaña al pueblo en general?

Sería desastroso para el país que haga historia porque lo derroquen por incumplir sus promesas de campaña. Claro, antes que eso suceda AMLO meterá en cintura a los maestros de la CNTE; él si que no se andará con contemplaciones. ¿O permitirá paros y marchas nacionales por tiempo indefinido?