martes 22 de mayo de 2018 | 12:38
Columnas

Predebate: fregar a AMLO

@ruizjosejaime mar 15 may 2018 10:10
La “inestabilidad” llamada AMLO es lo que predominará en el predebate: su “salud” en entredicho y la incertidumbre que provoca en empresarios y mercados.
La “inestabilidad” llamada AMLO es lo que predominará en el predebate: su “salud” en entredicho y la incertidumbre que provoca en empresarios y mercados.
Foto propiedad de: Internet

   

Los debates se ganan en los posdebates. Ahora también se ganan en los predebates. Esta semana servirá para sobajar a Andrés Manuel López Obrador, para golpearlo duramente, para restarle méritos y que llegue disminuido al encuentro de Tijuana. El equipo compacto de Andrés Manuel debe prepararse para esquivar y devolver los golpes.

Repito a Robert Greene: “El poder es engañoso. Si imaginamos al enemigo como un boxeador, tendemos a concentrarnos en sus puños. Pero más que de sus puños, depende de sus piernas; una vez que éstas se debilitan, él pierde el equilibrio, no puede escapar del otro púgil, está sujeto a agotadores intercambios y sus puños gradualmente pierden fuerza hasta que se le noquea. Cuando analices a tus rivales, no te distraigas en sus puños. Participar en cualquier intercambio de puñetazos, en la vida o en la guerra, es la cumbre de la estupidez y el desperdicio. El poder depende del equilibrio y del apoyo; así, descubre qué mantiene en pie a tu enemigo, y recuerda que lo que lo mantiene en pie también puede hacerlo caer. Una persona, como un ejército, suele obtener su poder de tres o cuatro fuentes simultáneas: dinero, popularidad, maniobras hábiles, alguna ventaja particular que ha fomentado. Destruye una y tendrá que depender más de las demás; destruye éstas y estará perdido. Debilita las piernas de un boxeador y se aturdirá y vacilará: y cuando lo haga, no tengas piedad. Ningún poder puede sostenerse sin sus piernas”.

Escribe Francisco Garfias en Excélsior: “AMLO debe aclarar versiones sobre su estado de salud que circulan en redes sociales. La forma más efectiva es que el candidato presidencial de la Coalición Juntos haremos historia pida a sus médicos que hagan público el reporte que certifique que el tabasqueño está en plenitud de sus capacidades para gobernar este complejo país.

“Hay, también, rumores que ‘hace un mes’ estuvo hospitalizado; que consume antisicóticos, que no sigue las indicaciones de los médicos que vigilan su corazón, que vive en el estrés, que no lleva la dieta adecuada, que no descansa, que tiene 65 años, pero se ve más viejo.

López Obrador, no hay que olvidarlo, sufrió un infarto al miocardio en diciembre del 2013. ¿Qué tan afectado quedó su corazón? Nunca lo supimos.”

Cito a Federico Arreola: “Psiquiatrizar la política puede ser divertido, pero únicamente cuando los términos más comunes de esa rama de la medicina se usan no con su sentido estricto, sino para bromear un poco con las ocurrencias de los candidatos. Pero, ¿preguntar con toda seriedad, como lo ha hecho Pancho Garfias, si el aspirante presidencial que lidera todas las encuestas consume antisicóticos, es decir, medicamentos para tratar trastornos psiquiátricos? ¡Por favor!”.

Desde la orquestación en su contra, la semana del predebate servirá para golpear a López Obrador a partir de los rumores difundidos por Pancho Garfias y que harán eco en campañas negativas; también será vapuleado a partir de su inasistencia a la Reunión Nacional de Consejeros BBVA Bancomer y la prolongación de sus discrepancias con un sector importantísimo de la clase empresarial.

La “inestabilidad” llamada AMLO es lo que predominará en el predebate: su “salud” en entredicho y la incertidumbre que provoca en empresarios y mercados. La única recomendación a Andrés Manuel es que no pierda el equilibrio.