martes 14 de agosto de 2018 | 10:50
Columnas

¿2000 millones en publicidad para reforma educativa? (estos abusos, cancelados con AMLO)

mar 15 may 2018 09:42
Preguntemos mejor a Aurelio Nuño cuánto costó y dónde quedaron los casi dos mil millones de pesos en gastos promocionales para la “reforma educativa”
Preguntemos mejor a Aurelio Nuño cuánto costó y dónde quedaron los casi dos mil millones de pesos en gastos promocionales para la “reforma educativa”
Foto propiedad de: Internet

Ahora la guerra sucia contra AMLO se centra en la justa crítica que hace a la “reforma educativa”, que resulta incompleta y mediocre. Los maestros y maestras mexicanas son nobles, heroica profesión la suya bajo el régimen; menospreciada, mal remunerada, de indignante trato, sin darles ninguna capacitación. Pobre México que ha sido mantenido sin apoyo a su educación, siendo la velada ideología de sus gobiernos que sólo en la ignorancia aguanta la gente, aplicando el precepto de que sin educación apropiada se facilita engañar al pueblo. Pero son ilusos por no haber percibido el claro despertar del México tecnológico del 2018.  

No son culpables los maestros de la mala educación que ha prevalecido, reitero que eso es una farsa manejada por los medios al servicio del poder, e insertada exprofeso en la psiquis del teleauditorio masivo para paliar o esconder sus imposiciones arbitrarias. Preguntemos mejor a Aurelio Nuño cuánto costó y dónde quedaron los casi dos mil millones de pesos en gastos promocionales para la “reforma educativa”, o sea ¿de plano despilfarraron dichas cantidades en publicidad? AMLO cancelará este tipo de abusos. Nuño puso a “su ley” de aval, y declaró que “la ley”--que escribieron ellos para este propósito—“le permitió ese gasto para difundir la reforma”.  

Si acaso ha sido culpable el magisterio--junto con la entera sociedad mexicana--es de haber permitido el olvido, las migajas, el abandono en el que ha permanecido la educación gratuita de los jóvenes de México, aceptando menguado electorero apoyo que han dado a la educación los gobiernos habidos. Simplemente no han invertido lo que deben ni PRI ni PAN en la educación, punto. Lo suyo ha sido la promoción de la ignorancia, de la mediocridad. Dar atolito con el dedo en ese y otros temas.

Títere del régimen ha sido Aurelio Nuño, por ello tan fácil abandonó su puesto como secretario de educación, para apoyar e impulsar a su amigo Meade. Al cuerno la secretaría de educación. Qué secretario ni qué nada, chafa, obvio sin ninguna vocación, lo colocó Peña Nieto para seguir lo dictado por la mafia en el poder: una reforma educativa “fast track” cuyo origen y fin fue el control político, además de procesar judicialmente a la lideresa sindical Elba Esther Gordillo--hoy en prisión domiciliaria--para poder legitimar la presidencia de Peña. Mataron así dos pájaros de un tiro. Pero haberle asignado dos mil millones a la propaganda de esta reforma, no solo es inmoral, sino que los millones de pesos ¡no convencieron!

Una reforma que no se consensó, que no se apalancó financieramente, que no está a la altura de México. Al contrario de lo que pregonan merolicos del régimen por las pantallas o sus plumas difamadoras, distorsionadoras de la realidad, no es ninguna tragedia la derogación de esta reformita elaborada a la ligera, imprecisa y a modo, sino justo lo opuesto, un gran bien para la educación de nuestros niños y jóvenes que se revise a conciencia, que se reescriba y componga esta necesaria reforma de primera importancia para la nación.

El gobierno de AMLO será fiesta cultural y educativa. Su esposa pasará a la historia como la primera dama más culta que México ha tenido. El Estado Mexicano iniciará la conquista de los derechos inalienables de los que aún no goza el pueblo de México: garantía en alimentación, educación y trabajo.