jueves 18 de octubre de 2018 | 03:35
Columnas

El otro Señor López

@ginesacapulco vie 25 may 2018 21:48
Fue acusado, con una saña inexplicable y sin fundamentos, por el entonces gobernador Zeferino Torreblanca, de corrupción en su gestión como primer edil municipal
Fue acusado, con una saña inexplicable y sin fundamentos, por el entonces gobernador Zeferino Torreblanca, de corrupción en su gestión como primer edil municipal
Foto propiedad de: Internet

   Si hay un político al cual se le han puesto piedras en el camino, mediante bajezas de toda índole durante toda su trayectoria es Andrés Manuel López Obrador, desde fraudes electorales locales en su natal Tabasco, hasta el que lo privó de llegar a la presidencia en 2006, pasando por el intento de que su administración en el entonces D.F. pagara una multimillonaria suma, previa orden judicial por un reclamo fraudulento de un predio llamado "Paraje San Juan", misma orden que se negó a acatar, hasta las últimas consecuencias, al lograr demostrar que el predio en cuestión siempre había sido propiedad de la federación, hasta llegar al extremo de que con toda la fuerza del Estado mexicano se le quitara el fuero por desobedecer una sentencia de amparo para detener una obra de una calle que comunicaría a un hospital y así quitarle sus derechos políticos para contender en el ya citado año 2006, también padeció una contienda desigual e injusta en 2012, con la compra masiva de votos en aquel proceso electoral, por parte de una operación encabezada por gobernadores del PRI.

Ave de tempestades que hoy, después de tantas injusticias y reveses está por dar un paso histórico, encabezando un movimiento pacífico de masas como quizá nunca se había visto en México.

Otro personaje de la izquierda mexicana, que lleva una trayectoria llena de escollos en el camino se apellida también López, hijo del histórico líder popular guerrerense de los años 60s, Alfredo López Cisneros "El Rey Lopitos", que fue cobardemente asesinado en Acapulco en 1967, es Alberto López Rosas, Abogado de profesión, diputado federal, Alcalde de Acapulco (2002 - 2005) y posteriormente Procurador general de Justicia del estado de Guerrero. 

Fue acusado, con una saña inexplicable y sin fundamentos, por el entonces gobernador Zeferino Torreblanca, de corrupción en su gestión como primer edil municipal, habiéndose demostrado por los cauces legales la falsedad de dichos señalamientos, pero sí lográndolo inhabilitar por algunos años, que aunque las instituciones responsables declararon la invalidez de esas resoluciones dejándolas sin efecto, sí le impidieron participar en el proceso electoral del año 2009. También se le quiso responsabilizar de la primer matanza de estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, acaecida en Chilpancingo en 12 de diciembre del 2011, donde (después se demostró) fueron agentes federales los que dispararon, separándose de su cargo a escasas horas de los trágicos hechos, con todo el peso de las instituciones del Estado y de los medios masivos de comunicación, pretendieron culparlo, y no lo lograron, se alegó de "autoridad indeterminada", esto es, que no se podía determinar cuál de las corporaciones policiacas, la federal o la local, había privado de la vida a los dos estudiantes aquel día, donde también falleció el operador de la gasolinera, al cerrar una válvula y evitar una tragedia aún mayor.

Más adelante, la actual administración estatal sugirió que él, como procurador, había manipulado el caso, siendo que, como ya se mencionó, él se separó de la procuraduría menos de 24 horas después de ocurridos los hechos.

Ante toda esta tormenta, ante la cual mucho más de uno se habría hecho a un lado, salió avante y con la cara al sol.

Hace escasos días, un Juez lo exoneró de una acusación interpuesta por el Cabildo de Acapulco, de haber supuestamente desviado más de 48 millones de pesos, los cuales ya se comprobó fueron utilizados en obra pública, y además fueron ejecutadas (más de 20 obras) con la colaboración de los organismos colegiados en materia de inversión pública, tanto estatal como municipal.

Por cuestiones de interpretación de la ley y de tecnicismos jurídicos, se le había condenado al ex-alcalde el pago de esos 48 millones de pesos; un juez ordenó ya al Ayuntamiento el resarcir a la federación dicha cantidad, con intereses, actualizaciones recargos y costes del juicio incluidos.

En resumen, se acreditó que esos recursos se aplicaron de forma íntegra en beneficio del municipio de Acapulco.

En conferencia de prensa, y con un expediente de casi cuatro kilos de peso, el ex-edil solicitó a al actual cabildo el no apelar la resolución, puesto que esto supondría el seguir violando sus derechos, los del multicitado Alberto López Rosas, que como autoridad está obligada a respetar.

 Así, el prestigiado Jurista y servidor público, dejó en claro, una vez más, que sus derechos políticos están en plena vigencia, que solo ve hacia adelante, apoyando desde la sociedad civil, y el Pueblo que le estima, sigue y aprecia, el proyecto de regeneración nacional que encabeza el Licenciado Andrés Manuel López Obrador. Los dos Señores López  parecen decir al unísono: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar".