viernes 25 de mayo de 2018 | 12:41
Columnas

Mentiras, grandes mentiras y las estadísticas

@@MAXAPPEDOLE jue 17 may 2018 08:45
¿Por qué motivo comparadas con el conteo en la elección, han habido errores dramáticos en las encuestas que se han publicado en los últimos años?
¿Por qué motivo comparadas con el conteo en la elección, han habido errores dramáticos en las encuestas que se han publicado en los últimos años?
Foto propiedad de: Internet

Son los 3 tipos de mentiras. Las Encuestas con propósito electoral tienen una sección aparte.

Uno pensaría que en una democracia no se vale mentir para manipular al electorado, que no se vale  hacer trampa con la información.

La realidad es que todo se vale y aunque nos sea repulsivo, en las elecciones que suceden por todo el planeta es valorado como un activo. Nos hemos quedado pasmados de ver todo esto en elecciones de países que antes era imposible una mentira, no se diga una trampa. Las encuestas que incluso el día de la elección  le dieron una ventaja muy favorable a un candidato, por ejemplo a Hillary Clinton, no a la hora de la votación no resultó vencedora. Así ha sucedido en otros países. Es fácil concluir que el interés político influyó en el resultado, como son un gran negocio, el candidato favorecido es quien la contrató. Hay tres tipos de mentiras: mentiras, grandes mentiras y estadísticas. Aquí su valor práctico para alcanzar el Poder Público. Durante un proceso electoral, las encuestas las realizan una vez por semana normalmente. La pregunta es: ¿para qué habría de gastar en contratar encuestadores, un candidato muy perdido, es fácil para la encuestadora encontrar motivación para animarlo a realizar una nueva encuesta la semana próxima. Es muy probable que durante la contienda, se vean influidas por el patrocinador, como también es muy poco probable que el día de la elección las encuestadoras se dejen influenciar por el candidato que al concluir el proceso ya no será su cliente, porque estas encuestadoras para conservar credibilidad para así lograr futuras contrataciones en las próximas elecciones, y así como los sondeos de opinión. Cerca al resultado de la elección, necesitan quedar dentro del % de error valido en el método.  Porque de todos los que dio, el único resultado que se recordará será el previo a la elección. ¿Qué ha sucedido?  ¿Por qué se han equivocado?  ¿Por qué motivo comparadas con el conteo en la elección, han habido errores dramáticos en las encuestas que se han publicado en los últimos años?

Antes de la elección las encuestas son utilizadas inicialmente como efectiva herramienta para posicionar al candidato. En la elección sirven para motivar al indeciso a elegir candidato a quien entregar su voto.

Resulta que la estadística nos da resultados exactos de la muestra que se tomó. No significa que coincida con la población. Es fácil fallar, porque para lograr resultados que sean estadísticamente válidos, se necesita una muestra representativa de todo un país es muy difícil en una gran geografía, gran variedad de grupos sociales, étnicos, políticos, gremiales, laborales, religiosos, etc. que se tienen. Las muestras que se toman para utilizar en las fórmulas que deberían de definir un resultado estadístico válido, por decirlo de forma simple son ridículas, unos cuantos votos para cada Estado. Cuando en estos hay zonas donde la preferencia es marcada a favor de un candidato o partido y en otras es muy distinto.

Un ejemplo simple: En un estadio de futbol, los asistentes tienen una marcada preferencia por el equipo local. Si se toma un muestreo con representación de zonas debería resultar, pero si la muestra se toma donde está la porra del equipo visitante el resultado será equivocado a favor del visitante. Así de simple. Para que una encuesta sea certera, necesita un muestreo que represente todos los seccionales del país.  Esto salvo el día de la elección no sucede. Tal vez las más cercanas puedan ser las realizadas en internet, aunque no son infalibles. Con herramientas como Facebook si se lo proponen, es posible lograr una dispersión proporcionada de casi todas las variables a la población que se estudia. Su gran limitación es una gran variable General, todo aquel que no usa computadora queda fuera, cuando hay candidatos que un gran segmento de sus seguidores nunca han utilizado la computadora.

No es necesario haber estudiado o el conocimiento de la Estadística para concluir que no es posible definir resultados que puedan ser estadísticamente válidos para una elección tomando para todo un Estado una muestra de un universo de este solo 10 votos. Es cómico, que se ofrezcan infalibles, con método, muestra y % de margen de error. Es fácil concluir qué candidato tiene popularidad y cual no, pero los resultados de hasta qué punto, francamente no se han visto suceder científicamente, con las técnicas, fórmulas y metodología de muestreo que se ven en la práctica. Cuando no se logra tener una representatividad de la muestra de la población que se estudia.

Los resultados en la encuesta de salida y el conteo rápido son muy certeros porque resulta fácil tener una muestra representativa de la población que se quiere calificar. Con una proporción equivalente de cada variable que presenta en el campo. Para la encuesta de salida, al salir de la casilla de la elección, se le pide al elector que acepte repetir su voto de forma secreta, hay un pequeño margen de error, es más bajo que el de las encuestas pre electorales además y más importante, la muestra sí es representativa.

Conteo Rápido, para la elaboración de las estimaciones de los rangos de votación, de donde se concluye a resultados, en hora definida se toman los datos asentados que registren en las hojas de operaciones donde los funcionarios de casilla transcriben los resultados de las Actas de Escrutinio y Cómputo. Se permite publicar resultados después que cierran las casillas porque hay un sector que quiere votar de forma impulsiva por quien se piensa que va a ganar. Así en ocasiones, la apuesta sin análisis, que creen gratuita, puede ser afortunada, o resultar desafortunada. Poco probable en una muestra de 940 individuos normalmente, la mayor con 2,500 llamadas para determinar la preferencia de todo un país. Unos encuestadores que se equivocan en el muestreo no representativo, otros que también se van a equivocar pero les pagan para que dirijan el error a favorecer el proyecto político que los patrocina. No es posible invertir confianza, al resultado de las encuestas electorales en México como en el mundo hoy.

Como ejemplos de variables en agrupaciones generalizadas: % de mujeres, % de hombres, % de jóvenes, de estudiantes, de trabajadores obreros, trabajadores de oficinas, profesionistas, religión, lengua madre, etnia, etc. Estos grupos de variables además deben tener una distribución relacionada con su realidad en sexo, su preferencia, edad, filiación, religión, grado académico, carrera, actividad económica, nivel de ingreso, cultura, idiomas, origen Huasteco, Maya, Español, usa computadora. Toma vacaciones, a donde, consumen licor, drogas, etc. con todas sus variaciones demográficas, zona de localización, etc. No es tarea simple, cada nueva variable que se incluye causa efecto exponencial al multiplicarse con todas las anteriores, además hay que seleccionar en la misma proporción como se encuentran dispersos, de otra forma la muestra no es representativa de la población. Se considera un margen de error. Esto en el entendido que la muestra fuera representativa, pero con 940 personas a las que se les llama por teléfono, es seguro que habrá una gran cantidad de las variables que no serán incluidas, menos como se encuentran distribuidas en el electorado. No hay un proceso de selección de muestra representativa. Sin temor fallar, podemos estar seguros que con ese tamaño de muestra tan pequeño, no es posible incluirlos además que en teoría, se hace al azar. No hay forma de evaluar la dispersión de la población que se dice analizar. Cada nueva variable que se incluye causa efecto exponencial al multiplicarse con todas las anteriores, entonces con ese número, no hay espacio para las variables, ni recurriendo a agrupación general proporcionalmente como se encuentran en el electorado de México.

Que si las encuestas son útiles, por supuesto, que lo son cuando ofrecen el reflejo de un momento en la muestra tomada, no necesariamente refleja el de la población. Sirven para tomar medidas de cómo llegar, a qué temas dirigirse. Para lo que en una sociedad moderna con gran diversidad en ideologías, religiones, filiaciones, gremios, grupos políticos, etc. como la sociedad de un país, las encuestas no sirven es para pronosticar el resultado de una elección. En Abril 4 de 2017 El Financiero publicó que Margarita Zavala tomó el liderazgo, hoy retiró su candidatura. No es sorpresa que ningún candidato crea en las encuestas, salvo en aquellas que lo favorecen. Antes era simple, los candidatos favoritos arrasaban en la elección, ahora son muy competidas, con resultados que son muy cercanos, donde incluso condiciones externas al candidato, a su partido y su la campana, pueden afectar en el estado de ánimo del electorado y cambiar su posición en el último minuto. Como sucedió en la elección Presidencial de España en 2004 que la definió un ataque terrorista 3 días antes. Por su facilidad para manipular la realidad a la estadística se le llama la ciencia de la mentira. Hay tres tipos de mentiras: mentiras, grandes mentiras y estadísticas. Por la falsa percepción, que una encuesta define el resultado electoral es que cuando hay varios candidatos fuertes, puede suceder que más de uno se siente ganador, hasta que la realidad en la suma de los votos, en las actas de cada casilla, del sistema electoral que al totalizarse definen a un triunfador. Así que el candidato y todo su equipo, no deben enfocarse a los cargos que tendrán en un posible gobierno a la victoria, sino aplicarse -sudar la camiseta- porque un candidato no puede dormir en sus laureles y esperar un buen resultado a la hora del conteo.