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Columnas

AMLO da otro paso en el norte: suma a opositor de los Moreira

@CapitolioGHG mié 16 may 2018 20:37

El PRI no tiene remedio y el PAN no representa un cambio verdadero: Javier Guerrero, excandidato a gobernador
El PRI no tiene remedio y el PAN no representa un cambio verdadero: Javier Guerrero, excandidato a gobernador
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Los principales liderazgos del PRD surgieron del PRI, empujados por el autoritarismo presidencial y la falta de democracia en la organización fundada por Calles. Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo abrieron brecha en 1988. Treinta años después, Andrés Manuel López Obrador, quien siguió la misma ruta, está hoy en la antesala de Los Pinos bajo las siglas de Morena. Si el arrogante exlíder del PRI, Enrique Ochoa, cerró las puertas a los cuadros y militantes inconformes por el secuestro de su partido, AMLO las abrió de par en par para recibir a antiguos correligionarios y a exlíderes de otras fuerzas como Manuel Espino y Germán Martínez, quienes contribuyeron al polémico triunfo de Felipe Calderón en 2006, sobre AMLO, por una diferencia de apenas seis décimas de punto. Amor y paz es la nueva doctrina de quien encabeza las encuestas presidenciales.

AMLO sumó este miércoles a uno de los perfiles políticos más sólidos y con mayor experiencia: Javier Guerrero García, candidato independiente al gobierno de Coahuila en las elecciones del año pasado. El exalcalde de San Pedro le tomó la palabra a Enrique Ochoa y el 14 de diciembre de 2016 renunció a 37 años de militancia priista. "Hoy el partido se encuentra secuestrado y al servicio de los intereses de un pequeño grupo. Quienes hemos militado (...) vemos con desazón que el cacicazgo de unos cuantos ha desnaturalizado al partido político en el que muchos coahuilenses confiaron", dice la carta dirigida al entonces líder del PRI.

La presentación de Guerrero como nuevo militante de Morena la hizo su presidenta Yeidckol Polevnsky, en una conferencia de prensa, acompañada de Armando Guadiana, excandidato a la gubernatura y ahora aspirante a senador. El secretario de Finanzas de Enrique Martínez aportará mucho al movimiento de AMLO. Para empezar, el trabajo de una campaña en la que obtuvo 105 mil votos, equivalentes al 21% de los captados por la coalición formada por el PRI y otros seis partidos. Guerrero ha sido cuatro veces diputado federal. Rubén Moreira lo incorporó a su gabinete como secretario de Fomento Económico para aparentar apertura a corrientes políticas contrarias y tenerlo bajo control. La ruptura vino en diciembre de 2012, cuando renunció para ocupar la subsecretaría de Desarrollo Social en el gobierno de Peña Nieto.

Guerrero y Guadiana sumaron poco más de un cuarto de millón de votos en los comicios para gobernador del año pasado, casi los mismos que el PRI perdió con respecto a 2011. Es justamente en los estados del norte donde AMLO ha crecido más y el PRI registra su mayor desplome. Morena entró de lleno en la competencia por las senadurías y podría desplazar al PRI al tercer lugar, a pesar de la intensa campaña del priista Jericó Abramo, el único que ha dado la cara por José Antonio Meade. El partido acaudillado por AMLO también está en condiciones de ganar varias presidencias municipales el 1 de julio. El expriista Claudio Bres Garza —aliado de Guerrero en la elección de gobernador— le asegura el triunfo en Piedras Negras, principal puerto fronterizo de Coahuila. La soberbia de Fernando Purón, postulado por el PRI para diputado federal por el distrito I, le sumará votos a López Obrador, a Guadiana y a su contrincante Evaristo Lenin Pérez, candidato de la coalición PAN, PT, Movimiento Ciudadano. Guerrero llega a Morena en buen momento. AMLO necesita interlocutores congruentes, serios y confiables.

Guerrero dijo que su incorporación a Morena es congruente con la lucha iniciada hace dos años contra “un sistema que nos falló (y) trajo corrupción e impunidad. (…) me sumo a AMLO, porque (…) el PRI no tiene remedio y el PAN no representa un cambio verdadero. (…) El sistema tradicional de partidos está podrido. En Coahuila hemos sufrido esa podredumbre en carne propia: empresas fantasma, casas en el extranjero, medios capturados, oposición perseguida (…) estoy harto y digo basta. No quiero que mis hijos crezcan en un estado sometido por un puñado de bandidos”.

El moreirato, al que José Antonio Meade, candidato presidencial del PRI, no solo defiende, sino pondera después de haber impuesto por 30 años a Coahuila los grilletes de una banca usurera y cómplice por la deuda de 40 mil millones de pesos, no lo podía pasar por alto en el discurso de Guerrero: “Dicen que México seguirá los pasos de Venezuela si gana AMLO. Yo digo que, al menos en Coahuila, los aprendices de Chávez y Maduro ya nos gobiernan. Acusan a AMLO de ser populista y autoritario. Para populista Humberto Moreira y para autoritario Rubén Moreira. En sus gobiernos destrozaron nuestras finanzas, se sometió a nuestros medios, se borró o se cooptó a la sociedad civil, y se eternizó la mafia en el poder”.

En ese contexto, el amigo de Luis Donaldo Colosio y de Meade, y excolaborador de los tres últimos presidentes del PRI, incluido Peña Nieto, el flamante morenista explicó su adhesión al líder de las encuestas para la presidencia: “porque me rehúso a pensar que Coahuila es el último bastión de los corruptos. Quiero apoyar a AMLO en la construcción de un movimiento de regeneración aquí (…). Vienen tiempos de cambio para el país y para nuestro estado. Como millones de mexicanos, quiero estar del lado correcto de la historia, como un simple soldado más”.